Analizan la genética de los microbios intestinales que permiten a las termitas digerir madera
(NC&T) Jared Leadbetter, profesor de microbiología medioambiental del Instituto de Tecnología de California, condujo a un equipo de investigadores de otras universidades, de la industria privada, y del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), en la labor de desentrañar diversos secretos genéticos y los papeles exactos que desempeñan las bacterias en la digestión de la madera por parte de las Termitidae. Estos insectos abundan en los ecosistemas tropicales y subtropicales.
Con anterioridad a este estudio, sólo un gen (del insecto) había sido relacionado de manera inequívoca con la rara capacidad de las termitas para digerir y alimentarse de la madera, una sustancia rica en energía, pero muy resistente a la degradación. Se había sospechado durante mucho tiempo que las 250 especies de bacterias que pueblan el intestino posterior de las termitas, del tamaño de una cabeza de alfiler, debían estar directamente involucradas en el proceso. Pero no había manera de saberlo con total certeza, porque la mayoría de estos microorganismos mueren rápidamente al ser extraídos del insecto.
Los autores del nuevo estudio esperan acabar descubriendo cómo interviene exactamente cada gen en la degradación de la madera, y a qué se destina la energía que obtienen las bacterias de dicha degradación. Las termitas se han convertido en el centro de la atención de muchos científicos interesados en desarrollar un método industrial eficaz para convertir la madera en etanol. El mayor reto está precisamente en los primeros pasos del proceso, como por ejemplo los involucrados en degradar la celulosa. Los investigadores creen que analizando los genes que subyacen bajo estas reacciones cruciales en las termitas, se podrán desarrollar mejores maneras de producir biocombustibles.