(NC&T) El estudio lo ha llevado a cabo un equipo integrado por científicos del grupo de investigación de Klaus Kern en el Instituto Max Planck para la Investigación del Estado Sólido en Stuttgart, y del de Mario Ruben en la compañía FZK.
La observación de la organización molecular en las superficies puede llevar a una comprensión más profunda de cómo las moléculas simples e inanimadas pueden dar lugar a entidades biológicas de complejidad funcional y estructural cada vez mayor, como las membranas, las células, las hojas, los árboles, etc. La capacidad de las moléculas para ordenarse selectivamente en estructuras muy organizadas es un requisito fundamental para todos los sistemas moleculares avanzados, incluyendo los organismos biológicos.
El equipo de investigación de Mario Ruben en FZK es responsable del diseño de moléculas con instrucciones incorporadas, que cuando se "leen" activan el proceso de autoselección. En este tipo de trabajo, la clasificación espontánea de las mezclas aleatorias sólo se lleva a cabo cuando las instrucciones incorporadas son cuidadosamente diseñadas y resultan lo bastante fuertes para comenzar con éxito la autoselección.
Organización a escala nanométrica de componentes moleculares. (Foto: Forschungszentrum Karlsruhe und Max-Planck-Institut für Festkörperforschung Stuttgart)