La inminente solución del misterio del metano en Marte

Granada, 09 de marzo de 2016. El próximo lunes 14 de marzo la Agencia Espacial Europea (ESA) y Roscosmos (Rusia) lanzarán ExoMars, una misión destinada al estudio de la atmósfera y el subsuelo del planeta rojo y, específicamente, a la búsqueda de gases con posible importancia biológica. El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha diseñado parte del instrumento NOMAD, una pieza clave del orbital de ExoMars específicamente diseñada para estudiar el metano, un gas que en la Tierra producen sobre todo los seres vivos y cuyo hallazgo en Marte supuso una sorpresa en 2004.

ExoMars

La misión Mars Express (ESA) y el robot Curiosity (NASA) hallaron, en 2004 y 2014 respectivamente, unas cantidades de metano inesperadas y que, además, mostraban una sorprendente variabilidad. El metano tarda siglos en degradarse, de modo que su abundancia debería ser constante en el tiempo. “Así, nos hallamos ante un doble enigma: debemos determinar cómo se produce el metano y, también, cómo desaparece”, apunta José Juan López Moreno, investigador del IAA que lidera la participación española en NOMAD.

“No se preveía la existencia de metano en Marte y los mejores modelos físicos con los que trabajamos no lo explican”, apunta Miguel Ángel López Valverde, del IAA-CSIC, que también participa en la misión. “Esta divergencia entre los modelos y los datos requiere, por un lado, nuevas observaciones y, por otro, un nuevo marco teórico”.

Una de las explicaciones a la existencia de metano en Marte residiría en la existencia de organismos que, al igual que algunos seres vivos en la Tierra, expulsen metano. Sin embargo, la mayoría de los investigadores apuntan a que el origen del metano se halla más bien en procesos abióticos en el subsuelo marciano.

Entre estos podrían hallarse reacciones químicas por las que el olivino, un mineral habitual en el planeta rojo, se transforma en serpentina, un proceso en el que se libera metano pero que requiere de la presencia de agua líquida. O, también, el metano podría formarse al desestabilizarse los clatratos (hielos con que contienen gas en su interior) bien por cambios térmicos debido al flujo residual del interior del planeta o por un fenómeno cataclísmico, como un impacto de meteorito.

“Se trata de una investigación muy interesante porque puede aplicarse a nuestro planeta -señala López Valverde (IAA-CSIC). Algunos investigadores están advirtiendo de la posible liberación de metano en la tundra debido al cambio climático: si los clatratos de allí superan cierto umbral y comienzan a liberar metano, puede suponer un serio problema ya que pasarían a la atmósfera e incrementarían el efecto invernadero”.


Fuente: IAA
Website: IAA.es


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