Los puntos cuánticos tienen escaso impacto en las células
(NC&T) Usando un test de expresión de genes de alto rendimiento, el equipo, encabezado por expertos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley (Berkeley Lab), determinó que las sondas, puntos cuánticos especialmente recubiertos, sólo afectan al 0,2 por ciento del Genoma Humano. Este hallazgo debiera acallar las preocupaciones de que la presencia de estos prometedores pero potencialmente tóxicos centinelas desestabilice las funciones de las células, desbaratando la capacidad que tienen para monitorizar con precisión los procesos celulares o la efectividad de fármacos.
Los investigadores encontraron que de los 18.400 genes en su chip, sólo alrededor de 50 fueron afectados, lo que es aproximadamente el 0,2 por ciento del Genoma Humano. Según Fanqing Frank Chen (científico de la División de Ciencias Biológicas del Berkeley Lab quien dirigió el equipo de investigación), esta minúscula alteración no es preocupante por varias razones: Primero, el número de genes afectado es muy pequeño dada la alta dosis de puntos cuánticos usada en el estudio que es 1.000 veces mayor que la dosis que se usaría realmente. Segundo, los genes afectados no se relacionan con la exposición a metales pesados, lo que sería el caso si las células fueran expuestas a iones de cadmio o de cinc. Y tercero, los genes alterados están involucrados en el transporte de los puntos cuánticos a través de la membrana celular y al interior de la célula.
La herramienta usada por Chen y sus colegas para analizar los puntos cuánticos es un "chip de genes" que cuenta con 18.400 sondas de genes humanos conocidos.
El equipo de Chen usó esta herramienta toxicogenómica para estudiar los puntos cuánticos, que son semiconductores cristalinos compuestos por unos centenares o miles de átomos, que emiten luces de colores diferentes cuando son iluminados por un láser. Como estas sondas fluorescentes son estables, tienen la capacidad de permanecer más tiempo que las etiquetas fluorescentes convencionales en el citoplasma de una célula y en el núcleo sin desvanecerse. Esto podría dar a los biólogos una visión clara de procesos que duran varias horas o incluso días, como la replicación del ADN, las alteraciones genómicas y el control del ciclo celular. Su longevidad también ha hecho a los puntos cuánticos una etiqueta molecular eficaz, permitiendo a los científicos estudiar señales más tempranas del cáncer, rastrear la efectividad de los fármacos que tienen como blanco los cimientos celulares de las enfermedades, y entender los eventos que ocurren durante la diferenciación de las células madre.
 | | Frank Chen sujeta una botella de puntos cuánticos. (Foto: LBNL) |
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