La vision en color se desarrolló para percibir el sonrojo
Los resultados del estudio, efectuado por un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de California (Caltech), sugieren que los primates desarrollamos nuestra característica visión de color para distinguir cambios leves en el tono de la piel debido al sonrojo o palidez, lo que podría contestar a una pregunta planteada hace mucho: ¿por qué la visión tricromática (color percibido por tres conos receptores) evolucionó primero en los primates?
"Durante un centenar de años, se creyó que la visión a color permitiría detectar cuándo una fruta se podía comer, al estar madura", explica Mark Changizi, neurobiólogo teórico e investigador postdoctoral en el Caltech. "Pero si tenemos en cuenta la enorme variedad de dietas en los primates con visión tricromática, el argumento no es convincente".
Changizi y sus colegas muestran que nuestros conos de color tienen sensibilidad máxima a los cambios sutiles en el tono de la piel debidos a cantidades diversas de hemoglobina oxigenada en la sangre.
La sensibilidad espectral de los conos de color es algo extraña, señala Changizi. Las abejas, por ejemplo, tienen cuatro conos de color que están uniformemente distribuidos en el espectro visible, extendiéndose al ultravioleta. Las aves tienen tres conos de color que están también uniformemente distribuidos en el espectro visible.
Los primates del viejo mundo, en cambio, tienen un cono "S" sensible a unos 440 nanómetros (la longitud de onda de la luz visible aproximadamente correspondiente al azul), un cono "M" sensible a una longitud ligeramente menor a 550 nanómetros, y un cono "L" sensible un poco por encima de 550 nanómetros.
"Parece una mala idea tener dos conos tan próximos", señala Changizi. "Pero esta cercanía de los conos sensibles M y L permite una dimensión adicional de sensibilidad a la modulación espectral. También su espaciado maximiza la sensibilidad a variaciones discriminantes de saturación de oxígeno en la sangre". En consecuencia, para un primate es fácilmente perceptible un ligero descenso o aumento del oxígeno en la sangre.
De hecho, la visión tricromática es sensible no sólo a estos cambios sutiles de color, sino también a la percepción de ausencia o presencia de sangre. En consecuencia, los primates con visión tricromática no sólo pueden percibir el estado emocional de un compañero potencial para el apareamiento, sino también la disminución de sangre en el rostro de un enemigo, que indica miedo.
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