El extraño caso del agujero negro supermasivo expulsado a gran velocidad de su galaxia

(NCYT) El insólito descubrimiento apoya la idea de que las ondas gravitatorias (ondulaciones en el tejido del espacio predichas por Albert Einstein pero nunca detectadas directamente) pueden ejercer una fuerza extremadamente poderosa, capaz de empujar a gran velocidad a un objeto con la masa de millones de estrellas como el Sol.
La eyección de un agujero negro supermasivo de una galaxia por ese efecto comparable al retroceso en un disparo, implica que se están emitiendo más ondas gravitacionales en una dirección que en otra. Aunque este desequilibrio direccional tan acusado sea poco frecuente, demuestra que el fenómeno existe y que no se puede descartar que haya un número indeterminado de agujeros negros gigantes no detectados deambulando en el vasto espacio entre las galaxias.
El agujero negro se halla en la galaxia CID-42. (Foto: rayos-X: NASA/CXC/SAO/F.Civano et al; óptico: NASA/STScI)
El equipo de investigación piensa que la colisión y fusión de los dos agujeros negros supermasivos, a unos cuatro mil millones de años-luz de distancia de la Tierra, tuvo lugar cuando dos galaxias chocaron. Al fusionarse ambos agujeros negros en uno solo, el agujero resultante experimentó esa especie de efecto de retroceso balÃstico, causado por una emisión de ondas gravitacionales, y eso lo impulsó con la suficiente fuerza como para alcanzar una velocidad que le va a llevar a escapar de su galaxia.