Los autores de este estudio muestran que primates y otros mamÃferos que son ágiles y de locomoción rápida y variable tienen canales significativamente más largos, teniendo en cuenta la masa corporal, que aquellos de movimiento más cauteloso. Por consiguiente, los estudios futuros pueden utilizar el tamaño relativo de los canales semicirculares como una guÃa para estimar la conducta de especies extintas al estudiar sus cuerpos fósiles, incluyendo los antepasados de los seres humanos modernos.
El proyecto es el primer estudio a gran escala para documentar la relación de las dimensiones de los canales semicirculares con la locomoción.
Reconstrucción por ordenador de un cráneo de babuino hembra, mostrando la posición del oÃdo interno y sus canales. (Foto: Alan Walker lab, Penn State)
La hipótesis básica del proyecto era que el órgano de equilibrio, que ayuda a estabilizar la mirada de un animal y a coordinar sus movimientos cuando se desplaza por el entorno, está irrevocablemente unido al tipo de locomoción producido por sus extremidades.
Los resultados revelaron una relación estadÃstica altamente significativa entre el radio de curvatura de los canales semicirculares de la especie y su modo habitual de moverse. Las especies más acrobáticas tienen, consecuentemente, canales semicirculares con un radio más grande de curvatura que las especies de movimiento lento.
El estudio fue realizado por investigadores del University College de Londres, la Universidad de Winnipeg en Canadá, la de California en Riverside, la Universidad Estatal de Pensilvania, y la compañÃa eCollege.