(NC&T)*La quinta y última salida extravehicular de la tripulación del Atlantis comenzó a las 12:20 UTC del 18 de mayo, con la apertura de la escotilla de la esclusa. Participaron Grunsfeld y Feustel, con el objetivo principal de cambiar un módulo de batería y uno de los Sensores de Guía (FGS) del Hubble. Sería además un paseo histórico, pues a su conclusión, ningún otro humano volvería a tocar el telescopio. Los dos astronautas se centraron por tanto en completar con éxito las tareas que garantizarán aún una larga vida para el observatorio. En primer lugar sacaron la vieja batería de la zona 3 e introdujeron en su lugar un módulo nuevo. Después, hicieron lo propio con el FGS 2, que había mostrado síntomas de deterioro durante los últimos tiempos. El Hubble tiene tres de estos sensores, situados en ángulos de 90 grados alrededor del telescopio. Dos de ellos se emplean para apuntarlo, y el tercero para hacer astrometría. El nuevo FGS instalado en realidad ya había estado en órbita, y fue sustituido en diciembre de 1999. En la Tierra, fue reparado y mejorado para volver a usarlo. Completadas estas dos tareas principales, los astronautas instalaron mantas térmicas de protección (NOBL) en las zonas 5 y 8 del telescopio. Una era la que no pudo colocarse durante un paseo espacial anterior. Grunsfeld y Feustel recogieron después sus herramientas, limpiaron la bodega de carga del Atlantis y se dirigieron al interior del vehículo, cerrando la escotilla tras 7 horas y 2 minutos de paseo espacial. Una vez el Hubble sea liberado, los controladores en tierra se pasarán los próximos cuatro meses calibrando de nuevo sus instrumentos y preparándolo para retornar al trabajo. Las cinco EVAs realizadas para su mantenimiento han totalizado 36 horas y 56 minutos. Si sumamos las efectuadas en misiones anteriores, se han realizado 23 EVAs junto al Hubble, totalizando 166 horas y 6 minutos. Los astrónomos esperan que el telescopio pueda seguir observando hasta al menos el año 2014.
Con la misión cumplida, la tripulación del Atlantis afrontó su último día junto al telescopio Hubble. El 19 de mayo, McArthur utilizó el brazo robótico para sujetarlo y elevarlo sobre la bodega. A las 12:57 UTC, con la autorización del centro de control, y después de la apertura con éxito de la compuerta protectora del tubo óptico, el observatorio era liberado, listo para reiniciar su trabajo en solitario. Utilizando los motores auxiliares, el Atlantis se apartó con mucho cuidado del Hubble, y aproximadamente media hora más tarde, efectuaba la maniobra definitiva de separación. El resto del día estaría dedicado a revisar el sistema de protección térmica de la astronave, mediante la pértiga OBSS, en busca de posibles daños producidos por impactos durante la estancia en órbita.
El 20 de mayo estuvo reservado al descanso, a las entrevistas con los periodistas y a otros contactos de interés. Los seis astronautas dedicaron 40 minutos a responder preguntas de los reporteros, y después entablaron una breve comunicación con sus colegas de la estación espacial internacional. Antes de acabar el día, charlaron unos minutos con el Presidente Obama, que les llamó desde su residencia en la Casa Blanca. En la Tierra, los expertos dieron el definitivo visto bueno al estado del escudo térmico del transbordador, lo que permitiría iniciar el descenso y la reentrada cuando llegase el momento. Ante las previsiones de que el mal tiempo pudiese retrasar esta maniobra, la NASA ordenó a los astronautas del Atlantis ahorrar energía y recursos en la medida de lo posible.
Pendientes de la meteorología en el lugar de aterrizaje, en Florida, los tripulantes del transbordador Atlantis prepararon su retorno a casa, previsto para el viernes 22 de mayo. Los astronautas dedicaron el día 21 a probar los elementos aerodinámicos del vehículo y a guardar equipos y herramientas. También charlaron unos minutos con la senadora Barbara Mikulski, para la cual testificaron en una reunión del Senado, así como con Bill Nelson (senador que voló al espacio) y varios periodistas. La NASA informó a los tripulantes sobre la lluvia caída en la pista de aterrizaje durante los tres días precedentes y las posibilidades de que continuara cayendo. Las tormentas y los vientos podrían pues impedir el descenso. Se programaron dos oportunidades de aterrizaje para el viernes, y en caso de no poder ser aprovechadas, se retrasaría éste hasta el sábado, ya fuera en Florida o en California.
El mal tiempo en el centro espacial Kennedy durante el viernes impidió aprovechar ninguna de las dos oportunidades de regreso para el Atlantis previstas para ese día. Pero antes de redirigir a la nave hacia California, la NASA quería esperar un día más en órbita. La agencia deseaba evitar un traslado intercontinental del vehículo, una operación siempre difícil y costosa. Así pues, se programaron otras dos oportunidades para el sábado 23 de mayo. Los astronautas esperaron hasta entonces disfrutando del tiempo libre y preparando a su nave para el aterrizaje. Sin embargo, llegado de nuevo el momento, el tiempo meteorológico en Florida demostró ser aún inestable y poco seguro, así que la NASA pospuso la reentrada hasta el domingo, agotando todas las posibilidades. El 24 de mayo, el tiempo en la pista del centro espacial Kennedy seguía sin cooperar, de modo que no hubo otro remedio que redirigir la astronave hacia la base de Edwards, en California, donde el día era soleado y apacible. Con luz verde para efectuar el descenso, se cerraron las compuertas de la bodega del Atlantis, se activó el sistema hidráulico y, poco después, comenzaba la reentrada. Los dos motores OMS fueron activados a las 14:24 UTC, frenando la velocidad orbital y permitiendo el paulatino descenso hasta encontrar la atmósfera. Algo más de una hora más tarde, a las 15:39 UTC, el Atlantis se posaba sin dificultades en la pista 22 de la base aérea de Edwards. Finalizaba así su misión de 12 días, 21 horas, 37 minutos y 9 segundos de duración, altamente exitosa y última dedicada al mantenimiento del telescopio espacial Hubble. Tras descender de su vehículo, la tripulación fue atendida para la revisión médica rutinaria, estando previsto su retorno a Houston para el día 26. Con el Atlantis a salvo en tierra, la NASA podrá ahora dedicarse plenamente a preparar el lanzamiento del Endeavour (STS-127), que volará el 13 de junio hacia la estación espacial internacional. El transbordador será trasladado el 30 de mayo desde la rampa de despegue 39A a la 39B, dejando libre aquella que será empleada para la primera misión del cohete Ares. Más información en:
http://www.nasa.gov/hubble
* Tras analizar las muestras traídas a la Tierra por la última tripulación visitante, la NASA dio luz verde al consumo del agua reciclada por el nuevo sistema instalado a bordo de la estación espacial internacional. En un acto simbólico, los tres astronautas brindaron ante las cámaras, el 20 de mayo, con el líquido elemento, demostrando el buen funcionamiento del llamado Water Recovery System, que es capaz de purificar y convertir en potable la orina y el agua condensada de la atmósfera. De este modo, se realiza un paso más adelante para la ocupación continuada del complejo orbital, a finales de mayo, por un total de seis personas, en vez de las tres actuales. La duplicación de recursos necesarios se verá parcialmente compensada por la entrada en acción del nuevo sistema de soporte vital. El WRS reducirá la cantidad de agua que sería necesario traer desde la Tierra (hasta un 65 por ciento), además de demostrar tecnología que será esencial durante un futuro viaje a Marte. Los 20 litros de agua purificada traídos desde la estación por las últimas expediciones (STS-126, STS-119 y Expedición 18), fueron analizados en los Water and Microbiology Laboratories del Johnson Space Center. El 27 de abril se revisaron los resultados y el 18 de mayo, al repararse una válvula en el sistema, éste quedó listo para el consumo. La calidad del agua será revisada periódicamente, y continuarán enviándose muestras a la Tierra para su análisis. Más información en:
http://www.nasa.gov/station
*Barack Obama ha elegido al antiguo astronauta Charles Bolden como próximo Administrador de la NASA. Su mano derecha será otro astronauta retirado, Lori Garver. La selección aún no puede ser anunciada por la agencia, porque el Senado debe ratificarla, pero después de semanas de rumores, Bolden se ha convertido en el único candidato que ha satisfecho a los poderes políticos en Washington. El futuro administrador conoce la agencia desde dentro y podrá ayudar a definir una estrategia a largo plazo para ella, de acuerdo con las realidades económicas de los tiempos en que vivimos. Bolden tiene 62 años y fue elegido astronauta en 1980. Bajo su mandato deberá efectuarse la transición entre la era de la lanzadera espacial y la del programa Constellation. Tras su selección, y después del estudio que se ha puesto recientemente en marcha, la administración Obama podrá anunciar por fin su política espacial. Más información en:
*El segundo satélite de comunicaciones Meridian (N2), dedicado a tareas militares, alcanzó el espacio el 21 de mayo. El lanzamiento se llevó a cabo a las 21:53 UTC, desde el cosmódromo de Plesetsk, en dirección a una órbita elíptica. Una vez en ella, fue liberado por su cohete Soyuz 2-1A/Fregat, siendo posiblemente bautizado como Kosmos-2451. Este tipo de satélites sustituye a los antiguos Molniya y han sido construidos por la empresa NPO PM. El Meridian-2, sin embargo, parece no haber alcanzado la órbita prevista tras el despegue. Su destino final era una órbita Molniya, de unos 1.000 por 40.000 km, pero el vehículo se encuentra en unos 290 por 36.000 km, lo que sugiere un problema en la duración de funcionamiento del sistema de propulsión. En efecto, la tercera etapa del cohete Soyuz habría parado su motor unos 5 segundos antes de tiempo. La etapa superior Fregat intentó compensar esta falta de energía, prolongando su actuación durante su primer encendido, pero el gasto adicional de combustible habría dejado incompleto el segundo y probablemente impidió el tercero. Aún es pronto para determinar si la misión será considerada un fracaso o no, ya que el satélite podría compensar la diferencia con su propio sistema de propulsión, aunque limitando, eso sí, su vida útil.
*El primer ensayo de los paracaídas principales que permitirán recuperar la primera etapa del cohete Ares-I se llevó a cabo el 20 de mayo con completo éxito. Se trata de un grupo de tres paracaídas, los más grandes que se hayan fabricado nunca para esta tarea, cuyo objetivo será frenar el descenso del motor ya gastado y permitirá su recuperación en el mar para una futura reutilización. Cada paracaídas tiene un diámetro de unos 50 metros y pesa casi una tonelada. Son mayores que los empleados en los actuales aceleradores del transbordador espacial porque el motor tendrá un segmento más y por tanto será más pesado. El ensayo se efectuó en el polígono Yuma Proving Ground de Arizona, del Ejército estadounidense. La carga se lanzó desde un avión de transporte C-17, a una altitud de 10.000 pies. El despliegue se efectuó conforme a lo previsto y el sistema aterrizó sin daños. Después de este ensayo, los ingenieros proseguirán con más pruebas, que incluirán a partir de otoño de 2009 algunas dedicadas a buscar el límite de esfuerzo de un paracaídas individual. Más información en:
*La Agencia Espacial Europea dio a conocer el 20 de mayo en rueda de prensa los nombres de los componentes del segundo grupo de astronautas. En total, se presentaron seis personas, cinco hombres y una mujer, elegidos entre miles de candidatos durante un largo proceso de selección: los italianos Samantha Cristoforetti y Luca Parmitano, el alemán Alexander Gerst, el danés Andreas Mogensen, el francés Thomas Pesquet y el británico Timothy Peake. Hay que destacar la elección de este último, teniendo en cuenta que el Reino Unido apenas ha colaborado financieramente en los programas tripulados de la agencia. Es posible que haya contactos con el gobierno británico para que éste se replantee esta posición a partir de ahora. La presencia de dos italianos se debe a que, por un acuerdo previo, los astronautas nacionales (Italia tiene un compromiso bilateral con la NASA) quedarán integrados en el grupo europeo de forma automática. Los seis astronautas tienen edades situadas alrededor de los 30 años, lo que implica que estarán disponibles para volar a la estación espacial internacional durante su vida útil, y quizá también a la Luna. El nuevo grupo se entrenará ahora en el Centro Europeo de Astronautas en Colonia (EAC), uniéndose a los veteranos, que también continuarán volando. Más información en:
http://www.esa.int/esaCP/SEMRO90OWUF_index_0.html
*Un cohete Minotaur-I lanzado desde la isla de Wallops, colocó en órbita el 19 de mayo cinco satélites civiles y militares. La carga principal de la misión, que se inició a las 23:55 UTC, consistía en el satélite Tacsat-3, propiedad de la US Air Force. El vehículo fue liberado a los 12 minutos del despegue, en una órbita baja de unos 400 km de altitud. También llamado JWS D2, fue construido por Swales Aerospace/ATK para tareas tecnológicas. En este caso, transporta un espectrómetro de alta resolución denominado ARTEMIS y un transmisor avanzado. Lo que se pretende demostrar es la puesta en activo, de forma rápida, de vehículos útiles para los soldados en el campo de batalla, a diferencia de los grandes satélites militares, que se usan en círculos de mando más elevados. El espectrómetro de imágenes en alta resolución aportará información sobre las tropas enemigas y sus equipos. Por ejemplo, el sistema puede identificar la luz reflejada por un tipo de pintura, y discernir así de qué tipo de equipo o vehículo procede. El Tacsat-3, de unos 400 kg de peso, será operado durante al menos un año para demostrar la tecnología. También se probará el transmisor SCP, aportado por la Marina para detectar señales de boyas, y una aviónica modular nueva (SAE). El segundo satélite incluido a bordo del cohete Minotaur se llama PharmaSat y es propiedad de la NASA. Pesa menos de 5 kg y transporta un laboratorio biológico en miniatura, con 48 contenedores microscópicos que albergan células de levadura. Durante el viaje, se incubarán cultivos en condiciones de ingravidez, para comprobar el uso de antibióticos en el espacio. Completaron la carga útil tres CubeSats: el CP6, de la California Polytechnic State University, el HawkSat-1, del Hawk Institute for Space Sciences, y el AeroCube-3, de la empresa Aerospace Corporation. Todos se usarán para estudios tecnológicos. Con 1 kg de peso, el CP 6 ensayará sistemas de orientación, además de observar la Tierra con dos cámaras. El HawkSat-1 demostrará el uso funcional de sus sistemas básicos, y el AeroCube-3 ensayará la utilización de equipos utilizables en los sistemas de guiado y comunicaciones de futuros satélites. También transporta un globo para pruebas de seguimiento. Primero trabajará unido a la etapa superior del cohete mediante un cable de 61 metros, y después en solitario. Más información en:
*La NASA ha anunciado la composición de la tripulación que volará a bordo de la misión STS-132 del transbordador espacial. Durante este viaje, que contempla un lanzamiento en abril de 2010, se enviará a la estación espacial internacional el módulo ruso MRM1. Comandará la misión Ken Ham, Tony Antonelli actuará como piloto, y Steve Bowen, Karen Nyberg, Garrett Reisman y Piers Sellers serán los especialistas de misión. Más información en: