Informe ISS/STS-123
(NC&T) Mientras proseguía el acondicionamiento del módulo Kibo, gracias a los esfuerzos de Takao Doi y del europeo Eyharts, quienes adelantaron trabajo para la llegada de la misión STS-124, el resto de astronautas afrontó la tercera salida extravehicular.
La EVA duró 6 horas y 53 minutos, finalizando a las 06:44 UTC del 18 de marzo. Rick Linnehan y Robert L. Behnken salieron al exterior con el objetivo de completar el ensamblaje del robot Dextre. Efectivamente, añadieron a éste una funda para herramientas, una plataforma de almacenamiento y una cámara, además de retirar las cubiertas térmicas que protegían al Dextre durante el montaje. Se calibraron algunos movimientos del robot, y se instalaron recambios para el futuro. En cambio, no pudieron instalar los experimentos MISSE 6A y 6B en el exterior del módulo Columbus, debido a un problema de anclaje, aunque esta tarea podría intentarse de nuevo más adelante. Finalmente, el brazo robótico de la estación cogió al Dextre y lo llevó a una posición de "aparcamiento".
Las próximas horas estarían dedicadas a completar los trabajos relacionados con el Dextre. El objetivo sería situarlo en su posición de descanso habitual, sobre el laboratorio Destiny. Su punto de residencia sería el llamado PDGF. Cuando sea necesario, el brazo robótico de la estación lo capturará desde allí y lo desplazará a donde sea necesario. El propio Canadarm-2, controlado por Eyharts y Johnson, desplazó al Dextre, unido a su extremo, hasta el PDGF. A continuación, se usó el brazo robótico para mover la plataforma Spacelab Logistics Pallet, sobre la cual habían sido lanzadas las piezas del Dextre, devolviéndola al interior de la bodega del Endeavour. Finalmente, el Canadarm-2 fue llevado hasta el Mobile Base System, en preparación para el cuarto paseo espacial.
Protagonizada por Robert L. Behnken y Mike Foreman, esta EVA estaría dedicada a ensayar técnicas de reparación de losetas térmicas. Mientras, en la Tierra, los ingenieros estudiaban la forma de lograr la instalación del experimento MISSE 6 en el exterior del módulo Columbus, cuyo primer intento había fallado horas antes. La NASA consideraba de mayor prioridad esta instalación, así que decidió retrasar otra tarea, en la articulación SARJ de uno de los paneles solares de la estación.
En el interior del Endeavour, los astronautas descubrieron condensación en una tubería de refrigeración, y el comandante Dom Gorie tuvo que dedicar algún tiempo a examinarla. La condensación fue precedida por algunos ruidos inhabituales, y aunque no afectaría a la misión, debería ser revisada periódicamente durante el resto del vuelo.
Las horas previas a la cuarta salida extravehicular estuvieron protagonizadas por el descanso. Tras varios días de intenso trabajo, los astronautas pudieron dedicar algún tiempo a relajarse y a llevar a cabo otras actividades. Por ejemplo, Dominic Gorie, Peggy Whitson y Takao Doi recibieron una llamada del primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, y también se atendió a la prensa y a un grupo de estudiantes. Mientras, Bob Behnken y Mike Foreman configuraron las herramientas que utilizarían durante su próxima excursión al exterior, en esencia, una especie de pistola (Tile Repair Ablator Dispenser), que permitiría ensayar la reparación de losetas térmicas en ambiente espacial, y formas de suavizar su superficie tras la operación. Las muestras regresarían a la Tierra para ser examinadas, dando luz verde así al equipo que los tripulantes de la última misión de mantenimiento del telescopio Hubble deberán llevar consigo. El Hubble se halla en una órbita diferente de la estación orbital, y por tanto cualquier problema en el escudo térmico debe ser reparado en órbita.
La cuarta EVA o actividad extravehicular se llevó a cabo con relativo éxito el 20 de marzo, y duró 6 horas y 24 minutos. Durante ese tiempo, Bob Behnken y Mike Foreman salieron del módulo Quest y llevaron a cabo la mayoría de sus tareas. Así, se reemplazó un dispositivo eléctrico llamado Remote Power Controller Module (RPCM), para restaurar la adecuada redundancia en la alimentación del giroscopio CMG 2. Sin embargo, no fue posible quitar uno de los conectores, y el CMG 2 deberá continuar funcionando con sólo el RPCM primario.
En cambio, la demostración de la reparación de losetas térmicas con el TRAD, utilizando una sustancia denominada STA-54, fue muy exitosa. Se la aplicó en varios moldes, que simulaban daños en losetas. Una vez en la Tierra, se someterá a las muestras a diferentes entornos térmicos y de presión, para comprobar que pueden resistir una reentrada atmosférica.
Los dos astronautas también retiraron una cubierta protectora del robot Dextre y varios anclajes del módulo Harmony, lo cual permitirá instalar el próximo segmento Kibo. Los ingenieros en la Tierra, mientras tanto, investigaban lo que parecía ser un error de software en el control de una articulación de giro en el "hombro" del Dextre. Funcionaba bien, pero se detectaron errores durante las pruebas de puesta en marcha.
Tras la salida, los astronautas de la estación espacial internacional dirigieron su atención a efectuar una nueva revisión del escudo térmico del transbordador Endeavour. Se utilizó para ello la pértiga OBSS, antes de que fuera definitivamente anclada en el exterior del complejo orbital. Las inspecciones del 21 de marzo fueron realizadas por Dom Gorie, Greg Johnson y Takao Doi. Los tripulantes también continuaron la transferencia de suministros entre el Endeavour y la estación.
La quinta salida extravehicular, y última por esta misión, se llevó a cabo el 22 de marzo. Duró 6 horas y 2 minutos y vio cumplidos todos sus objetivos. La primera tarea realizada por Behnken y Foreman fue supervisar el anclaje de la pértiga OBSS a la viga longitudinal del complejo. Allí permanecerá hasta que el próximo transbordador, el Discovery, que no podrá llevarla a bordo por el tamaño y peso del módulo Kibo que traerá, la recupere y la lleve de regreso a la Tierra. Una vez completada la operación, los dos astronautas dividieron su atención. Behnken consiguió por fin instalar los experimentos MISSE-6 en el exterior del módulo Columbus, y Foreman examinó la articulación SARJ dañada de uno de los paneles solares de la estación. La contaminación encontrada en ella, virutas metálicas de misterioso origen, debe ser caracterizada correctamente para permitir su reparación.
Completadas las tareas principales, los dos astronautas adelantaron algún trabajo, como la retirada de varias cubiertas en el módulo logístico japonés Kibo. Después, regresaron al interior del módulo Quest.
El domingo 23 de marzo estuvo dedicado al descanso y a preparar la partida. Los astronautas comieron juntos y luego efectuaron los últimos traslados de suministros y equipos. Por último, se celebró la tradicional conferencia de prensa en la que participaron todos los tripulantes, respondiendo preguntas de periodistas estadounidenses, europeos y japoneses. Takao Doi, además, activó el experimento RIGEX, situado en la bodega del Endeavour y dedicado a recoger datos sobre estructuras inflables y rígidas en el espacio.
Todo quedó listo para las despedidas y la separación del transbordador, prevista para el lunes 24 de marzo. Con las escotillas cerradas y cada astronauta en su nave respectiva, el Endeavour se desacopló de la ISS a las 01:25 UTC del día 25, con unos minutos de retraso. Finalizaban así 11 días, 20 horas y 36 minutos de operaciones conjuntas. Gregory H. Johnson guió la astronave alrededor del complejo orbital, a unos 100 metros de distancia, dando oportunidad a sus compañeros a fotografiar la nueva configuración de la estación, con el Dextre y el Kibo instalados. Finalmente, se activaron los propulsores del Endeavour y éste inició la separación definitiva. El aterrizaje quedaba previsto para el miércoles.
A pocas horas del retorno a casa, la tripulación del Endeavour inició los preparativos para el descenso. El comandante y el piloto ajustaron la órbita del vehículo, de tal manera que estuviesen disponibles dos oportunidades óptimas para el aterrizaje la noche del miércoles al jueves. También se comprobaron las aerosuperficies de control y los sistemas hidráulicos que actuarían durante la entrada atmosférica, así como los motores auxiliares que colaborarían en el control de la trayectoria durante la fase inicial del descenso.
Los astronautas hablaron con la prensa. Leo Eyharts en particular charló con periodistas franceses y con el Ministro de Defensa de su país. Precisamente, el asiento inclinado de Eyharts fue instalado en la cabina de la nave, lo que le permitiría resistir mejor el retorno a la gravedad, tras varias semanas en órbita.
El Endeavour intentaría posarse en el centro espacial Kennedy a las 00:05 UTC del 27 de marzo. Otra oportunidad estaría disponible para una órbita después, a las 01:39 UTC.
Los preparativos finales para el frenado orbital se iniciaron a las 19:58 UTC del 26 de marzo. Se pusieron a punto los asientos y se cerraron las compuertas de la bodega. La meteorología parecía buena en la pista de aterrizaje, pero finalmente la presencia de unas nubes propició retrasar el descenso una órbita más. Entonces, se dio luz verde a la activación de los motores de maniobra orbital, y el Endeavour inició su descenso a través de la atmósfera. La nave tocó tierra en la pista 15 del centro espacial Kennedy a la 01:39 UTC del 27 de marzo, dando por terminada una misión de 16 días y 249 órbitas alrededor de la Tierra.
Los astronautas descendieron del Endeavour tras la pertinente revisión médica. Léopold Eyharts, que había pasado 48 días en el espacio, 44 de ellos en la estación internacional, recibió cuidados especiales, pero las autoridades indicaron que se encontraba en perfecto estado de salud. Su sustituto, Garrett Reisman, se quedó en el complejo orbital, formando parte de la expedición número 16.
El Endeavour cierra así la misión más larga de la lanzadera espacial hacia la ISS, incluyendo un récord de cinco excursiones extravehiculares y la instalación del primer segmento de la contribución japonesa (Kibo) y un sofisticado robot canadiense llamado Dextre.
El próximo paso importante será el acoplamiento del primer vehículo logístico europeo ATV, el Jules Verne. Suponiendo que los resultados de las simulaciones sean los esperados, el Jules Verne intentaría el acoplamiento definitivo el próximo 3 de abril. Para el 8 de abril está previsto el lanzamiento de la nave Soyuz TMA-12, con una nueva tripulación de larga duración. Cuando lleguen, tendrán ya el vehículo europeo a su disposición.
La primera demostración de acercamiento y aborto llevada a cabo por el vehículo logístico ATV de la ESA, el Jules Verne, se llevó a cabo de forma completamente exitosa. El 29 de marzo, mostró su capacidad de navegar con seguridad desde un punto a unos 39 km por detrás de la ISS hasta un punto fijo a sólo unos 3,5 km de distancia de la estación, usando su sistema GPS. Una vez logrado esto, el vehículo ejecutó una maniobra de escape, que lo llevó a una distancia mayor, de la misma manera que tendría que hacerlo si algún problema surgiera durante la aproximación final al complejo. Entre los procesos demostrados no sólo están las maniobras, sino también las comunicaciones entre el ATV y la ISS, la activación de las luces y el radar Kurs, etc.
El acercamiento fue contemplado por los astronautas de la estación orbital, que vieron al Jules Verne a ojo desnudo. En la Tierra, se recibieron las imágenes y los datos de telemetría, que serían analizados con antelación a la segunda maniobra de demostración, prevista para el 31 de marzo, que implicaría una aproximación mucho mayor (a 11 metros del punto de atraque en el módulo Zvezda).
El Jules Verne había abandonado su órbita de aparcamiento el 27 de marzo, usando sus propulsores para acercarse paulatinamente al punto S-1/2, definido como el lugar de origen de la maniobra de aproximación, a 39 km de distancia de la ISS. El único problema experimentado por la astronave fue un fallo en la electrónica de una de las cuatro cadenas que gobiernan el sistema de propulsión. Un problema similar al sufrido poco después del lanzamiento y que está relacionado sólo con una superación de los límites de temperatura predefinidos en uno de los 28 pequeños motores auxiliares. El sistema de protección actuó como estaba previsto, desactivando la cadena implicada. Los ingenieros consideran esto una falsa alarma, porque la temperatura era tan sólo 1 grado superior al conservador límite establecido. Por eso, se ampliarían estos límites, evitando que algo así pueda abortar la fase de acoplamiento del 3 de abril.
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