Gran diferencia de nubosidad en dos enanas marrones de la misma pareja
(NC&T) Una de las estrellas en cuestión, 2M1404B, tiene una masa de alrededor del 3 por ciento de la de nuestro Sol y convive con su hermana levemente más masiva, 2M1404A, a 75 años-luz, en la constelación del Centauro. Mientras que 2M1404A está cubierta de gruesas nubes, la capa nubosa en 2M1404B parece estar disipándose.
Ambas estrellas fallidas son enanas marrones, objetos cuya masa se encuentra entre la de las estrellas ordinarias y la de los grandes planetas gaseosos como Júpiter. Las enanas marrones no son estrellas verdaderas porque no son lo bastante masivas como para fusionar el hidrógeno.
Normalmente, cuanto más masiva es una estrella o una enana marrón, más radiación emite, así que el equipo se sorprendió al encontrar que en el infrarrojo cercano 2M1404B emite un 60 por ciento más de radiación que su hermana de mayor masa.
"Aunque se han observado discrepancias más pequeñas en otros tres pares de enanas marrones, la cuantía de esta anomalía se explica más fácilmente con nubes que se disipan", explica la investigadora Dagny Looper (Universidad de Hawai), autora principal del estudio.
Las dos enanas marrones. (Foto: WM Keck O.)
Después de su niñez, una enana marrón se enfría hasta que materiales tales como la enstatita (un mineral común) y el hierro se condensan como partículas de polvo para formar las gruesas nubes que cubren el globo. Igual que el smog derivado de la polución en la Tierra, el polvo absorbe la luz haciendo que la enana marrón parezca más tenue en el infrarrojo cercano (en una longitud de onda de 1,2 micrómetros) que si no hubiera nubes.
Pero cuando las enanas marrones se enfrían aún más, a temperaturas comparables a las observadas en 2M1404B (cerca de 900 grados centígrados), las nubes desaparecen repentinamente. Los cielos más claros resultantes causan que la enana marrón parezca más brillante en ciertas longitudes de onda.
El proceso por el cual las nubes desaparecen en un periodo muy breve de tiempo sigue siendo desconocido. Pero aumentos comparables de brillo han sido vistos en los claros entre las nubes de Júpiter. Parece existir una interesante conexión entre las nubes en los planetas y las nubes en las enanas marrones.