(NC&T) La dirección del programa ha adelantado el despegue de éste en un par de días, hasta el 14 de noviembre. El vehículo y su tripulación viajarán hacia la estación espacial internacional con nuevos equipos que permitan pronto duplicar el número de astronautas a bordo del complejo en estancias de larga duración. Durante el vuelo, Sandra Magnus, integrante de la tripulación del Endeavour, se quedará en la estación, sustituyendo a Greg Chamitoff, quien regresará a la Tierra.
Dado que el Atlantis ya no volará hacia el Hubble a corto plazo, se retirarán de su bodega todo el material y recambios que debían utilizarse durante dicha misión, y se almacenarán hasta nueva orden. Se espera que, el 20 de octubre, el Atlantis abandone la rampa de lanzamiento y regrese al edificio de ensamblaje de vehículos. De este modo, el Endeavour podrá ser trasladado a la zona de despegue 39A (25 de octubre).
Si el Atlantis puede dirigirse hacia el Hubble a mediados de febrero, el Discovery tendrá que permanecer preparado en tierra para una posible misión de rescate, lo que obligará a retrasar su próxima misión (programada ahora para el 12 de febrero). Otra posibilidad es que el Discovery parta hacia la estación en la fecha prevista, dada la importancia del vuelo, y que se retrase la visita al Hubble hasta mayo.
Mientras, en órbita, la nave de carga Progress M-65 unida a la estación espacial internacional (30P) está siendo llenada de basura y equipos inservibles, para su destrucción durante la reentrada atmosférica de este vehículo. Otra de las tareas de la Progress, el uso de sus motores para elevar la altitud de la órbita del complejo, tuvo sin embargo que ser pospuesta el 2 de octubre debido a que la altitud final hubiera podido colocar a la estación en el camino de un resto de chatarra orbital (Kosmos-2421). La maniobra fue pues retrasada hasta el 4 de octubre, de manera que la ISS quedase perfectamente posicionada para la llegada de la próxima expedición de larga duración, la número 18, la cual despegará desde Baikonur a bordo de la cápsula Soyuz TMA-13 el 12 de octubre. Paralelamente, los astronautas siguen llevando a cabo las tareas de mantenimiento habituales, y realizando experimentos. Oleg Kononenko, por ejemplo, ha estado ocupado con el experimento EXPERT, dedicado a la medida de los efectos de la corrosión en diferentes lugares de la propia estación y bajo diversas condiciones. Por su parte, Greg Chamitoff ha trasladado el Human Research Facility Rack del laboratorio americano Destiny hasta el laboratorio europeo Columbus.
La NASA ha dado a conocer asimismo los nombres de los astronautas que viajarán a bordo de la misión STS-129 Discovery, la cual se dirigirá hacia la estación espacial internacional. Charlie Hobaugh comandará la misión, Barry Wilmore será el piloto, y Robert Satcher, Michael Foreman, Randy Bresnik y Leland Melvin serán los especialistas de misión. Cuando regresen, llevarán consigo, además, al canadiense Robert Thirsk, que habrá finalizado su estancia de larga duración en el complejo orbital. Según el plan actual, esta misión, que despegará en octubre de 2009, será la última que participará en una rotación de tripulaciones en la ISS.
Charles Simonyi, turista que voló a la estación internacional durante la primavera de 2007, piensa volver a visitarla en 2009. Por primera vez en la historia, un astronauta no profesional repetirá un viaje al espacio, para lo cual Simonyi se entrenará con la tripulación de la cápsula Soyuz TMA-14. Mientras tanto, otro turista, Richard Garriott, hijo del astronauta de la NASA Owen Garriott, se prepara para dirigirse a la ISS el citado próximo 12 de octubre.