La ISS cruza frente a la Luna

Aprovechando la Luna llena, la órbita relativa de la Estación Espacial Internacional (ISS) y el precioso cielo nocturno en la sede de la ESA en la península ibérica, esta imagen compuesta muestra claramente algunos de los principales elementos de la estación. La imagen está formada por 13 fotogramas superpuestos, tomados a las 02:01:14 CEST. El fenómeno tuvo lugar con una rapidez extrema: la ISS solo tardó 0,56 segundos en atravesar el disco lunar. Por este motivo, fue necesario prepararse a conciencia para registrar el acontecimiento.

La estación pasa por delante de la Luna con cierta frecuencia, pero que dicho tránsito sea visible desde un lugar concreto de la Tierra no es algo tan común: el observador, la ISS y la Luna deben estar perfectamente alineados. La geometría es tan peculiar que la franja terrestre desde la que se puede contemplar el evento apenas tiene unos cientos de metros de ancho. Por eso es necesario planificar con cuidado la observación. Teniendo todo esto en cuenta, y considerando que la ISS vuela a unos 27.000 km/h, el tránsito se produce en un abrir y cerrar de ojos.

La ISS, que tiene aproximadamente el tamaño de un campo de fútbol, es el mayor objeto en órbita fabricado por el hombre. Aun así, debido a su distancia orbital de unos 400 km, se ve minúscula a través de los telescopios. Dependiendo de la altitud orbital de la ISS y de la elevación de la Luna sobre el horizonte, nuestro satélite natural puede verse al menos 30 o 40 veces más grande que la estación.

Michel Breitfellner, Manuel Castillo, Abel de Burgos y Miguel Pérez Ayúcar, fueron los observadores que registraron el evento.

El grupo de intrépidos observadores que registró el evento, formado por Michel Breitfellner, Manuel Castillo, Abel de Burgos y Miguel Pérez Ayúcar, se enfrentó a unas temperaturas glaciales para instalar dos telescopios con cámaras réflex Canon en ESAC, el Centro de Astronomía Espacial de la ESA, ubicado cerca de Madrid. Al encontrarse en la sombra de la Tierra, la ISS no puede apreciarse antes del tránsito, por lo que la observación se llevó a cabo a ciegas, empleando como referencia para registrar el evento la hora prevista del tránsito. Por suerte, la mecánica orbital funcionó a la perfección y la ISS se pudo fotografiar exactamente según lo previsto.

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