¿Cómo consiguen suficiente oxígeno los patos de los Andes?
(NC&T) Aumentar la cantidad de hemoglobina en los glóbulos rojos es una forma en que un ser humano puede tratar de aclimatarse a grandes alturas y de mejorar el rendimiento en atletismo. Pero esto comporta riesgos. Hay un límite superior en la cantidad de glóbulos rojos que pueden circular en la sangre, e incluir más de ellos incrementa la carga sobre el corazón y el sistema circulatorio. Las especies que son autóctonas de las regiones de grandes alturas no suelen tener cantidades significativamente mayores de glóbulos rojos.
Una forma potencialmente mejor de afrontar la baja presión atmosférica de las grandes alturas es mejorar la capacidad de la hemoglobina para atrapar el oxígeno.
Durante un viaje a Argentina, McCracken comenzó a reflexionar sobre si las diferencias que observaba entre poblaciones de patos que vivían a gran altitud en los Andes, por encima de los 3.000 metros, eran también evidentes en los genes de su hemoglobina.
El altiplano de los Andes es una región fría, seca y con escaso oxígeno. McCracken predijo que las poblaciones de patos que viven ahí de forma constante probablemente experimentaron una fuerte selección natural, y que los genes de su hemoglobina se diferenciarían de los de las poblaciones con parentesco cercano de lugares de menor altura.
En expediciones sucesivas en años diferentes, McCracken o miembros de su equipo de investigación, regresaron a América del Sur para tomar muestras de cinco pares de poblaciones de patos de tierras altas y de tierras bajas, y así comparar los genes de sus hemoglobinas mediante secuenciación de ADN.
En las poblaciones de patos de tierras altas, McCracken y sus colegas encontraron como promedio tres sustituciones de aminoácidos en dos genes que codifican para la principal hemoglobina. Esas sustituciones eran muy raras o estaban ausentes en las poblaciones de tierras bajas de la misma especie.