" En efecto, la diversidad de bacterias del suelo en la cuenca del Amazonas, una región por otra parte rica en especies, es sorprendentemente pobre, mientras que el suelo del árido desierto está repleto de vida microbiana. Esta inspección genética a escala continental de las bacterias del suelo ha revelado que el primer factor que parece gobernar la diversidad de estos organismos es el pH del suelo. Así, las tierras ácidas de las selvas tropicales albergan menos especies bacterianas que las tierras neutras de los desiertos.
Dado que las bacterias del suelo desempeñan un papel fundamental en una inmensa serie de procesos ecológicos, este nuevo estudio constituye un paso inicial en un nuevo campo de investigación para comprender ese papel.
En su estudio, el biólogo Noah Fierer (anteriormente científico postdoctoral en la Universidad de Duke, ahora en la Universidad de Colorado) y Robert Jackson (del Departamento de Biología de la Universidad Duke) reunieron 98 muestras de suelos del norte y el sur de América. Escogieron los puntos de análisis en lugares de donde ya habían sido reunidos considerables datos científicos, para que así pudieran evaluar el papel que factores como la temperatura y la lluvia tienen sobre la diversidad.
Los investigadores evaluaron la diversidad de las especies microbianas de sus muestras realizando la "toma de las huellas dactilares del ADN", lo que revelaría la diversidad de un tipo particular de ADN, el llamado ADN ribosomal. Este ADN se conoce por diferir considerablemente entre las especies bacterianas, sirviendo como un "código de barras genético" que puede usarse para diferenciar las especies.
Si bien las mediciones no les revelaron a los investigadores cuántas especies microbianas existían en las muestras, sí les dieron una medida comparativa de la diversidad entre las mismas. Los análisis revelaron grandes diferencias entre las muestras en lo que se refiere a la diversidad. Los científicos correlacionaron entonces esa diversidad con los factores medioambientales, incluyendo la latitud, la temperatura y el pH del terreno.
Estos resultados también sugieren que los suelos con similares niveles de acidez, incluso si distan unos de otros miles de kilómetros, tienen parecidas comunidades bacterianas.
Esto es sólo un primer paso para lograr una buena comprensión de los factores que controlan la diversidad microbiana por todo el mundo. Ese conocimiento permitirá entender muchos procesos importantes de los suelos controlados por microorganismos, incluyendo el ciclo del carbono de la descomposición de la materia orgánica y el ciclo de la fijación del nitrógeno, procesos que liberan nutrientes para las plantas.