Pincha aquí.
El Portal de la Ciencia y la Tecnologia en Español









Los primeros extremófilos oxidantes del amoníaco

(NC&T) La microbióloga alemana Christa Schleper y sus colegas identificaron recientemente en Islandia a los primeros extremófilos oxidantes del amoníaco. Se trata de un grupo de Crenarqueotas, que habitan en varios manantiales de aguas ácidas y calientes, donde las temperaturas alcanzan los 80 grados centígrados.

"Colectivamente, nuestro estudio proporciona la evidencia de que hay arqueas oxidantes del amoníaco presentes en manantiales calientes y que son muy activas en la nitrificación", explica el ecólogo Andreas Richter, de la Universidad de Viena.

Las bacterias oxidantes del amoníaco se descubrieron hace más de cien años. Hasta ahora, se pensaba que la oxidación del amoníaco sólo existía en el reino bacteriano. Nadie supuso que algunos miembros del dominio de las Arqueas pudieran también estar involucrados en este proceso. La demostración de que sí lo están, ha constituido una sorpresa en el mundillo científico. Los expertos todavía están tratando de entender cómo encajan las piezas de este singular rompecabezas biológico.

Las arqueas son un conjunto de microorganismos semejantes a las bacterias, cuyas estructuras químicas y genéticas únicas los separan de todos los demás organismos vivientes.

Las arqueas son un buen ejemplo de extremófilos: las hay halófilas (que proliferan en ambientes muy salinos), termófilas (que prosperan a temperaturas muy altas), acidófilas (que necesitan vivir en entornos muy ácidos) o metanógenas (que producen metano).

Muchas especies de arqueas crecen en ambientes que matarían de inmediato a otros organismos, desde los surtidores calientes de Yellowstone al supersalado Mar Muerto, pasando por las corrientes de aguas contaminadas por los desechos de la minería donde el nivel del pH es equivalente al del ácido de las baterías.

Algunas Crenarqueotas son verdaderamente extremas. La especie Pyrolobus fumarii posee el récord mundial de vida en altas temperaturas, al sobrevivir en aguas de hasta 113 grados centígrados, bien por encima del punto de ebullición del agua.

Además de todo eso, las arqueas también habitan el entorno tibio y oscuro de nuestros intestinos y boca. -DIRECCIONES/TELEFONOS DE CONTACTO: Mark Shwartz USA Tel.: (650) 723-9296 E-mail: mshwartz@stanford.edu


Más artículos
Proteoma espermático
El oxígeno y las cianobacterias
Gases emanados de la luna
Chimpances macho
Calidad de las manzanas
Gusanos marinos
Fusión celular
Riesgo evolutivo de cáncer
Cerebro del colibrí
Corazón de los tritones
Cuernos de escarabajo
Gen rojo de la manzana
Arroz, metano y arqueas
Circuitos lógicos de ADN
Extremófilos oxidantes del amoníaco
Epidemia de Ébola
Bacterias marinas
Estructura de las biopelículas
Nuevas especies de cangrejos
Formación de órganos



© 2003 - 2007 Lexur