Vías evolutivas diferentes pueden converger en habilidades cognitivas similares
(NC&T) La investigadora Lori Marino, especialista en neurociencias y biología del comportamiento de la Universidad de Emory, ha presentado en el Encuentro de Biología Experimental 2005 en San Diego, sus últimos hallazgos sobre la evolución y diferencias presentes en las estructuras cerebrales de cetáceos (mamíferos marinos como delfines y ballenas) y primates.
Marino ha estudiado los diversos patrones evolutivos a través de los cuales los delfines y primates alcanzaron sus grandes cerebros, cómo éstos difieren, y cómo la información sensorial puede ser procesada de diferentes formas y aún resultar en las mismas habilidades cognitivas.
Una mejor interpretación de cómo otras especies procesan información podría ser útil para ayudar a las personas discapacitadas a mejorar sus métodos de procesamiento de información. Según la investigadora, podrían existir formas alternativas de organizar la información en nuestros propios cerebros.
Las investigaciones recientes de Marino y sus colegas han seguido los cambios en la encefalización, o tamaño relativo del cerebro, de los cetáceos en los últimos 47 millones de años, usando imágenes de resonancia magnética y estudios histológicos de registros fósiles. Mientras los humanos modernos tienen cerebros siete veces más grandes que el esperado para nuestro tamaño corporal, lo que nos da una encefalización de siete, algunas ballenas y delfines modernos tienen un nivel de encefalización cercano a cinco. Esto no representa una gran diferencia entre ellos y nosotros, si consideramos que los parientes más cercanos del Homo sapiens, los grandes simios, tienen niveles de encefalización de sólo dos a dos y medio.
Aunque los humanos somos las criaturas más encefalizadas de la Tierra, gozamos de ese estatus desde hace relativamente poco tiempo. Los cetáceos experimentaron su incremento en el tamaño y organización del cerebro hace alrededor de 35 millones de años, mientras los humanos obtuvieron sus grandes cerebros hace entre 1 y 2 millones de años.
Las investigaciones de Lori Marino han demostrado que los delfines tienen capacidad de reconocerse a sí mismos ante un espejo, una proeza de inteligencia que se creía exclusiva del Homo Sapiens y los primates más cercanos.
|