Desde hace 5 años existen productos en el mercado español, habiendo evolucionado las prestaciones de los sistemas en este tiempo. Ahora mismo, y sin entrar en detalles específicos de las prestaciones y características de una u otra solución, se puede establecer un conjunto máximo de posibilidades de estos sistemas:
- Localización de uno o más móviles desde un centro de control (con parámetros con diversas medidas ya sea por frecuencia horas, distancias recorrida, superación de velocidades, tiempos de parada, tiempo sin parar, por entrada o salidas a puntos o zonas geográficas que se determinen, por desviación de rutas, etc.)
- Almacenamiento de posiciones en el propio equipo de a bordo, para su análisis posterior.
- Control de sensores del vehículo o maquinaria, tanto analógicos como digitales.
- Tratamiento específico en función de esos valores (almacenamiento, generación de alarmas, etc.)
- Utilización de cualquier medio de comunicación disponible (GSM, radio, trunking, satélite, etc.)
- Integración en la informática del cliente, por la utilización de las propias bases de datos de éste.
- Estructura cliente-servidor, que permite dedicar un ordenador a comunicaciones y base de datos y establecer un número indefinido de puestos de operación en red.
- Acceso al sistema a través de Internet, con distintos tipos de funcionalidades disponibles en función del tipo de usuario.
A pesar de este interesante sumario de prestaciones, el grado de penetración de estos productos en el mercado ha sido muy pequeño hasta el momento actual.
Las explicaciones a tal hecho pueden ser muy diversas, pero sin duda no son ajenas las siguientes:
- Las empresas han dedicado sus mayores esfuerzos al desarrollo de productos, más que al análisis previo de necesidades y a la comercialización.
- El esfuerzo de comercialización tiene que dedicarse, en un primer momento, a educar a un sector profesional ajeno totalmente a las nuevas tecnologías.
- Tras la inicial y agradable sorpresa que supuso la aparición de esta nueva tecnología, vino el desencanto de los usuarios, producido por la confirmación de que aquello, por sí solo, no mejoraba la cuenta de resultados de las empresas.
- Los, relativamente elevados, costos del componente embarcado en el vehículo móvil, que lleva a los clientes a postergar sus decisiones de compra, a la espera de una reducción de precios (una constante presente en el mundo de hardware de consumo a gran escala, pero que no se da en la fabricación a pequeña escala, como es este caso.)
Ante tal situación, algunas empresas están comprendiendo que deben aprender del mercado, en lugar de tratar de imponer sus soluciones, naciendo así el término de Sistemas de Gestión de Flotas, en un intento de aproximar las posibilidades técnicas de tales sistemas a las necesidades reales de los clientes.
Un ejemplo de esta adaptación, fue el sector del transporte frigorífico, donde, con la colaboración de los fabricantes de equipos de frío para camiones, se han realizado unas adaptaciones específicas que han supuesto un gran valor añadido a las aplicaciones genéricas preexistentes.
¿Qué gerente, responsable de tráfico o especialista en mantenimiento de los equipos de frío, pensaba hace dos años en poder controlar la temperatura de un remolque frigorífico, a 4.000 Km de distancia, modificando los valores del termostato o diagnosticar una posible avería en el funcionamiento del motor frigorífico?. Es un ejemplo sencillo de cómo se puede contribuir a mejorar la gestión de un sector, donde se pasa de una situación en la que el propio conductor del camión no tiene información ni capacidad de actuación sobre el equipo de frío, y únicamente el responsable de mantenimiento del frío de la empresa puede tener acceso a la información cuando el camión regresa a base al cabo de una semana, a un nuevo escenario en el que, tanto los responsables de tráfico de la empresa de transporte como el especialista en mantenimiento del frío, tienen información en tiempo real sobre el estado del equipo de frío del camión.
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