Informe ISS
(NC&T) La nueva nave de carga rusa Progress M-62 alcanzó su destino como estaba previsto el 26 de diciembre. Completando su viaje de casi tres días, el vehículo repleto de suministros se acercó a la estación espacial y se acopló al módulo Pirs de forma automática. Los astronautas del complejo orbital vigilaron la maniobra, listos para intervenir en caso necesario. La conexión definitiva, a las 08:14 UTC, se realizó sin novedad, gracias al sistema de navegación Kurs. Peggy Whitson y sus colegas a bordo abrieron la escotilla unas 3 horas después, y descargarían los contenidos de la cosmonave durante los siguientes días.
Además de esta tarea, los tripulantes de la estación continuaron con los experimentos científicos y dedicaron algunos momentos a la celebración del cambio de año.
Peggy Whitson y Dan Tani reemplazaron la unidad CDRA que se ocupa de eliminar el CO2 de la atmósfera del complejo, además de inspeccionar y limpiar sus filtros. Por su parte, el ruso Yuri Malenchenko utilizó la cinta sinfín TVISS para llevar a cabo un experimento que intenta estudiar posibles soluciones a los problemas asociados con la falta de gravedad. Los tripulantes participaron en la toma de mediciones de la masa corporal.
La unidad Microgravity Science Glovebox (MSG) fue activada en el módulo Destiny, lo que permitirá iniciar un experimento llamado InSPACE, dedicado a unos fluidos especiales, denominados, "materiales inteligentes". Los expertos creen que podrán ser utilizados en sistemas de frenado y en robótica. En el MSG, los materiales son sometidos a campos magnéticos, pasando de su estado de fluido a otro parecido al sólido.
En la Tierra, con los informes sobre la mesa, la dirección del programa Space Shuttle decidió el 27 de diciembre la estrategia a seguir para reparar el sistema de sensores ECO, principal causa del retraso del lanzamiento del transbordador Atlantis. El problema radica en un conector, cuyas piezas externas serán reemplazadas por otras con soldaduras nuevas que garanticen el contacto. Esta tarea llevará un cierto tiempo adicional, de modo que la agencia anunció inicialmente que el despegue ya no se podría llevar a cabo el 10 de enero. La fecha definitiva sería programada más adelante, en función de los trabajos de reparación.
Después, la NASA reservó el día 24 de enero como posible fecha de partida para el transbordador Atlantis. Esta aún podría variar en función de los trabajos de reparación en marcha, estando disponibles oportunidades sucesivas hasta la primera semana de febrero. El conector que aparentemente dio las lecturas falsas al sistema de vigilancia del nivel del combustible en el tanque externo, está siendo investigado en el laboratorio. Se están probando diversas modificaciones y se ensayará su funcionamiento en condiciones semejantes a las de un lanzamiento. Si todo va bien, se espera que el nuevo conector sea instalado en su sitio el próximo 10 de enero.
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