Un parasito del hombre con una mitocondria muy aprovechada
(NC&T) Las mitocondrias, tal como se definen en los libros de texto, son esenciales para las células eucariotas, incluidas las nuestras, porque producen grandes cantidades de energía cuando usan oxígeno.
Sin embargo, algunas células eucariotas, incluyendo parásitos importantes de los humanos, tales como la Entamoeba histolytica, agente causante de la disentería amebiana, viven en ambientes demasiado pobres en oxígeno como para garantizar este proceso. No obstante, la Entamoeba contiene un orgánulo algo misterioso, llamado mitosoma, que deriva evolutivamente de la mitocondria.
Como han informado algunos investigadores, el mitosoma puede representar una versión sorprendentemente simple de la mucho más sofisticada mitocondria. En su nuevo trabajo sobre el mitosoma, un equipo encabezado por Edmund Kunji de la MRC Dunn Unit, Jorge Tovar de la Royal Holloway University, y Martin Embley de la Universidad de Newcastle en Tyne, proporciona pistas intrigantes sobre la función de este orgánulo enigmático. Muestran que el mitosoma contiene un único tipo de proteína, llamado portador mitocondrial, que en las mitocondrias humanas existe en muchas versiones especializadas diferentes. En los humanos, estos portadores diversos se necesitan para importar y exportar variadas sustancias químicas requeridas, o producidas, por nuestras complejas mitocondrias. La presencia de un solo portador en el mitosoma de la Entamoeba significa que debe poder desempeñar menos funciones que nuestras mitocondrias.
Los demás experimentos ejecutados por el equipo revelan que el portador de Entamoeba sólo puede transportar ADP y ATP, lo que sugiere que puede suplir "combustible" para reacciones que requieren energía dentro del mitosoma, pero podría no ejecutar otras funciones. El trabajo también sugiere que el mitosoma de Entamoeba podría representar la más simple mitocondria descrita hasta hoy, y de este modo proporcionar un valioso modelo para examinar qué funciones mitocondriales son realmente esenciales para las células eucariotas.
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