Un gen controla la regeneración de la piel en moscas de la fruta y mamíferos
(NC&T) El estudio, efectuado por biólogos de la Universidad de California en San Diego (UCSD), y presentado en la prestigiosa revista Science, identifica un gen principal, llamado Grainyhead, que activa genes de reparación de heridas en las células que rodean una lesión de la cutícula en el embrión de la mosca de la fruta. Dichos genes regeneran la zona dañada de la cutícula.
En otro estudio recién publicado en la misma revista, un equipo de investigadores conducidos por Stephen Jane del Royal Melbourne Hospital, Australia, anuncia que, aunque la cutícula del insecto y la capa externa de piel de los mamíferos son muy diferentes químicamente, el gen Grainyhead también es esencial para el desarrollo normal de la piel y la reparación de heridas en ratones.
Estos hallazgos abren nuevos caminos para la investigación del cáncer, puesto que muchas células cancerosas activan genes normalmente implicados en la curación de heridas.
Kimberly Mace, autora principal del estudio de la UCSD, comenzó a interesarse en el proceso de curación de las cutículas de insectos cuando advirtió lesiones en la cutícula de ciertas moscas de la fruta mutantes. Sospechó que las lesiones eran tejido cicatrizal resultante de un problema en la barrera superficial del cuerpo que impedía el correcto desarrollo. Confirmando su sospecha, los embriones mutantes resultaron ser mucho más permeables a un colorante que los embriones normales.
 | | Activación de los genes reparadores de la cutícula -en verde-, rodeando la herida -centro- en una larva de la mosca de la fruta -rojo-. (Foto: Kimberly Mace, UCSF) |
El grupo también constató que los genes activos en las lesiones de las moscas mutantes resultaban activados, en moscas normales, en las células que rodeaban una herida creada con una aguja estéril. Los investigadores se valieron entonces del análisis bioinformático de secuencias del ADN para identificar el Grainyhead como el gen principal que inicia la reacción genética en cadena que conduce a la reparación de la cutícula. Las heridas en moscas mutantes que carecen del gen Grainyhead no alcanzan una correcta cicatrización.
Los genes implicados en la reparación de la cutícula se activan muy rápidamente después de la lesión, en un plazo de 30 minutos. Se activan en muchos tipos de célula, con más fuerza en los límites de la herida, sugiriendo que el gen Grainyhead inicia la reparación de la cutícula como respuesta a una señal todavía no identificada producida en células adyacentes a la herida.
En el estudio hecho por el equipo de Stephen Jane, se comprobó que, como la mosca de la fruta, los ratones que carecían del Grainyhead tienen una piel mucho más permeable que los ratones normales, y una reparación deficiente de las heridas.
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