Biología

Bacterias que usan células inmunológicas para reproducirse

Así lo ha revelado un reciente estudio de la Universidad de Bonn.

Cuando una bacteria es aspirada hacia los bronquios, se produce rápidamente una migración de las células inmunológicas para neutralizar al agresor.

Los macrófagos, cuyo trabajo es devorar estos agentes externos, son atraídos químicamente por las moléculas emanadas por la bacteria, envuelven a ésta con su membrana y crean un saco en el que el patógeno es atrapado. Este fagosoma se aísla en el interior del macrófago, el cual concentra todo su armamento ofensivo: el fagosoma es inundado con radicales de oxígeno y ácido. Otras organelas, los lisosomas, se funden con el fagosoma para digerir al microbio con enzimas altamente reactivas. Unas horas después de las primeras señales de alarma, nada queda de la bacteria, eliminándose el peligro potencial.

Esto es lo que ocurre normalmente. Sin embargo, una variedad de agentes patógenos se ha especializado en engañar a este mecanismo de defensa y en sobrevivir, o más aún, multiplicarse, en los macrófagos que se supone deberían matarlos.

Uno de estos agentes patógenos es la Rhodococcus equi. Esta bacteria puede causar una enfermedad pulmonar en potros jóvenes que es muy similar a la tuberculosis humana, por lo que no sorprende que la Rhodococcus equi esté estrechamente relacionada con el bacilo de Koch (Mycobacterium tuberculosis). Dado que los macrófagos son el blanco principal de las Rhodococcus en el pulmón del caballo, dichas bacterias abundan allí durante una infección.

En el Instituto de Biología Celular de Bonn, Eugenia Fernández y Marco Polidori, del equipo del profesor Albert Haas, han examinado por qué ocurre este fenómeno.

El equipo pudo demostrar que las Rhodococcus logran frenar el desarrollo del fagosoma dentro del macrófago, impidiendo la acidificación y la fusión con los lisosomas. Como resultado, la bacteria no está expuesta al arsenal de enzimas digestivas y ácidos del lisosoma.

Básicamente con esto se logra que las Rhodococcus manipulen a su célula anfitriona, haciéndola confortable para su estadía. Algunos días después del inicio de la infección, los macrófagos mueren, se desintegran, y dispersan los agentes patógenos multiplicados.


Más artículos
Producción plásticos y fármacos
Vacas como plantas energia
Reproducción bacterias
Propiedades fluidos complejos
Jirafa blanca
Abejorros selección flores
El olfato humano
Estudio nanométrico cabello
Plantas resistentes al amarilleo
Bacteria E. Coli
Regeneración huesos y cartílagos
Hormigas selva amazónica
Nutrientes del Atlántico Norte
Triunfo de los mamíferos
Comportamiento mosca del vinagre
Buey almizclero
Origen patata
Longevidad gusanos mamíferos
Seguimiento estudio tiburones
Duplicación genoma tumores