Un nuevo ojo para el cielo infrarrojo

El Gran Telescopio CANARIAS (GTC), el telescopio óptico-infrarrojo más grande del mundo, situado en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma, ha anunciado la puesta en funcionamiento del instrumento CIRCE (Canarias InfraRed Camera Experiment). Se trata de una cámara altamente sensible en el rango espectral del infrarrojo cercano (1,0-2,5 micras) que proporcionará una excelente calidad de imagen, incluso mayor que la del renovado telescopio espacial Hubble en algunas zonas del espectro.

CIRCE, que está ya disponible para toda la comunidad astronómica internacional, es la primera cámara capaz de observar en el infrarrojo cercano que se instala en GTC, lo que le va a permitir observar, entre otros objetos, galaxias muy lejanas y atravesar el polvo que envuelve el agujero negro que hay en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Grantecan CIRCE

La cámara, que pesa una tonelada y está enfriada criogénicamente, ha sido desarrollada en el departamento de Astronomía de la Universidad de Florida (UF) por el equipo del profesor Stephen Einkenberry. Fue instalada en el GTC a finales de 2014, un trabajo realizado conjuntamente por personal de la UF y de GTC, que se ha seguido desarrollando hasta el verano de 2015 con el seguimiento del funcionamiento del instrumento.

Durante su puesta en marcha, CIRCE ha hecho importantes descubrimientos. Entre ellos, la observación de la muerte de una estrella masiva lejana observada como un flash de rayos gamma energéticos (ver Figura 1). CIRCE observó la localización de un destello de rayos gamma descubierto por el satélite SWIFT de la NASA el mismo día que ocurrió el flash y encontró una fuente débil en el infrarrojo, que desapareció en unas pocas semanas. Astrónomos en España y en EEUU están ahora utilizando estos datos obtenidos con CIRCE para intentar comprender la naturaleza de estas potentes explosiones.

En el verano de 2015, CIRCE observó también la explosión en el infrarrojo del agujero negro inactivo en el sistema V404 Cygni (ver Figura 2). El instrumento observó una actividad extrema de destellos durante la explosión, que es la primera que se detecta en dicho objeto en más de 25 años. Los rápidos destellos (de subsegundos de duración) detectados por CIRCE son observaciones únicas que están proporcionando una visión clave de por qué en los agujeros negros se pueden producir estas enormes explosiones.

Formación práctica de estudiantes

Uno de los objetivos de este proyecto ha sido permitir que personal en formación adquiera experiencia en la construcción de instrumentos, involucrando a un número importante de estudiantes en el desarrollo de CIRCE. Esta formación resulta muy complicada dentro del contexto de proyectos de instrumentación para grandes telescopios, donde es muy difícil que participe personal sin experiencia. Un total de ocho alumnos de los grados de Ingeniería y Astronomía de la UF, así como varios investigadores postdoctorales han formado parte del equipo que ha desarrollado CIRCE. Todos ellos fueron apoyados por los miembros del grupo de instrumentación infrarroja de la UF.


Fuente: Instituto de Astrofísica de Canarias
Website: iac.es


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *