Revelada la conexión celular entre elementos clave del ritmo circadiano
(NC&T) Unos investigadores del Instituto Salk para Estudios Biológicos han aportado ahora datos esclarecedores sobre una conexión ignorada durante mucho tiempo: un interruptor general metabólico que, en las circunstancias adecuadas, permite que los nutrientes alteren directamente el ritmo de relojes periféricos.
Dado que el ritmo circadiano del cuerpo y su metabolismo están estrechamente entrelazados, cuando se desincronizan se dispara el riesgo de enfermedades metabólicas. Los trabajadores con horarios de trabajo intempestivos afrontan un aumento del 100 por cien del riesgo de padecer obesidad, hipertensión, y resistencia a la insulina, así como más probabilidades de sufrir un ataque al corazón, tal como señala el profesor Ronald M. Evans, del Instituto Salk.
Lo descubierto en este estudio podría promover avances importantes, desde proporcionar un mejor conocimiento sobre cómo están vinculadas la nutrición y la expresión de los genes, hasta la creación de nuevas formas de tratar la obesidad, la diabetes y otras enfermedades relacionadas. Se estima que la actividad de hasta un 15 por ciento de nuestros genes está bajo el control directo de relojes biológicos. El nuevo estudio proporciona un modo conceptual de vincular la nutrición y la regulación de energía con el genoma.
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