Desvelados algunos secretos del vuelo de las serpientes
(NC&T) "A pesar de su carencia de alas o similares, las serpientes voladoras son hábiles viajeras aéreas", afirma Jake Socha, de la Universidad de Chicago, quien ha estudiado estas criaturas únicas durante los últimos ocho años.
Por medio de dos videocámaras sincronizadas, él y sus colaboradores han logrado reconstruir en 3D las trayectorias y las posturas de las Chrysopelea, consiguiendo establecer que son verdaderas planeadoras que viajan más horizontalmente que en una simple caída vertical.
Socha correlacionó 19 variables de rendimiento, tales como el ángulo de planeo y la velocidad horizontal, con 16 variables de comportamiento y tamaño del animal, y encontró que la longitud del cuerpo y la amplitud de ondulación son determinantes del comportamiento en vuelo, pero no así la frecuencia de ondulación.
Otros animales planeadores, como ardillas voladoras, lagartijas o pájaros, mantienen una constante estructura de alas, a diferencia de estas serpientes, que ondean su cuerpo en el aire.
Una serpiente voladora. (Foto: Jake Socha)
En su primer trabajo, publicado en Nature en agosto de 2002, Socha filmó serpientes lanzándose al vuelo desde 10 m de altura, en un zoológico de Singapur. Observó que estos animales usan sus costillas para aplanar su cuerpo, y se ondulan al volar tomando una forma de "S" y moviéndose como si nadasen.
Los investigadores están actualmente enfocando las cuestiones aerodinámicas, y piensan usar modelos físicos e informáticos para estudiar la cinemática de estas planeadoras.
Muchas serpientes voladoras llegan a tener 1 m de largo, y viven en selvas tropicales del Sur y Sureste asiáticos. Poseen un veneno sólo peligroso para sus pequeñas presas, a las cuales se lo inyectan al morderlas con sus colmillos. Todavía se desconoce si la elección de la presa está relacionada con sus habilidades en el planeo.