La “regla de Bergmann” también se cumple en anfibios y reptiles

La regla de Bergmann viene a decir que los animales que habitan climas más fríos tienen un mayor tamaño corporal, lo cual tiene cierta lógica porque favorece la conservación de calor y el almacenamiento de alimentos para responder a las temperaturas más bajas. Hasta ahora se había comprobado con los mamíferos y aves pero no con animales de sangre fría (anfibios y mamíferos) hasta que investigadores del departamento de Zoología de la UGR han comprobado, tras incontables mediciones, que una especie de lagartija es más grande cuando vive en las alturas de Sierra Nevada que cuando se cría en sus faldas, mil quinientos metros más abajo.

Lagartija colilarga - Psammodromus algirus

Junto a otras, como la de Allen o la de Gloger, la regla de Bergmann es una de las grandes pautas macroecológicas clásicas. Fue establecida por el naturalista alemán Carl Bergmann en 1847, y postula que los animales endotermos, que generan calor interno mediante mecanismos fisiológicos metabólicamente costosos, como las aves y los mamíferos, son de mayor tamaño en hábitats fríos, de manera que se reduce la relación superficie/volumen corporal, y por lo tanto disminuye la tasa de pérdida de calor.

Animales ectotermos
Esta tendencia, denominada “clina de Bergmann”, ha sido hallada en gran número de endotermos. Sin embargo, hasta ahora la situación no era tan clara en los animales ectotermos, que dependen de fuentes externas de calor (frecuentemente el calor solar) para controlar la temperatura corporal, como los reptiles y los anfibios, entre otros.

Estudios previos al realizado en la UGR han encontrado casos de ectotermos que siguen la clina de Bergmann, pero no faltan los ejemplos donde no se observa relación entre el tamaño corporal y la temperatura ambiental, o incluso donde se sigue la tendencia inversa, es decir, hay grupos de ectotermos cuyos representantes son más pequeños en hábitats fríos.

La explicación generalmente aceptada es que los ectotermos más grandes tardarían más en perder calor en hábitats fríos, lo cual sería propicio, pero también lo adquirirían más lentamente, lo cual sería desventajoso. Por otra parte, el mecanismo propuesto por Bergmann para explicar sus clinas, la mayor capacidad conservación de calor de los animales más grandes, nunca ha sido constatado.

En este artículo,Francisco Javier Zamora Camacho, Senda Reguera y Gregorio Moreno Rueda, investigadores del departamento de Zoología de la UGR, han demostrado que un ectotermo, la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), alcanza tamaños mayores en cotas altas de Sierra Nevada, lo que se corresponde con las clinas de Bergmann.
Un debate desde el siglo XIX
“Nuestro trabajo, por tanto, resuelve dos controversias polémicas, candentes y profusamente estudiadas desde el siglo XIX. En primer lugar, encontramos que la regla de Bergmann puede cumplirse en ectotermos, si existen mecanismos que permitan que la tasa de calentamiento no se vea disminuida por un mayor tamaño corporal, en este caso, el color más oscuro de las lagartijas”, apunta el autor principal de este trabajo, Francisco Javier Zamora Camacho, del departamento de Zoología de la Universidad de Granada.

Además,los investigadores han comprobado por primera vez en casi 200 años que el mecanismo que subyace a las clinas de Bergmann es efectivamente el que su creador propuso: los animales de mayor tamaño verdaderamente presentan tasas de enfriamiento más lentas, lo que supone una ventaja en climas fríos al permitirles retener el calor, costoso de adquirir, por más tiempo.


Referencia bibliográfica:
Bergmann’s Rule rules body size in an ectotherm: heatconservation in a lizard along a 2200-metre elevational gradient
F. J. Zamora-Camacho, S. Reguera & G. Moreno-Rueda

J . EVOL. BIOL . 27 (2014) 2820–2828

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