Cómo los satélites nos protegen en el mar

Estamos en Fiumicino, cerca de Roma, donde la tripulación de un guardacostas está en plena labor de inspección de una flotilla de barcos pesqueros locales. Un barco sospechoso acaba de ser localizado mediante la señal de su transpondedor enviada vía satélite. El objetivo de los guardacostas ahora es comprobar que todo está en orden.

Es sólo una de las muchas responsabilidades de la Guardia Costera:

“Mantener la pesca ilegal bajo control, tareas de búsqueda y rescate, así como la lucha contra la contaminación, o la piratería y el terrorismo. Todo esto, sin contar con las misiones especiales que nos pueden asignar otros cuerpos policiales para la seguridad nacional “, asegura el comandante del Departamento de Operaciones civiles, Antonio Lofù.

ESA satelites vigilancia costeraCerca de Roma se encuentra la sala de control de emergencia de la Guardia Costera Italiana.

Desde aquí se gestionan todo tipo de incidentes. Un lugar extremadamente ocupado en los últimos meses con la infinidad de llamadas de socorro de inmigrantes que atraviesan el Mediterráneo.

“Cuando tenemos unos días de Sol y el estado de la mar es favorable, se disparan las salidas. De tal manera que, a veces, tenemos que lidiar con 25 ó 26 situaciones de alarma al mismo tiempo”, explica Sorop Façe, Jefe adjunto de Coordinación de Salvamento Marítimo.

Cada vez que suena una alarma, el tiempo es crucial. Para el rescate de vidas, la Guardia Costera necesita saber, exactamente, en qué punto del mar abierto se encuentra la embarcación en cuestión.

Sin la tecnología vía satélite, todo este proceso de búsqueda y rescate sería casi imposible.

“Esta es la zona que gestiona todas las operaciones de rescate de los inmigrantes. Aquí, en el mapa, se pueden ver la costas de Sicilia y Libia. Por lo general, los inmigrantes utilizan teléfonos via satélite para enviar llamadas de socorro tan pronto como sus embarcaciones se alejen 10, 20 ó 30 millas de la costa libia. Mediante el uso de esta tecnología podemos determinar el rastro de los buques mercantes y barcos pesqueros de la zona. Y desde aquí decidimos qué unidad (barco) está mejor posicionada para proporcionar asistencia”, explica Sirio Faé.

Satélites de todo tipo están involucrados de una u otra forma en la seguridad marítima. Algunos, como la flota europea Sentinel, disponen de radar e instrumentos ópticos. Otros, como la exactEarth canadiense, recoge los mensajes del sistema de identificación automática de buques.

Carsten Tobehn, de la Agencia Espacial Europea, nos explica qué pasa allí arriba:

“La primera capa es la órbita terrestre baja, entre 500 a 1.000 kilómetros de la Tierra. Aquí se encuentran sobre todo los satélites de observación. A continuación se sitúa la denominada órbita terrestre media, alrededor de 30.000 kilometros, donde tenemos sistemas de navegación como Galileo y el GPS. El siguiente nivel, el más conocido, es la órbita geoestacionaria, a 36.000 kilómetros, donde se sitúan las telecomunicaciones a larga distancia y los satélites meteorológicos,( que miden las condiciones en tiempo real)”

El trabajo de procesar semejante infinidad de datos se hace aquí, en la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA), situada en Lisboa.

Dentro de la EMSA, se encuentra el equipo de seguimiento de barcos que navegan en aguas europeas.La información pasa a los clientes casi en tiempo real, y abarca desde la piratería hasta el control de fronteras.

Gracias a los satélites, disponen de un método especial para rastrear los vertidos de petróleo en el mar.

“Contamos con nuestro propio sistema de detección de derrames de petróleo. Por ejemplo, aquí podemos apreciar el vertido que ha dejado una embarcación en su trayecto hacia la costa británica. Ahora para saber de qué buque se trata, quién es el que está contaminando, comprobamos otro sistema que recoge la información sobre las posiciones de los buques. Al superponer esta información, podemos ver claramente cuál ha sido el barco que ha realizado el vertido de carburante en ese determinado punto. Las piezas encajan perfectamente”, manifiesta Leendert Bal, Jefe de Operaciones de EMSA

Sin embargo, la utilidad del radar actual y los satélites ópticos en el seguimiento de la contaminación cuenta con limitaciones, según Leendert:

“En la actualidad, los satélites realizan dos capturas diarias de Europa. Esto supone, que sólo podemos detectar dos veces al día si se han producido vertidos ilegales en aguas europeas. Por eso no es suficiente, ya que si los barcos conocen la órbita de estas ventanas sólo tienen que esperar a que la ventana del satélite se gire para poder realizar la infracción. Y eso es realmente un problema “.

Este es precisamente uno de los objetivos de la Agencia Espacial Europea: trabajar con usuarios y la industria de satélites para encontrar nuevas soluciones técnicas que mejoren la seguridad marítima.

“¿Cuáles son las necesidades de los usuarios?, ¿De qué herramientas disponemos en la actualidad ?, ¿Cuáles son lagunas existentes en el amplio espacio azul del planeta Tierra, en océanos?.Una vez identificadas las necesidades, podemos entonces saber la información que falta y desarrollar las herramientas, ya sea, con un tratamiento sobre el terreno, algoritmos, o tecnología satélite de futura generación , o bien, con telecomunicaciones para la observación de la Tierra, o por satélite radar”, explica Carsten Tobehn, Director del Proyecto SAT-AIS, ESA.

A finales de este año y el próximo se lanzarán más satélites que cubrirán diferentes trayectorias orbitales y podrán captar mejor lo que sucede en el mar.

Mientras tanto, la Guardia costera aprovechará la ayuda que tiene desde el espacio para llevar a cabo sus tareas de búsqueda y rescate.

“La tecnología actual de satélites permite salvar vidas humanas porque resuelve el problema más difícil de todos, que es el posicionamiento, la obtención de las coordenadas de su ubicación. Tener una tecnología de satélites capaces de proporcionar la posición – para que facilite esta información a las autoridades que, a su vez, podrán rescatarle en caso de necesidad.( Lo que marcará la diferencia entre la vida y la muerte)”, concluye Sirio Faé, jefe de Coordinación de Rescate Marítima, Guardia Costera Italiana.


Fuente: ESA
Website: esa.int


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