Informe ISS
(NC&T) Las dos tripulaciones participaron en varias ruedas de prensa televisadas, y cooperaron también en algunos experimentos. El 19 de octubre, celebraron una ceremonia oficial de transferencia de mando. Finalmente, el sábado 20 de octubre, se despidieron oficialmente, y los tres astronautas citados se encerraron en su cápsula Soyuz TMA-10. Tras varias horas revisando sistemas, el vehículo se separó de la estación a las 07:14 UTC del domingo, dejando atrás a Peggy Whitson, como comandante, y a Yuri Malenchenko y Clay Anderson como ingenieros de vuelo.
La Soyuz maniobró como es habitual e inició la reentrada, si bien el descenso atmosférico no se produjo conforme a lo previsto. El aterrizaje ocurrió a las 10:36 UTC, en las estepas de Kazajstán, y no supuso ningún problema para los tripulantes. Pero el descenso se efectuó de forma balística, con un ángulo algo más pronunciado de lo habitual, lo que sometió a los astronautas a dos Gs adicionales de desaceleración, nada ante lo cual no se hubieran entrenado anteriormente, pero aumentando la incomodidad del viaje. El desvío, además, colocó a la nave a unos 336 km del lugar de aterrizaje previsto. Las televisiones no pudieron presenciar a la nave posándose. A pesar de todo, se mantuvo el contacto por radio y unos pocos minutos después un helicóptero aterrizaba junto al vehículo, para ayudar a los cosmonautas a salir de él. El resto de fuerzas de rescate llegó poco después.
Los tres hombres permanecerán ahora varias semanas en la Ciudad de las Estrellas, cerca de Moscú, donde se les efectuarán diversos exámenes médicos y donde elaborarán los acostumbrados informes tras una misión orbital de larga duración. Aún se está a la espera de que se investiguen las razones por las cuales la cápsula efectuó un descenso balístico y no guiado, algo que no había ocurrido desde el año 2003 (TMA-1).
Los preparativos para el lanzamiento del módulo europeo Columbus en diciembre avanzan sin pausa. La escotilla del vehículo fue cerrada hace unos días (16 de octubre) ya de forma definitiva, lo que significa que si no hay contratiempos su configuración interna es la que se encontrarán los astronautas de la estación espacial cuando la abran dentro de unos meses. El Columbus está un 99 por ciento listo para el despegue, con sólo pequeños trabajos pendientes en el exterior. El módulo, de 8 metros de largo, se halla en la Space Station Processing Facility (SSPF), en Florida, donde está siendo preparado. El próximo paso será la revisión final de la carga útil y la instalación del vehículo en el contenedor que será llevado a principios de noviembre hasta la rampa de lanzamiento, donde esperará la llegada de su transbordador (STS-122 Atlantis). El despegue está previsto para el 6 de diciembre. A bordo viajarán dos astronautas de la Agencia Espacial Europea (Hans Schlegel y Leopold Eyharts), que ayudarán a configurar al Columbus una vez unido al complejo orbital. Eyharts, además, se quedará dos meses en la estación como miembro de la expedición de larga duración número 16.
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