Arroz resistente al estrés hídrico
(NC&T) El equipo de investigadores del citado CMC, liderado por el Dr. Roger E. Rivero, investigador principal del Departamento Científico, ha concluido que el uso de cultivares (especies) de arroz resistentes al estrés hídrico podría mantener los niveles de producción de arroz en Cuba aún bajo los efectos del cambio climático en progreso.
El arroz alimenta a centenares de millones de personas en el mundo, y por eso existe una preocupación creciente ante las dificultades que este cultivo, tan necesitado de agua abundante, deberá afrontar con el cambio climático global.
"El cambio climático en marcha se ha estado caracterizando en la región oriental de Cuba por un aumento sostenido en las temperaturas, especialmente las nocturnas, una reducción progresiva de las precipitaciones y un aumento en la frecuencia, intensidad y duración de las sequías meteorológicas, agrícolas e hidrológicas", explica Rivero. "Pero estas tendencias negativas se encuentran en toda una amplia región del Gran Caribe como demuestran nuestros estudios realizados en otros países de la región". Según Rivero, los principales modelos climáticos globales, como el modelo HadCM2 del Centro Hadley del Reino Unido, indican que estas tendencias continuarán durante todo el siglo XXI si no se toman acuerdos internacionales para reducir considerablemente la emisión de gases de efecto invernadero y mitigar la magnitud del cambio climático.
"La opción principal en estas condiciones consiste en realizar acciones y estrategias de adaptación al cambio climático. Nuestra estrategia tradicional de cultivar arroz en aniego no resulta viable al disminuir sistemáticamente nuestras reservas de agua para riego, lo que obliga a trazar otras vías para mantener la producción de este importante recurso alimenticio", argumenta Rivero. "Los resultados obtenidos mediante simulación numérica con modelos biofísicos de cultivo, como el CERES-Arroz y el Wofost 7.1.2, indican que el cultivo de arroz en condiciones de secano es una opción viable si se utilizan cultivares con alto grado de resistencia al estrés hídrico. Tales cultivares ya han sido obtenidos en Cuba por el Instituto de Investigaciones del Arroz (IIA) y su introducción en la producción disminuiría considerablemente el riesgo de obtener pobres resultados en la producción de secano, la que tradicionalmente se considera de alto riesgo por depender casi por completo de los avatares de un régimen de precipitaciones naturales cada vez más irregular y poco seguro". Tales afirmaciones son consistentes con la secuencia de 7 - 9 años con precipitaciones anuales por debajo de lo normal, que en estos momentos afecta a la región oriental de Cuba.
 | | Variedades de arroz resistentes al estrés hídrico podrían mantener los niveles actuales de producción frente a los efectos adversos del cambio climático. (Foto: NC&T) |
"La introducción de estas variedades de arroz resistentes al estrés hídrico, cultivadas en condiciones de secano, puede ser una de las mejores opciones de adaptación de que disponemos en estos momentos para detener la caída de la producción de arroz en la región del Gran Caribe que incluye Centro América, el norte de América del Sur y la Región de las Antillas", enfatiza Rivero.
Rivero dirige un grupo de investigación acerca de adaptación del cambio climático que incluye a Roger R. Rivero y Zoltan I. Rivero (CMC), así como a Jesús Limia (IIA), coautores del trabajo presentado en el Tercer Encuentro Internacional del Arroz celebrado en La Habana recientemente, al que acudieron especialistas de una veintena de naciones.
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