Los murciélagos susurrantes superan los 100 decibelios
(NC&T) Esta diferencia resultó muy intrigante para Annemarie Surlykke, de la Universidad del Sur de Dinamarca, quien está fascinada por la ecolocalización. ¿Cómo logran ecolocalizar aquellos murciélagos que apenas susurran discretos gritos a 70 decibelios?
Trabajando con Elizabeth Kalko, del Instituto Smithsoniano de Investigación Tropical, y con Signe Brinklov, Surlykke decidió medir el volumen de los gritos de dos murciélagos susurrantes, para determinar cuán chillones podían ser sus "susurros".
Después de viajar al Instituto Smithsoniano de Investigación, en la isla Barro Colorado, en Panamá, Surlykke se centró en dos miembros susurrantes de la familia Phyllostomidae: Artibeus jamaicensis y Macrophyllum macrophyllum. La familia de murciélagos Phyllostomidae es única a causa de su destacada diversidad de dietas y de estilos de vida. Algunos se alimentan de insectos que vuelan a gran velocidad, en tanto que otros lo hacen de frutas que maduran en los árboles. Tan notable diversidad hace que esta familia resulte idónea para estudiar en ella cómo funciona la ecolocalización.
Los resultados de la investigación demuestran que los murciélagos susurrantes no suelen "susurrar" sino más bien gritar a pleno pulmón. Al pequeño murciélago insectívoro M. macrophyllum se le registró un volumen máximo de 105 decibelios, en tanto que el murciélago frugívoro A. jamaicensis implantó un récord a 110 decibelios.