Mecanismo extraño en el sistema olfatorio de la mosca de la fruta
(NC&T) El lóbulo antenario de la mosca de la fruta es análogo al bulbo olfatorio en los humanos.
Los investigadores han descubierto que en el lóbulo antenario de la mosca de la fruta, un receptor que es común en el sistema nervioso realmente inhibe la actividad de la proteína a la que se une. Ésta es la primera vez que se encuentra que un receptor se comporta de tal modo en células normales y sanas.
Los receptores y las proteínas que se unen a ellos normalmente trabajan en equipo para generar una cascada de cambios dentro de las células. Un receptor puede estar ubicado justo en la membrana celular, esperando a una proteína específica, conocida como "ligando", para unirse a ella. A menudo el enlace provoca que el receptor cambie su forma, permitiéndole interactuar con otros componentes en la célula. Estas reacciones continúan hasta que se logra completar una tarea específica. Receptores y ligandos resultan fundamentales para la mayoría de las señalizaciones químicas en el metabolismo, y por lo general trabajan juntos.
El nuevo mecanismo, que dirige el crecimiento y desarrollo de decenas de miles de neuronas vitales para la detección de olores, involucra un receptor que, en cambio, desactiva su ligando proteico.
A la izquierda, un lóbulo antenario normal, donde los axones olfatorios, las fibras verdes, convergen correctamente. En los otros dos casos, el desarrollo de las estructuras se ve perjudicado por la falta de Wnt5 o de receptores. (Foto: Ying Yao y Yuping Wu)
La investigación ha sido llevada a cabo por Huey Hing, profesor de biología estructural y celular, con la ayuda de la investigadora Ying Yao y su colaborador Yuping Wu.