La cocaína modifica el cerebro para hacer más fácil la recaída

Una investigación de la Universidad de East Anglia publicada en el Journal of Neurosciences el pasado 28 de abril ha identificado un mecanismo molecular en el “centro de gratificación” del cerebro que favorece la recaída en situaciones estresantes entre adictos ya recuperados.

A diferencia de otros muchos estudios en este campo, este estudio sí identifica igualmente el mecanismo mediante el cuál se podrían evitar estos cambios y prevenir así la recaída mediante el oportuno tratamiento.

Efectos de la cocaína en el cerebro

Los investigadores observaron los efectos de la cocaína en células de cerebro de ratón (in vitro) y en el de ratones vivos, buscando particularmente la respuesta a situaciones de estrés para ver si se inducía una llamada al consumo de la droga, tal como ocurre en la vida real a quienes se enfrentan a una situación estresante tras haber hecho un considerable esfuerzo para dejar la cocaína.

El investigador principal del proyecto, el Dr. Peter McCormick, de la Escuela de Farmacia de la Universidad de East Anglia lo explica de esta manera:

La recaída entre los adictos a la cocaína que acaban de superar su adicción es realmente un problema serio y queríamos buscar qué es exactamente lo que induce a volver al consumo de droga.

Los neuropéptidos son mensajeros moleculares que transportan información entre neuronas en el cerebro; son, por así decirlo, el sistema de comunicación del cerebro.
Lo que hemos hecho ha sido buscar la relación entre dos neuropéptidos en particular en la zona del cerebro que se encarga de la recompensa, la motivación y la adicción a las drogas entre otras funciones.
Sospechábamos que debía haber una comunicación directa entre los neurorreceptores que controlan el estrés y la recompensa y hemos podido comprobar que, efectivamente, éste es el caso.

Nuestra investigación ha demostrado que la la liberación de ciertos neuropéptidos influye en la actividad en esta parte del cerebro y que los neurorreceptores se ven afectados por la exposición a la cocaína, de forma que las situaciones de estrés parecen no tener solución/recompensa alguna en el cerebro del adictos (hasta que consume la droga, claro).

Tan importante como este descubrimiento, lo es el hecho de que también hemos identificado un mecanismo potencial para protegerse contra este tipo de recaída restaurando la interacción entre neuropéptidos y neurorreceptores en situaciones de estrés, de manera que el centro de recompensas identifique los mensajes de que esa situación de tensión ha sido resuelta sin necesidad de consumir drogas.

Aunque hasta ahora el estudio se ha llevado a cabo sólo con roedores, las moléculas analizadas son las mismas que están presentes en el cerebro humano y es de suponer que el efecto de la cocaína debe ser igual en el cerebro del adicto.

Este estudio reafirma la tesis de que, si bien la cocaína tiene unos efectos únicos en el cerebro del adicto, es en el centro de recompensas del cerebro en donde se gestionan los comportamientos adictivos.

3 Comments

  1. enedina gonzalez hernandez

    no soy adicta pero me interesan este tipo de investigaciones ,pues en si el ser humano siempre busca algo q supere el estres y pueda lograr su fin tanto en el trabajo como en el hogar y profesionalmente.

  2. Edisson

    Bien creo que la cocaina si se estudia bien a fondo puede servir para terapias de tipo sicosomaticos el problema es que se consume de la forma mas dañina para el cerebro por su uso desequilibrado

  3. stela

    No esta bien que esto se tome como manera de solucionar las ganas de consumir.sabemos lo que origina en el cerebro con las neuronas,,y es irrecuperable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *