Biomasa para etanol de automoción
(NC&T) Lonnie Ingram, del Instituto de Ciencias Alimentarias y Agrícolas de la Universidad de Florida (UF), está convencido de que es posible reducir la dependencia que Estados Unidos y otras naciones tienen del petróleo importado, y disminuir el precio del combustible de automoción reformulando la gasolina mediante etanol derivado de desperdicios agrícolas baratos.
El desarrollo biotecnológico logrado por este investigador, una bacteria E. Coli obtenida con ingeniería genética, produce etanol a partir de desechos agrícolas tales como tallos de maíz, mazorcas y hojas. Una tecnología relacionada con ésta puede ser usada para producir, a partir de la biomasa, plásticos biodegradables.
El etanol puede alargar las reservas de combustible de un país, y hacer que la gasolina se queme con mayor limpieza. La mezcla de gasolina-etanol también aumenta el octanaje del combustible.
La bacteria E. Coli genéticamente modificada por Ingram es capaz de convertir en etanol todos los tipos de azúcar encontrados en las paredes de las células de las plantas. El organismo de Ingram puede producir un alto rendimiento de etanol a partir de biomasa como restos de caña de azúcar, corteza de arroz, desechos forestales, madera y otros materiales orgánicos.
La tecnología de bioconversión está siendo comercializada con la asistencia del Departamento de Energía estadounidense (DOE). La compañía BC International Corp. tiene los derechos exclusivos para el uso y licencia de la bacteria de la UF.
 | | Lonnie Ingram, a la derecha (Foto: AP/Thomas Wright/University of Florida/IFAS) |
Hasta ahora, todo el etanol del mundo destinado a combustible de automoción ha sido producido a partir de materiales caros como almidón de maíz y melaza de caña, usando fermentaciones por levadura.
Según un estudio reciente del Departamento estadounidense de Agricultura y del DOE, más de mil millones de toneladas de biomasa pueden ser producidas cada año de manera sostenible. Convirtiendo ésta en etanol, se puede reemplazar la mitad de todo el petróleo importado por Estados Unidos.
Ingram modificó genéticamente organismos E. Coli clonando los únicos genes necesarios para dirigir la digestión de azúcares en etanol, el mismo ciclo que siguen levaduras y plantas superiores. Con los genes del etanol, la bacteria modificada produce etanol a partir de los azúcares de la biomasa con un 90 a 95 por ciento de eficiencia.
Existen ya planes firmes para construir una planta procesadora de más de cien millones de litros, en Jennings, Louisiana. La tecnología empleada estará basada en las citadas bacterias modificadas genéticamente. Las instalaciones, que se espera estén en operación para finales de 2006, convertirán los residuos orgánicos en etanol. Los desechos de la industria de la caña de azúcar en Louisiana servirán como la principal materia prima.
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