Biología

Desvelando los secretos de la regeneración de tejidos mediante el pez cebra

(NC&T) La pregunta acerca de cómo los animales de sangre fría reproducen sus colas y otros apéndices perdidos ha fascinado a los científicos desde tiempos inmemoriales. Sobre todo, por la cuestión de si los humanos y otros animales de sangre caliente, que han evolucionado de estos animales más simples, tendrían aún esos poderes latentes en sus genes. Un equipo de investigadores ha descubierto algunos de estos genes y las rutas de comunicación célula a célula que permiten al pez cebra restaurar sus aletas de cola.

Los humanos renovamos constantemente los componentes de la sangre, los músculos esqueléticos y la piel. Podemos regenerar el tejido del hígado y reparar heridas menores en los huesos, músculos, las puntas de los dedos de manos y de pies, y la córnea de nuestros ojos. Descubriendo más acerca de la sorprendente habilidad de anfibios y peces para regenerar partes complejas, se podría lograr obtener la información necesaria para crear tratamientos destinados a aquellas personas cuyos corazones, médulas espinales, ojos, brazos o piernas han sido dañados de gravedad.

Los biólogos del desarrollo saben que un tipo particular de comunicación célula a célula, llamado vía de señalización Wnt/beta-catenina, regula el destino de las células aún no desarrolladas a medida que se forma el embrión. A través de una cascada de señales, las células que aguardan a ser llamadas reciben las instrucciones para emprender una determinada labor en el trabajo conjunto de formar el embrión. Estos flujos de señales también dicen a las células madre en los organismos adultos qué funciones asumir. Una vez que comienza la formación de tejidos, algo tiene que decirles cuándo detenerse para que el crecimiento no se vuelva descontrolado.

Los investigadores de la Universidad de Washington han obtenido evidencias en el laboratorio que sugieren que la vía de señalización Wnt/beta también promueve la regeneración de la aleta de cola en los peces cebra. Otra vía de señalización activada por un tipo diferente de proteína Wnt llamada Wnt5b, desactiva los genes activados por la Wnt/Beta-catenina, disminuye la proliferación celular e inhibe la regeneración de las aletas.

Este nuevo estudio es el primero en identificar un gen (Wnt5b) que inhibe la regeneración. Esto es muy importante, porque este gen quizá pueda también inhibir la regeneración en los mamíferos y en particular, en el Ser Humano. Así, si los científicos encuentran una forma de interferir en su funcionamiento, podrían ser capaces de promover la regeneración.

Como los mismos genes que activan y desactivan el crecimiento y el desarrollo están presentes en los humanos, y existen medicamentos que pueden regular esta vía metabólica, los hallazgos son relevantes, y de un modo directo, para probar en el futuro si los científicos pueden incrementar la capacidad de los humanos de reconstruir órganos dañados.

Los principales investigadores fueron Cristi Stoick-Cooper y Gilbert Weidinger. El trabajo fue realizado en el laboratorio del Dr. Randall Moon, profesor de farmacología en la Universidad de Washington, investigador del Instituto Médico Howard Hughes, y del Instituto de Células Madre y Medicina Regenerativa de la citada universidad.


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