Biología

Los científicos constatan la dificultad de regenerar partes del cuerpo humano

Quienes vieron la última película de Spiderman recordarán que el malo se inyecta un producto químico que, en teoría, le va a dar la capacidad de regenerar sus miembros (un brazo, en su caso concreto) aunque evidentemente el experimento se le va de las manos y acaba convertido en un maolo malísimo con forma de lagarto. Este punto de la película se inspira en la capacidad que tienen algunos reptiles para regenerar la cola.

De acuerdo con dos nuevos estudios realizados por investigadores del Instituto Salk para Estudios Biológicos, la regeneración de una extremidad o un órgano en un ser humano es mucho más difícil de lo que que el científico loco y supervillano, el Dr. Curt Connors, mostró en Amazing Spiderman.

La investigación de Salk muestra que en el axolotl, una especie de salamandra mexicana, cuyo nombre significa monstruo de agua y que puede regenerar todo, desde partes de su cerebro a los ojos, médula espinal y cola, el proceso de regeneración no se inicia con la activación de determinados genes que inician la reconstrucción del miembro sino que, al contrario de lo que se podría pensar, es necesario que esos genes sean inhibidos inicialmente para no bloquear la regeneración.

En una investigación publicada en agosto en Development, Growth & Differentiation, los investigadores muestran que en el ajolote mexicano, genes que inician el proceso de regeneración pueden activarse y empezar a replicarse en zonas indebidas del genoma, deteniendo el proceso de regeneración o incluso produciendo tejidos inadecuados.

Regenerar partes del cuerpo humano
Ejemplar de axolotl, una salamandra mexicana con capacidad para regenerar cualquier parte de su cuerpo (Foto: Salk Institute for Biological Studies)
Los científicos encontraron que dos proteínas, PL1 y PL2 llevan a cabo la tarea de frenar los genes regeneradores y encontrar la zona correcta de duplicación para generar el tejido adecuado. De hecho, cuando los investigadores inhibieron la actividad de las proteínas PL1 y PL2 en los experimentos, la regeneración se ralentizó significativamente.

"Puede parecer una tarea imposible tratar de regenerar una extremidad o parte del cuerpo en los seres humanos, sobre todo porque no sabemos si los humanos aún tienen todos los genes necesarios para la regeneración", dice Hunter. "Por esta razón, es importante como un primer paso entender cómo funciona la regeneración a un nivel molecular en un vertebrado que puede regenerarse completamente. Lo que se aprende puede eventualmente conducir a nuevos métodos para tratamientos médicos, tales como la cicatrización de heridas y la regeneración de tejidos sencillos".

"La necesidad de que haya que "disparar" un conjunto de genes para detener otros genes sólo muestra lo increíblemente difícil que sería regenerar algo tan complejo como un miembro en los humanos", dice Hunter. "Pero eso no significa que no vayamos a aprender valiosas lecciones sobre cómo tratar las enfermedades degenerativas".