Nueva y potente herramienta para estudios genéticos
(NC&T) Los investigadores de la Universidad de Stanford han publicado un método para crear un "ratón-mosaico-genético", es decir, un roedor cuyo cuerpo está genéticamente diseñado para producir pequeños cúmulos de células con genes mutados.
La nueva técnica, llamada Análisis de Mosaico con Marcadores Dobles (MADM, por sus siglas en inglés), fue desarrollada por Liqun Luo, profesor de biología en la citada universidad, y permite observar un pequeño conjunto de células (por ejemplo, dérmicas, cardíacas o nerviosas) y estudiar sus genes a muy alta resolución.
Los mosaicos están diseñados para dar a los investigadores una forma de observar qué ocurre cuando se quita un gen específico de un pequeño grupo de células en un animal vivo. Por medio del MADM se puede hacer que las células portadoras de un gen en particular se vean coloreadas en la observación.
Explica Luo: "Usamos una proteína de fluorescencia verde. Si hacemos mutar un gen, se puede saber en qué célula falta el gen normal. Si eliminamos un gen supresor de tumores, las células verdes proliferarán, permitiendo estudiar la progresión del tumor".
Los genetistas han estado usando moscas-mosaico de la fruta durante décadas. A comienzos de los años noventa desarrollaron una técnica más eficiente, que permite controlar cuándo y dónde se generan las células mutantes en el cuerpo de la mosca. Sin embargo, han tenido mayores dificultades para lograr vertebrados-mosaico, como por ejemplo ratones. El ratón ha sido considerado, desde hace mucho tiempo, como el modelo de laboratorio ideal para estudiar el desarrollo y enfermedades humanas, principalmente porque el ADN del ratón y el del hombre son extraordinariamente similares.
 | | Liqun Luo y el equipo de Stanford. (Foto: Stanford University) |
La técnica MADM parte de dos células madre embrionarias cuyos cromosomas han sido modificados para transportar dos segmentos inactivos de una molécula de proteína con fluorescencia verde. Luego, se hacen aparear ratones machos y hembras derivados de estas células madre. Cuando las crías van creciendo, las células de sus cuerpos se dividen según el normal proceso de duplicación cromosómica. Antes de que la división se complete, una enzima especial produce el intercambio o recombinación de los dos cromosomas modificados. Si uno de éstos contiene una copia mutada de un gen, la recombinación puede hacer que la descendencia herede dos copias mutadas del gen, lo cual produce una célula mutante. Y este proceso activa la proteína fluorescente, por lo que la célula se verá verde.
Los investigadores han aplicado esta técnica al estudio del desarrollo de células granulares del cerebelo, las más abundantes células cerebrales en ratones y en humanos. Los resultados parecen mostrar que las conexiones del cerebelo están más genéticamente determinadas que lo que se pensaba hasta ahora.
Se vislumbran muchas aplicaciones futuras del MADM, tanto en investigación molecular en neuronas como en el estudio de enfermedades.
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