Un nuevo hallazgo reescribe la historia evolutiva del origen de la patata
El estudio ha sido dirigido por David Spooner, un taxonomista especializado en patatas, del USDA, destinado en la Universidad de Wisconsin-Madison, y ha demostrado por primera vez que existe un solo origen, en el sur del Perú, para la patata de cultivo.
Los científicos analizaron los marcadores de ADN en 261 variedades de patatas salvajes y en 98 cultivadas para evaluar si la patata doméstica tiene o no por origen un solo progenitor salvaje, y los resultados están claros, según dictamina Spooner.
En contraste con todas las hipótesis anteriores sobre posibles orígenes múltiples de la patata cultivada, Spooner y sus colegas han identificado un único origen en una amplia área del sur del Perú. La teoría de los múltiples orígenes estaba en parte basada en la amplia distribución de las patatas, de norte a sur, a lo largo de muchos hábitats diferentes, y en el parecido morfológico entre las diferentes especies salvajes y las cultivadas, además de en otros indicios. Los nuevos datos de ADN sin embargo, muestran que el origen de todas las patatas cultivadas se remonta a un solo origen en la zona citada.
La evidencia arqueológica más antigua sugiere que las patatas fueron domesticadas a partir de sus parientes salvajes por los agricultores indígenas, hace más de 7.000 años.
Hoy, la patata es un elemento básico de la dieta en muchos países del mundo. Las enfermedades de la patata pueden por tanto amenazar la disponibilidad de este alimento y perjudicar la economía de los campesinos que subsisten con su cultivo.
Cuando los investigadores descubren un rasgo importante (por ejemplo, que una cierta especie es resistente a alguna enfermedad) entonces todo lo relacionado con esa especie se convierte en potencialmente útil. Los científicos pueden examinar las muestras para ver si el germoplasma relacionado tiene una resistencia similar, en cuyo caso es posible indicar a los horticultores que utilicen ese germoplasma para sus programas de cultivo.
Los colaboradores de Spooner incluyeron a expertos del GDP (Genome Dynamics Programme) en el SCRI (Scottish Crop Research Institute) de Escocia. El trabajo fue apoyado financieramente por el USDA y por el SEERAD (Scottish Executive Environment and Rural Affairs Department).
Me ha parecido muy interesante el artículo, hay otros datos provenientes de un autor francés: Olivier de Serres en alguno de sus libros, que también situan a la patata en la península ibérica antes que en América. Los datos parecen señalar algún pueblecito de la sierra onubense, como por ejemplo, Linares de la Sierra.