Ciencias naturales Archive

Hace 4 millones de años la temperatura era más alta que la actual

A esta conclusión se ha llegado con el estudio de restos de fauna descubiertos en Murcia

IPHES/DICYT Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), del Instituto Catalán de Paleoecologia Humana y Evolución Social (IPHES) y del Instituto Catalá de Paleontología Miquel Crusafont (ICP), entre otras instituciones, han estudiado el material paleontológico del yacimiento de Puerto de la Cadena (Murcia) obteniendo así una foto fija de la fauna que habitaba esa zona de la península ibérica hace casi cinco millones de años, lo que también ha permitido confirmar que la temperatura era más alta que la actual. Los resultados han sido publicados en la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology con un artículo encabezado por Pedro Piñero, que recientemente ha defendido con éxito su tesis doctoral en el IPHES.

Roedores, tortugas, monos, jirafas, caballos, rinocerontes, cocodrilos, mastodontes… componen el repertorio de fósiles hallados en Puerto de la Cadena. Su estado es muy satisfactorio y esto ha facilitado su estudio minucioso. Estaban depositados en una discordancia geológica provocada por la crisis del Messiniense que marcó el comienzo del Plioceno. Este hecho ha permitido datar de manera muy fiable el material e inferir que los animales africanos, que se trasladaron a Europa mientras el Mediterráneo permaneció seco, vivieron en esta zona al menos hasta hace 4.9 millones de años.

Entre los hallazgos destacan varias gacelas, el registro más antiguo de un sivaterio (antecesores de las actuales jirafas) o el más moderno de un cocodrilo. La presencia de este animal demuestra que la temperatura de la región era más alta que la actual, ya que los huevos de cocodrilo solo sobreviven en un rango de calor superior al que hay hoy día.

El evento geológico que dio paso al Plioceno

La crisis del Messiniense es un evento geológico y paleoclimático, que duró unos 600.000 años. El actual estrecho de Gibraltar quedó cerrado, se formaron los Andes y el mar mediterráneo quedó reducido a una serie de lagunas de aguas salobres, ya que la evaporación era mayor que las aportaciones de agua de las lluvias y ríos que desembocaban en el Mediterráneo. El nivel del agua bajó facilitando el intercambio de fauna entre los continentes africano y europeo. El final de este periodo se produjo cuando el estrecho volvió a abrirse y marca el inicio del Pleistoceno.

Referencia bibliográfica
P. Piñero et al. (2017). “Early Pliocene continental vertebrate Fauna at Puerto de la Cadena (SE Spain) and its bearing on the marine-continental correlation of the Late Neogene of Eastern Betics”. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology

Inteligencia artificial para estudiar el Sol

Por primera vez, investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias aplican técnicas de aprendizaje automático para estudiar los movimientos horizontales del plasma en la superficie solar

IAC/DICYT Muchos de los fenómenos que tienen lugar en la atmósfera solar están controlados por los movimientos del plasma, especialmente en la fotosfera, la capa superficial del Sol y visible a simple vista mediante grandes telescopios. Medir la velocidad del movimiento vertical es relativamente fácil gracias al efecto Doppler, que produce un desplazamiento de las líneas de su espectro proporcional a la velocidad. En cambio, medir cómo se mueve el plasma de forma paralela a la superficie es mucho más complicado porque en este caso el efecto Doppler no opera. Sin embargo, gracias a técnicas de inteligencia artificial, un equipo científico del IAC ha desarrollado un método –una red neuronal- capaz de medir ese movimiento horizontal automáticamente. Los resultados del estudio se han publicado recientemente en Astronomy & Astrophysics.

En Física Solar, se suelen medir estas velocidades tomando varias imágenes de la superficie del Sol y se compara cómo se mueven los gránulos de una imagen a la anterior. Es una forma bastante intuitiva y habitual de medir velocidades en la vida diaria. Por ejemplo, cuando queremos cruzar una calle, estimamos la velocidad a la que circula un coche para saber si podemos hacerlo comparando su posición en unos pocos segundos. El problema de aplicar este método en la superficie solar es que produce estimaciones poco detalladas y solo permite detectar movimientos de estructuras mayores de 1000 km y que se muevan durante un periodo largo de tiempo.

Para hacer un cálculo más preciso de las velocidades horizontales en la fotosfera, varios investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han desarrollado un método basado en el “aprendizaje profundo” (deep learning en inglés). Este conjunto de técnicas de inteligencia artificial se han utilizado para asuntos tan dispares como desarrollar una inteligencia artificial que juegue al conocido juego de mesa Go (AlphaGo), la conducción automática de coches o el diagnóstico de enfermedades. Ahora, por primera vez, se han aplicado estas técnicas en el Sol, y el equipo científico ha entrenado una red neuronal, “DeepVel”, capaz de calcular la velocidad en cada pixel de la imagen y para cada instante de tiempo a partir de dos fotos consecutivas. “La mejora con respecto a los métodos anteriores es tan grande –explica Andrés Asensio Ramos, investigador del IAC y primer autor del proyecto- que creemos que el aprendizaje profundo nos permitirá extraer mucha más información de las observaciones en diferentes campos de la Física Solar”.

Deep learning o aprendizaje profundo

El aprendizaje profundo es una de las de técnicas de aprendizaje automático que permite a los ordenadores aprender a resolver problemas por sí mismos. Consiste en desarrollar e implementar algoritmos matemáticos formados por piezas relativamente simples pero muy interconectadas que sirven como base para generalizar comportamientos. Los sistemas de aprendizaje profundo más usados son las redes neuronales profundas, que intentan imitar el comportamiento del cerebro humano y su gran conectividad. Cuando se introducen datos, estos algoritmos los tratan en múltiples capas (en forma de cascada) y se van adaptando hasta ser capaces de reconocer patrones en los datos de entrenamiento. A partir de ese momento, pueden aprender automáticamente a resolver problemas nuevos.

“DeepVel” es capaz de detectar en la atmósfera solar vórtices muy pequeños, de tan solo unos centenares de kilómetros de diámetro, y que pueden durar menos de un minuto. “Parecen estar relacionados con acumulaciones de campos magnéticos que aparecen en las zonas menos magnetizadas del Sol, es decir, en calma”, apunta Iker S. Requerey, científico del IAC durante el desarrollo de este trabajo y otro de los autores del mismo. Desde hace unos años se sabe que la contribución del magnetismo en estas zonas es muy importante, incluso más de lo que se creía, lo que puede afectar al calentamiento de la corona solar, la capa más externa de su atmósfera. “Con DeepVel podremos estudiar los vórtices en el futuro, caracterizarlos y ver si están relacionados con la concentración de campos magnéticos en la fotosfera”, concluye Nikola Vitas, astrofísico del IAC que también ha participado en este estudio.

Referencia bibliográfica
“DeepVel: deep learning for the estimation of horizontal velocities at the solar surface”, por A. Asensio Ramos, I. S. Requerey y N. Vitas. A. Asensio Ramos, I. S. Requerey and N. Vitas, 2017, A&A, 604, A11.
Artículo online: https://doi.org/10.1051/0004-6361/201730783

La importación ilegal de alimentos contribuye a propagar una peligrosa bacteria

El 3% de los alimentos decomisados en vuelos internacionales son positivos a ‘Staphylococus aureus’ multirresitente a antibióticos

CGP/DICYT Una investigación liderada por la Universidad de Burgos (UBU) ha descrito, por primera vez, microorganismos de relevancia en salud pública por su peligrosidad en alimentos decomisados en vuelos internacionales en distintos aeropuertos europeos. Este trabajo, enmarcado en un proyecto internacional de investigación financiado por la Unión Europea, se ha centrado, concretamente, en la caracterización de la presencia de cepas de ‘Staphylococus aureus’ multirresitentes a antibióticos. Los resultados de la investigación, publicados en la revista ‘Frontiers in Microbiology’, indican que el 26% de las casi mil muestras de alimentos analizadas fueron positivas para esta problemática bacteria.

En el trabajo han participado investigadores de las universidades de Burgos y Valladolid, junto con profesionales del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), de los Hospitales Universitarios Río Hortega de Valladolid y de León, de la Dependencia de Sanidad de la Delegación del Gobierno en el País Vasco y de la Universidad Veterinaria de Viena.

Como explica a DiCYT el profesor de la UBU David Rodríguez Lázaro, coordinador del estudio, ‘Staphylococus aureus’ ha sido seleccionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado mes de febrero como uno de los más relevantes para la Salud Pública. Este tipo de microorganismos, y en particular las cepas de ‘Staphylococus aureus’ resistentes a la meticilina (MRSA, del inglés Methicillin-resistant S. aureus), son una de las principales causas de infecciones en los hospitales en los países occidentales, y han sido encontradas en alimentos que transportaban pasajeros de vuelos internacionales en los aeropuertos de Bilbao y de Viena (Austria).

Por ello, el objetivo de este trabajo fue evaluar el papel potencial de la entrada ilegal de alimentos en la UE en la propagación de MRSA. Se estudió la prevalencia y las características de las cepas de MRSA aisladas de los alimentos de origen animal confiscados a los pasajeros en vuelos de 45 países no comunitarios de 2012 a 2015 por las Autoridades Fronterizas de los Aeropuertos de Bilbao y de Viena (Austria).

De las 868 muestras de alimentos analizadas (diversas muestras de carne que incluyen antílope, pato, cobaya, cerdo, roedores, pavo, productos lácteos y huevos), 26 (el 3 por ciento) fueron positivas para MRSA. La prevalencia de muestras positivas de MRSA entre los alimentos confiscados en el Aeropuerto Internacional de Bilbao fue del 11’8 por ciento. Más del 69 por ciento de los aislados de MRSA eran resistentes a tres o más tipos de agentes antimicrobianos.

“Este hallazgo revela tanto la gran diversidad de la resistencia antimicrobiana encontrada en las cepas como la capacidad de resistencia no sólo a los fármacos beta-lactámicos. Por tanto, este estudio demuestra la presencia de MRSA en los alimentos que entran ilegalmente en la UE, y destaca la importación ilegal de alimentos como vía de su posible propagación”, detalla Rodríguez.

Estrategia ‘una salud’

El trabajo pone de manifiesto la validez de la estrategia ‘una salud’, en la cual “todos los actores implicados en la Salud Pública (médicos, veterinarios, y microbiólogos de los alimentos) actúan de una forma coordinada planteando una acción integral para garantizar de una manera global la salud”, apunta el investigador principal, quien subraya que de esta manera “se puede garantizar que aspectos como la sanidad ambiental, la sanidad animal y la sanidad humana no estén disociados, y compartimentalizados de una manera rígida y sin conexión efectiva”.

En este sentido, continúa, “más del 60 por ciento de las infecciones humanas tienen carácter zoonótico, es decir, provienen de los animales y, por tanto, los alimentos que se obtienen de ellos pueden ser una fuente de contaminación muy apreciable”. Es por ello, añade, “que el estudio de los mismos puede ser muy relevante para poder prevenir infecciones en humanos, y en particular con cepas bacterianas multirresistentes a antibióticos”.

Referencia bibliográfica:
Rodriguez-Lazaro, D., Oniciuc, E. A., Gonzalez-Garcia, P., Gallego, D., Fernandez-Natal, I., Dominguez-Gil, M., … & Hernandez, M. (2017). “Detection and characterization of Staphylococcus aureus and Methicillin-resistant S. aureus in foods confiscated in EU borders”. Frontiers in Microbiology, 8, 1344.

La miel de abejas sin aguijón tiene proteínas capaces de destruir bacterias que los antibióticos comunes no pueden combatir

Así lo señala una investigación del Cinat-UNA, en conjunto con la Universidad de Utrecht en Holanda

UNA/DICYT Tras años de investigación, Gabriel Zamora, investigador del Cinat-UNA y científicos de la Universidad de Utrecht en Holanda, descubren en la miel de abejas sin aguijón, proteínas capaces de destruir colonias de bacterias que los antibióticos comunes no pueden combatir.

Desde la antigüedad el ser humano ha utilizado compuestos orgánicos para el tratamiento de enfermedades infecciosas, como el extracto de algunas plantas y hongos de algunos quesos, pero puede afirmarse que existe un antes y un después de la creación de la penicilina en 1928 y hasta finales de los 70, cuando se introdujo el último de los grandes grupos de antibióticos.
A partir de esa fecha no ha existido un nuevo descubrimiento en ese campo, y por el contrario, las bacterias han creado más y más resistencia: enfermedades que eran curables hoy día se han vuelto mortales.

“Empezamos a ver que las bacterias ya no se comen el antibiótico sino que, por el contrario, desarrolla una estrategia protectora, para ello se organizan en un biofilm”, dijo Gabriel Zamora, coordinador del Programa de Microbiología y Química Medicinal del Centro de Investigaciones Apícolas Tropicales de la Universidad Nacional (Cinat-UNA).

Según Zamora, el biofilm es la forma en que las bacterias y otros microorganismos viven en nuestro planeta, “pequeñas comunidades” donde se comunican, se alimentan, reproducen y mueren.

“Ellas crean una fortaleza con distintos niveles, algunas se adhieren al biofilm, otras están suspendidas dentro del biofilm y algunas otras migran para crear nuevos biofilms. El antibiótico funciona si las bacterias se comportan de una misma forma, pero en estas comunidades cada una es distinta y es ahí cuando el medicamento pierde su efectividad”, detalló el investigador.

Los estudios han determinado que entre el 60 y el 80 por ciento de las infecciones son causadas por biofilms, y las opciones para acabar con estos son escasas, es ahí donde a partir de un biofilm en una herida infectada las bacterias se diseminan por todo el cuerpo, causando en el mejor de los casos un proceso crónico que lleva a la pérdida de uno de los miembros, o en el peor, a la muerte. Existen pocos tratamientos que inhiben la creación de biofilms y tampoco pueden eliminar los que ya se han desarrollado.

Esperanza

Por sus conocidas características antioxidantes y su rápida capacidad para la regeneración de tejidos en quemaduras y heridas, la miel de abejas sin aguijón, se convirtió en el objeto de estudio del Cinat-UNA, en conjunto con la Universidad de Utrecht en Holanda, con el fin de determinar si sus particularidades tenían algún efecto positivo en el combate de la Staphylococcus aureus, bacteria causante de las mayores afectaciones en heridas y quemaduras.

Luego de más de 10 años de investigación y de hacer de este tema su tesis doctoral, Zamora obtuvo resultados: la miel de abejas sin aguijón, específicamente de la Mariola, contiene dos proteínas nunca antes descritas, que tienen la capacidad no solo de inhibir la creación de biofilms de Staphylococcus aureus sino también de eliminarlos.

“Para llegar a este resultado, inicialmente trabajamos con la miel de Mariola y la de Jicote gato. Luego, con la miel de Mariola realizamos extracciones orgánicas que no tuvieron resultados positivos. Posteriormente, realizamos aislamientos guiados por actividad antibiofilm mediante diálisis, técnicas cromatográficas y electroforesis. Fue mediante esta estrategia que logramos determinar que la miel de Mariola contiene dos proteínas capaces de destruir un biofilm de Staphylococcus aureus, y aunque no conocemos el mecanismo por el cual se destruye, sí pudimos establecer la hipótesis de que las proteínas tienen como objetivo polímeros de la estructura del biofilm, ya que un daño en la matriz de polímeros destruiría el biofilm y dejaría expuestas a las bacterias a los efectos de los antibióticos”, explicó Zamora.

Gabriel Zamora, coordinador del Programa de Microbiología y Química Medicinal del Cinat-UNA.
Los investigadores notaron que al combinar estas proteínas con los antibióticos tradicionales, estos recuperaban su capacidad para matar las bacterias y se inhibía la creación de nuevos biofilms.

“La miel de abejas sin aguijón es un mercado poco explorado; para la mayoría de la gente esta abeja se confunde con un mosquito. Nuestro objetivo, desde el Cinat, es darle un valor agregado a los meliponicultores para que comercialicen este producto, pequeñas comunidades rurales que podrían ver cómo mejora su economía y cómo, además, producen un insumo para salvar vidas”, puntualizó el investigador.

Cueva Fantasma se sumará el próximo año al conjunto de exacavaciones en la Sierra de Atapuerca

La campaña de excavaciones de la Sierra de Atapuerca ha contado este año con 280 investigadores, procedentes de 22 nacionalidades diferentes

JCYL/Fundación Atapuerca/DICYT La Sierra de Atapuerca sumará, a partir de la próxima campaña, el nuevo yacimiento de Cueva Fantasma. Así lo ha anunciado la consejera de Cultura y Turismo, María Josefa García Cirac, quien ha presentado junto a los codirectores del Proyecto Atapuerca, Eudald Carbonell, José María Bermúdez de Castro y Juan Luis Arsuaga, el balance de la campaña de excavaciones 2017 con la presentación de los hallazgos más importantes.

En Cueva Fantasma se están llevando a cabo los estudios y proyectos técnicos pertinentes para construir las infraestructuras que permitan acometer la excavación de este “prometedor enclave” dentro del yacimiento. Precisamente, la campaña de excavación de 2017 en el yacimiento de Cueva Fantasma se ha centrado en labores de desescombro del ripio de la antigua cantera y limpieza del yacimiento, con el fin de preparar la campaña de excavación para 2018.

El pasado 19 de junio comenzaron las excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca. Durante este periodo, un total de 280 personas de 22 nacionalidades distintas han trabajado en los diferentes yacimientos realizando interesantes hallazgos.

Yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril

El objetivo principal de la campaña 2017 en la Sima del Elefante, en la superficie excavada en la campaña, se han recuperado restos de macromamíferos como ciervos o carnívoros de pequeño tamaño, así como aves de varios tamaños entre los que se encuentra el águila pescadora. Estos restos, de más de ‘3 millones de años, aportan información sobre la fauna que existía en la sierra en esa cronología. Además, en esta campaña se ha recuperado en el nivel TE16 (Pleistoceno Inferior, más de 780 mil años) una pieza de industria lítica en sílex.

En el yacimiento de Galería se han recuperado restos de fauna e industria lítica. Los restos de fauna son principalmente de caballos y ciervos, pero también se han recuperado huesos de carnívoros y aves. La mayoría de los elementos anatómicos corresponden a costillas, vértebras, mandíbulas y dientes aislados. En cuanto a las herramientas líticas, fueron elaboradas principalmente en sílex. También se han recuperado cantos de cuarcita que fueron utilizados como percutores o machacadores de huesos. La distribución de los restos refleja claramente el tipo de uso que los grupos humanos hicieron de Galería. Uno de los principales hallazgos corresponde a un núcleo de sílex neógeno de grandes dimensiones. Éste fue introducido intencionalmente en la cueva por los humanos como remanente de materia prima para producir lascas que les permitiesen procesar las carcasas de los animales caídos por la trampa natural en sucesivas visitas a la cueva. De este modo se reafirma el uso reiterado de la cavidad como lugar de obtención de comida.

En Gran Dolina, ha aumentado considerablemente la presencia de instrumentos de piedra respecto al año anterior. Destacan numerosos bifaces y hendedores, de cuarcita, arenisca y sílex, que se suman a la ya rica colección Achelense de estos yacimientos. Así, TD10 ofrece de nuevo una espléndida oportunidad para establecer modelos, en este caso sobre la actividad de los depredadores mencionados y sobre cómo compartían el espacio con los homínidos.

En los niveles inferiores de Gran Dolina, han aumentado los indicios de visitas de grupos humanos a la cueva, con una pequeña colección de cuatro artefactos líticos que aún mantienen características muy primitivas, de tradición africana. Junto a ellos se han descubierto algunos huesos con marcas de corte, lo que sugiere la asociación directa entre esos instrumentos líticos y los animales caídos dentro de la torca de Gran Dolina en ese periodo. También se ha comprobado la presencia de las primeras hienas modernas europeas similares a las hienas manchadas africanas. Hasta hace poco se pensaba que estos hiénidos habían llegado a Europa procedentes de África hace unos 700 mil años. Sin embargo, los datos de esta campaña muestran que llegaron al subcontinente europeo hace al menos un millón de años.

Cueva del Mirador

En la cueva de El Mirador destaca la presencia de gran cantidad de restos de ovicápridos, principalmente fetos, neonatos e infantiles, que indican que durante este período la cueva, o parte de ella, fue usada para estabular animales en periodo de gestación y de lactancia. Esto permite constatar que la práctica de separar estos animales del resto del rebaño durante el período de cría, habitual en la actualidad, se remonta a las primeras fases de la implantación de la ganadería en la Península Ibérica.

Por otra parte, durante las primeras semanas de excavación se intervino sobre un nivel atribuido, a la espera de dataciones, al Calcolítico o Neolítico final. En este nivel se documentaron nuevas evidencias de canibalismo, anteriores cronológicamente a las descubiertas en 1999 en niveles del Bronce antiguo, de unos 3.800 años. Asímismo, se han seguido recuperando restos humanos, entre ellos dos cráneos completos, procedentes del sepulcro colectivo Calcolítico, de hace unos 4.500 años, excavado en las últimas campañas.

Yacimientos de Cueva Mayor

En la campaña de este año se ha intervenido en tres yacimientos del interior de Cueva Mayor: El Portalón, la Galería de las Estatuas y la Sima de los Huesos. En El Portalón se continúa excavando niveles Neolíticos (alrededor de 7.000 años) y de la Edad del Bronce (alrededor de 3.000 años). Los niveles neolíticos se caracterizan por la presencia de estructuras habitacionales (suelos preparados y hogares) en los que se ha encontrado gran cantidad y variedad de restos cerámicos y líticos típicos de este período, así como un abundante conjunto de útiles de hueso, sobre todo punzones y, como pieza singular, un botón perforado.

En los niveles superiores, de la Edad del Bronce Final, asociados a la llamada cultura de Cogotas I (alrededor de 3000 años antes del presente), el pasado día 20 de julio de 2017, entre numerosos restos de cerámica, algunos finamente decorados, apareció una pieza excepcional. Se trata de un alfiler de oro rematado en dos espirales (una dextrógira y otra levógira), simbología muy extendida desde antiguo en muchas culturas. Es un hallazgo único en la región, y el análisis detallado de la pieza y su contexto dará respuesta a su presencia en el Portalón de la sierra de Atapuerca.

En la Galería de la Estatuas, en esta campaña se han recuperado tanto restos de fauna como de industria lítica producida por Neandertales. De los restos de macrofauna, los más abundantes son los de équido (familia de los caballos) y los de ciervo. En esta campaña también se ha recuperado un resto de lagomorfo (familia de los conejos) con marcas de corte. La cueva fue también usada por carnívoros de forma esporádica. Este año se han recuperado restos de hiena, y por primera vez en este yacimiento, de lobo. Las herramientas de piedra recuperadas están hechas en dos tipos distintos de sílex, y destaca la presencia de raederas.

Finalmente, en la Sima de los Huesos, los resultados de la campaña 2017 pueden calificarse de excelentes, ya que además de importantes fósiles de carnívoros como osos (de la especie Ursus deningeri) y de león de las cavernas (Panthera leo fossilis) se han recuperado una veintena de fósiles humanos que incluyen un importante fragmento de tibia, huesos de manos y pies, vértebras y restos craneales. El hallazgo de estos fósiles confirma la riqueza en restos humanos de este nuevo sector del yacimiento y augura que los importantes descubrimientos de fósiles humanos en SH se prolongarán durante muchas campañas en el futuro.

Conjunto de piezas de industria lítica en el asentamiento al aire libre de Fuente Mudarra.SUSANA SANTAMARÍA / FUNDACIÓN ATAPUERCA.

Asentamiento al aire libre: Fuente Mudarra

Hace 18 años comenzaron las prospecciones arqueológicas en el entorno de los yacimientos en cueva de La Trinchera, para conocer los asentamientos al aire libre de los grupos representados en las cuevas. Se descubrieron 200 lugares, 30 de los cuales pertenecían a lugares donde habían vivido neandertales. Fuente Mudarra se comenzó a excavar en 2012 y se conocían hasta ahora varios niveles. La sorpresa ha aparecido este año, en su nivel 8, en un fino paquete de arenas que son una “instantánea” de la sierra de Atapuerca en el Pleistoceno superior. Se ha recuperado un rico conjunto de sílex, cuarcita y cuarzo entre los que cabe destacar percutores para golpear los nódulos de sílex, y las lascas y cuchillos resultantes, que se usaron unas veces allí mismo para descuartizar animales y trabajar madera, y otras se llevaron a otros lugares de la Sierra.

Los Neandertales ocupaban estos parajes rodeados de zonas lagunares, como Fuente Mudarra, para realizar sus actividades cotidianas, fabricar sus herramientas y explotar el entorno. Entorno en el que ahora se puede afirmar que han vivido neandertale ininterrumpidamente durante decenas de miles de años. Hace más de 50.000 años, desde Cueva Fantasma hasta Fuente Mudarra, a lo largo del valle del río Pico, estos cazadores y recolectores tenían en esta sierra su territorio de explotación y de ocupación, su casa.

Lavado de sedimentos y prospecciones Geofísicas

Los trabajos de lavado y triado de los sedimentos de las excavaciones de la Trinchera han permitido, como en campañas anteriores, conocer mejor la microfauna de estos yacimientos. También se han seguido realizando prospecciones geofísicas para conocer las características del subsuelo en relación con las cavidades de la Cueva del Compresor y de Cueva Peluda, y del tramo bajo del Valle de la Propiedad.

El Gran Telescopio de Canarias estrena el MEGARA

El próximo lunes 24 de julio tendrá lugar la primera luz de MEGARA, el nuevo instrumento del Gran Telescopio Canarias (GTC) que permitirá estudiar, con un detalle sin precedentes, la composición química y la dinámica de las galaxias en diferentes épocas del universo. MEGARA ha sido construido por un consorcio de instituciones nacionales e internacionales, encabezado por la Universidad Complutense de Madrid y en el que participa el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

MEGARA, acrónimo de Multi-Espectrógrafo en GTC de Alta Resolución para Astronomía, busca cubrir un nicho único en la instrumentación actual, ya que permitirá resolver problemas científicos hasta ahora inabordables. “Todos los que hemos trabajado en este proyecto estamos entusiasmados con la posibilidad de ofrecer las capacidades únicas de MEGARA, y hacer del GTC la herramienta de referencia de los próximos años”, apunta el investigador principal, Armando Gil de Paz (UCM).

MEGARA será capaz de estudiar estrellas individuales fuera de nuestra galaxia, e incluso podrá analizar cómo se movían las estrellas y el gas hace más de diez mil millones de años, cuando se formaron las primeras galaxias. Para ello utilizará la tecnología más avanzada en fibras ópticas y en elementos dispersores, lo que se conoce como redes holográficas.

El uso de estas tecnologías en un instrumento con la capacidad de MEGARA de resolver la luz en sus componentes de energía, combinado con los diez metros de diámetros del espejo del GTC, sitúan a este instrumento a la vanguardia de la tecnología de observación astronómica. El desarrollo de MEGARA ha supuesto todo un reto, debido al gran número y complejidad de sus subsistemas, pero el proyecto se ha completado en un tiempo récord de menos de tres años.

Esto ha sido posible gracias al equipo de instituciones y empresas líderes en sus campos que han participado. “El IAA-CSIC ha desarrollado el programa de cálculo de las trayectorias de los posicionadores robóticos del modo de observación multiobjeto, que permitirá desplazar cada uno de los haces de fibra óptica a sus posiciones de observación en el plano focal con la precisión de veinticinco micras requerida”, señala Jorge Iglesias, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) que participa en el proyecto.

El proyecto MEGARA está cofinanciado por la empresa pública GRANTECAN S.A.y las instituciones del consorcio: Universidad Complutense de Madrid, Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica e Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), quienes han contribuido con más del 60% del presupuesto y que por ello recibirán tiempo de observación una vez que comience a funcionar el instrumento.

Catálogo actualizado de exoplanetas: 30 planetas habitables

El equipo del Telescopio Espacial Kepler ha presentado un catálogo actualizado de exoplanetas que incluye 219 nuevos planetas, de los cuales 10 se añaden a los 20 hasta ahora conocidos que tienen un tamaño similar  a la Tierra y están en la zona habitable de la estrella, que es la distancia que permite que el agua líquida se acumule en la superficie de un planeta rocoso.

Éste es el más extenso y detallado catálogo de exoplanetas publicado hasta la fecha. Con estos datos (disponibles públicamente en el NASA Exoplanet Archive) hasta ahora se han dscubierto 4.034 exoplanetas, de los cuales 2.335 ya han sido verificados; de los 50 planetas candidatos a “primos” de la Tierra, 30 también han sido verificados.

Este catálogo de la NASA va a servir para determinar la prevalencia en nuestra galaxia de planetas sin superficie sólida o que la tienen oculta tras una bajo una densa y profunda atmósfera. Hasta ahora, los datos del catálogo Kepler, indican que más de la mitad de los exo planetas son de este tipo. De hecho, en el Sistema Solar, así son los mayores planetas, los situados más allá del Cinturón de Asteroides, empezando por el gigantesco Júpiter y terminado en el azul Neptuno. Por supuesto, este tipo de planetas gaseosos son absolutamente inadecuados para el desarrollo de vida.

Otro dato curioso descubierto tras el análisis de los ingentes detos proporcionados por el Kepler, es que casi el setenta y cinco por ciento de los planetas rocosos descubiertos hasta la fecha son mayores que la propia Tierra. Aunque no es descartable que se trate simpemente de un problema de calidad en las observaciones, también es pòsible que exista alsgún proceso en la formación planetaria que haga que una vez alcanzado cierto tamaño, los planetas “barran” todo el helio y e hidrógeno a su alrededor para convertirse en planetas de tamaño más cervcano a Neptuno que a la propia Tierra.

De todas maneras,mlos datos ahora conocidos son el fruto de observaciones realizadas en lo spasados alos y ahora mismo el Telescopio Espacial Kepler está recogiendo y es previsible que en los próximos años siga recogiendo más y más información para conocer exoplanetas cercanos a la Tierra y con la condición de habitables para la especie humana.

Pruebas nocturnas para robots interplanetarios

En estos días están teniendo lugar en el Parque Nacional del Teide, en las Islas Canarias, distintos ensayos diurnos y nocturnos del Rover Autonomy Testbed (banco de pruebas de autonomía de rovers),

En esta fotografía que vemos a continuación, uno de los dos sistemas desplazados hasta el archipiélago canario gira sobre sí mismo con las luces encendidas, en una prueba que simula el entorno poco iluminado de los polos lunares.

Los rovers que están siendo sometidos a pruebas por un equipo de GMV en España y el equipo Heavy Duty Planetary Rover de la ESA, están equipados con sistemas de ayuda a la navegación con y sin luz natural. entre los que se incluyen visores láser e iluminación. Con estos y con otros sensores, están diseñados para elaborar sobre la marcha mapas en 3D de su entorno, bien para operar de modo autónomo, bien para la asistencia al operador en modo de control remoto.

La principal razón por la que se han desplazado estos equipos y sus correspondientes técnicos hasta el Parque Nacional del Teide es la similitud del entorno rocoso con los posibles escenarios lunares a los que estarían destinados final mente los rovers. También hay que tener en cuenta todas las infraestructuras que ofrece la isla para temas astronómicos  el conocimiento de la región por muchos equipos de científicos de la materia.

Para no perderse detalle de la evolución de estos tests, se puede seguir en Twitter la etiqueta #DarkRover

#PorSiTeLoPerdiste – Girando en la noche, así pillaron al HPDR rover @KpRobotics en Tenerife: https://t.co/xN8OWa4PfC #DarkRover pic.twitter.com/HJJmTGxLov

— ESA España (@esa_es) 17 de junio de 2017

Las presas hidroeléctricas ponen en peligro el futuro de la cuenca del Amazonas

Un equipo internacional de científicos advierte de los profundos impactos ambientales que las más de 100 presas de este tipo tienen en el sistema fluvial de la región

Cristina G. Pedraz/DICYT La cuenca del Amazonas cuenta con más de un centenar de presas hidroeléctricas y en la actualidad se están considerando numerosas propuestas para construir otras tantas. Pero, ¿tiene la cuenca del Amazonas capacidad para soportar todas estas infraestructuras sin perturbar su ecosistema? Los expertos lo tienen claro. Seguir en esta línea pone en claro riesgo el futuro de la cuenca.

Cuenca del Amazonas/E.M. Latrubesse

Así lo alerta en un artículo conjunto publicado en Nature un equipo internacional de investigadores de la Universidad de Texas (EEUU), la Universidad Tecnológica Nanyang (Singapur), la Universidad de California (EEUU), la Universidad de Arizona (EEUU), el Instituto Nacional de Investigaciones Amazónicas (Brasil), el Instituto Tecnológico Karlsruhe (Alemania), la Universidad de Duke (EEUU), Yachay tech (Ecuador), la Universidad Federal del Amazonas (Brasil), la Universidad de Oxford (Reino Unido) y la Universidad de São Paulo (Brasil).

En el trabajo, los científicos liderados por Edgardo M. Latrubesse, de la Universidad de Texas, explican que los efectos ambientales negativos acumulados por las presas existentes y los que producirán las presas propuestas, si se construyen, “desencadenarán perturbaciones hidrofísicas y bióticas masivas que afectarán a las llanuras de inundación –espacios de terreno adyacentes a los ríos que quedan cubiertas de agua durante las crecidas-, al estuario –la desembocadura- y a los penachos de sedimentos”.

‘Thamnophilus huberi’, especie endémica en peligro de extinción que solo se encuentra en la ribera del Tapajós/F. d’Horta

El artículo cuestiona así si los beneficios ecológicos de la generación de energía hidroeléctrica a través de la construcción de presas superan los costos del enorme daño que se está produciendo en el sistema fluvial más rico y productivo del mundo.

Hasta el momento, la mayoría de evaluaciones de los impactos ambientales de estas presas se habían centrado en los efectos a escala local en las proximidades de cada una de ellas. Para estimar el impacto actual y el impacto potencial futuro en toda la cuenca amazónica, el equipo diseñó una nueva herramienta, un Índice de Vulnerabilidad Ambiental. Los resultados de su análisis apuntan que los impactos varían según la región, de acuerdo con el número de presas actuales y futuras. También exploran la vulnerabilidad del sistema en relación a los cambios en el flujo de sedimentos, ya que su atrapamiento por las grandes presas se considera uno de los mayores problemas.

Río Madeira, el mayor afluente de la cuenca del Amazonas/E.M. Latrubesse

Los investigadores encontraron que la región que enfrenta la mayor amenaza debida a la construcción de presas hidroeléctricas es la cuenca del Madeira, el afluente más grande del Amazonas, que proporciona alrededor del 50% del sedimento al sistema fluvial. Además, prevén que la región de Tapajós sufrirá grandes impactos de carácter hidrológicos debido al gran número de presas construidas (28) y planificadas (90), también a lo largo de este importante afluente.

Por todo ello, advierten de “la necesidad de una acción colectiva entre estados y naciones para evitar los impactos acumulados y de largo alcance” y sugieren innovaciones institucionales para evaluar y evitar el probable empobrecimiento de los ríos amazónicos. Por ejemplo, señalan que el sector energético “debe formar parte integrante en la planificación y gestión de iniciativas en la cuenca del Amazonas” y que se deben implementar “procesos participativos que consideren las necesidades y expectativas de las comunidades locales”. Por otro lado, abogan por “integrar la información científica y técnica multidisciplinar en múltiples escalas y lugares, incluidos los análisis políticos y socioeconómicos”.

Referencias bibliográficas:
Latrubesse, E.M., Arima, E.Y., Dunne, T., Park, E., Baker, V.R. et al. (2017). “Damming the rivers of the Amazon basin”. Nature. doi:10.1038/nature22333

 

Descubren el secreto de las plantas para alargar sus raíces

Frente a la expansión de las zonas áridas o secas como consecuencia del cambio climático, un grupo de científicos de Argentina, Corea del Sur, Austria y Francia decidió enfrentar el problema de raíz

CONICET/DICYT Los investigadores descubrieron rutas moleculares que alargan los llamados “pelos radiculares” de las plantas, lo cual posibilitaría una mejor captación de nutrientes y agua y, en definitiva, una mayor productividad. El hallazgo fue publicado en la revista “Proceedings of the National Academy of Sciences” (PNAS).

“Los resultados son muy alentadores”, señala el codirector de la investigación, el doctor José Manuel Estévez, jefe del Laboratorio Bases Moleculares del Desarrollo Vegetal del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA)-CONICET y del Instituto Leloir. “Cultivos como el trigo, el maíz y la soja podrían mejorar la captación de nutrientes esenciales y agua en suelos pobres en fosfatos y en períodos prolongados de sequía”.

Pelos radiculares de las plantas/Conicet

En el estudio, Estévez y sus colegas (un equipo de 15 investigadores y becarios) identificaron una conexión molecular a la que definieron como “crucial”: las hormonas auxinas, que favorecen el aumento del tamaño de las células vegetales, activan la expresión de cientos de genes aunque aproximadamente siete de ellos son claves en el control de la prolongación de los pelos radiculares.

“Si bloqueábamos esa hormona o esos genes, la longitud de los pelos radicales disminuía”, afirman las primeras autoras del avance, la doctora Silvina Mangano, y las licenciadas Silvina Denita-Juárez y Eliana Marzol, investigadoras del CONICET en el laboratorio de Estévez.

En cambio, la manipulación de esas “piezas” permitió duplicar la longitud de los pelos radiculares, dice Estévez. “Este conocimiento sienta bases para el desarrollo de estrategias que impacten en la productividad de cultivos a gran escala”, agrega el científico cuyo trabajo se inició en el IFIBYNE (centro de investigación ubicado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA) hace aproximadamente 4 años y luego se desarrolló a partir de abril de 2015 en el IIBBA.

Para realizar el experimento, los científicos combinaron el uso de herramientas genéticas junto con técnicas de microscopia avanzada y biología celular en Arabidopsis thaliana (una crucífera que se suele usar como modelo en estudios de fisiología vegetal y que comparte genes con plantas de interés agronómico).