El cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko se acerca a su perihelio

Aunque la misión Rosetta siempre tendrá en su debe el haber fallado en el descenso del módulo sobre el cometa, los resultados de la sonda siguen siendo espectaculares. Ya es un éxito de la astronomía el mantener una sonda espacial a sólo 60 kilómetros (de media) de un cometa y acompañarlo durante todo su acercamiento al Sol.

Dentro de exactamente cuatro meses, el 13 de agosto de 2015, el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko alcanzará su perihelio – el punto de su trayectoria más próximo al Sol.

Para este cometa, este punto se encuentra a unos 185 millones de kilómetros del Sol, entre las órbitas de la Tierra y de Marte.

La sonda Rosetta de la ESA le acompaña en su viaje, y ha estado observando su evolución desde su encuentro en agosto de 2014.

Cometa 67P Churyumov-Gerasimenko

A medida que las capas superficiales del cometa se calientan, el hielo se sublima y arrastra con él partículas de polvo. Esta mezcla se expande lentamente en el vacío del espacio para crear la atmósfera difusa del cometa, o coma.

Este proceso va en aumento mientras el cometa se sigue acercando al Sol, y la presión del viento solar arrastra la coma hasta formar las características colas cometarias, una de gas y otra de polvo. La coma del cometa puede llegar a alcanzar un diámetro de decenas de miles de kilómetros, y las colas una extensión de cientos de miles de kilómetros, siendo posible observarlas desde la Tierra con la ayuda de telescopios.

Pero son los datos que recogerá Rosetta, en órbita a unas pocas decenas de kilómetros sobre la superficie del cometa, los que nos permitirán estudiar en detalle el origen de la actividad cometaria, poniendo en contexto las observaciones realizadas desde la Tierra.

Este espectacular mosaico muestra la evolución de la actividad del cometa entre el 31 de enero (esquina superior izquierda) y el 25 de marzo (esquina inferior derecha), vista desde distintos ángulos mientras Rosetta se encontraba a una distancia de entre 30 y 100 kilómetros de su superficie. En este periodo de tiempo, el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko se acercó de 363 a 300 millones de kilómetros del Sol.

Rosetta continuará acompañando al cometa después de su paso por el perihelio, para observar como disminuye su actividad a medida que se aleja del Sol y se vuelve a adentrar en el Sistema Solar exterior.

La mayoría de estas imágenes ya se habían hecho públicas, pero la composición final se publicó por primera vez ayer en la sección Cometwatch del blog de Rosetta.


Fuente: Agencia Europea del Espacio (http://www.esa.int/esl/ESA_in_your_country/Spain/)

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