Biología

Tarántulas que segregan seda por sus pies


(NC&T) El equipo de científicos que hizo este descubrimiento trabajó con tarántulas cebra de Costa Rica. Los investigadores comprobaron que las tarántulas secretan seda por unas "espitas" en sus patas, lo que les permite aferrarse mejor a las superficies. Hasta ahora, sólo se sabía que las arañas hilan seda por las estructuras localizadas en su abdomen, con el propósito de usar dicha seda para formar tejidos destinados a su protección y para capturar presas, pero no para su locomoción.

Si los investigadores hallan que otras arañas, además de estas tarántulas, tienen la habilidad de segregar seda de sus patas, esto podría representar un cambio drástico en la hipótesis evolutiva comúnmente aceptada con respecto al origen de la seda de la araña. Podría significar que la producción de seda se originó en los pies para aumentar la tracción, diversificándose después hacia la capacidad de secretar seda desde el abdomen.

Los investigadores situaron a las tarántulas en una superficie vertical de vidrio. Aunque habitan en el suelo, estas arañas normalmente pueden agarrarse a las superficies verticales usando miles de vellos espatulados y garras pequeñas. Sin embargo, los científicos notaron que cuando las arañas empezaron a resbalar hacia abajo, produjeron seda en sus cuatro pares de patas, lo que les permitió adherirse al vidrio durante más de 20 minutos. Las secreciones de seda eran claramente visibles en el vidrio. Usando microscopía electrónica, los científicos también pudieron ver las aperturas en las patas, muy similares a las espitas productoras de seda de las estructuras abdominales de secreción.

El próximo paso, según Adam Summers, profesor de ecología y biología evolutiva en la Universidad de California en Irvine, es investigar si la seda producida por las patas es igual que la producida por las estructuras localizadas en su abdomen. Muchas arañas pueden generar siete tipos diferentes de seda. Los científicos buscarán los genes involucrados en la producción de seda de las patas, comparándolos con la familia de los genes que controlan la producción de seda en las estructuras localizadas en su abdomen, para poder determinar mejor si la seda se usó originalmente para la tracción, o si ése era un uso secundario que vino después.

Seda de las tarántulas
Parte inferior de una tarántula. (Foto: Senta Niederegger)
Otros colaboradores del estudio han sido Stanislav Gorb del Instituto Max Planck para Investigación de Metales en Alemania; Senta Niederegger de la Universidad Friedrich Schiller de Jena en Alemania; Cheryl Hayashi de la Universidad de California en Riverside; Walter Votsch del Instituto Max Planck para la Biología Del Desarrollo en Alemania; y Paul Walther de la Universidad de Ulm en Alemania.



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