Origen evolutivo de las células cardíacas vinculadas al ventrículo derecho
(NC&T) Las ascidias son criaturas gelatinosas con una forma que recuerda a una bolsa, y cuyo genoma completo ha sido secuenciado. Comparten el 80 por ciento de sus genes con los seres humanos. A pesar de que su cuerpo es claramente más primitivo que el de las criaturas con columna vertebral o espina dorsal, las ascidias son muy valiosas para los científicos que buscan desentrañar los vínculos evolutivos entre estos cordados simples y los seres más complejos.
Los corazones de los vertebrados constan de dos poblaciones de células bien diferenciadas. Una se ocupa del ventrículo izquierdo y otra del ventrículo derecho. La relación de linaje entre estos tipos de células era incierta hasta ahora, aunque una serie de estudios ya vinculaban las células de las que deriva el ventrículo derecho a células musculares en la mandíbula inferior en aves y mamíferos.
La conexión corazón-mandíbula es evolutivamente antigua. Mike Levine, experto en biología del desarrollo, y sus colaboradores, creen que la ascidia es valiosa como modelo de desarrollo para estudiar estas conexiones porque es el pariente viviente más cercano de los vertebrados, incluyendo a los humanos.
Rastreando el movimiento de células específicas durante el desarrollo embrionario, Levine y su equipo encontraron que las células progenitoras del corazón también producen los músculos responsables de la expulsión de agua durante la alimentación en la Ciona. Los investigadores creen posible que ese conjunto de músculos en la ascidia sea el equivalente de la mandíbula inferior en los vertebrados.
Los resultados de los experimentos también sugieren que el "reaprovechamiento" de las células mandibulares para trabajar en el corazón en desarrollo pudo dar lugar en el pasado a la evolución hacia corazones más intrincados, como los existentes en los vertebrados superiores, incluyendo a los humanos.