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Informe ISS/STS-118

(NC&T) La cuenta atrás para el lanzamiento del transbordador Endeavour se desarrolló sin complicaciones de ninguna clase. La meteorología parecía acompañar, e incluso se habían reducido hasta el 20 por ciento las posibilidades de un retraso debido al mal tiempo. El lunes día 6 de agosto se completó la carga de los elementos de reacción en las células de combustible que generarían electricidad durante la misión STS-118. El martes se realizaron las últimas inspecciones de la aviónica y los sistemas hidráulicos de los motores principales, y también se inició la revisión de la superficie del tanque externo. El personal de tierra completó el almacenamiento en la cabina de los equipos de la tripulación, y se activaron las comunicaciones entre el vehículo y el centro de control. La torre de servicio (RSS) que protegía hasta ese momento al vehículo ya ha sido retirada hasta la posición de lanzamiento.

Mientras, los astronautas desgranaban sus últimas horas de descanso y preparación. Como el Endeavour, que realizó su último viaje en el año 2002 y se había pasado todo este tiempo en una prolongada fase de revisión, actualización y mantenimiento, la tripulación también se acercaba al final de un largo período de entrenamiento que había durado varios años. El comandante Scott Kelly, el piloto Charles Hobaugh y los especialistas de misión Richard Mastracchio, Barbara Morgan, Tracy Caldwell, Alvin Drew Jr., y Dafydd Williams, este último representando a la agencia espacial canadiense, continuarían la labor de construcción de la estación espacial internacional. Su carga principal sería el segmento S5, que instalarían junto a la combinación S3/S4. El S5 es una especie de prolongación que permitirá conectar otro grupo de paneles solares sin que interfieran con los ya presentes. La pieza de 2 toneladas se engancharía gracias al brazo robótico Canadarm-2, pero sería necesario un paseo espacial (que realizarían Mastracchio y Williams), para efectuar las conexiones eléctricas y asegurar la unión. La siguiente tarea importante la efectuarían de nuevo estos astronautas, y sería la sustitución durante otra actividad extravehicular de uno de los giroscopios americanos de la estación. Aún se realizarían dos excursiones espaciales más, en las que participaría Clay Anderson, uno de los expedicionarios de larga duración. Junto a Mastracchio, resituarían las vagonetas CETA, que se desplazan a lo largo de los segmentos que soportan los paneles solares y que permiten a los astronautas moverse de un lado a otro con facilidad. Otra tarea sería preparar la situación para que una pértiga OBSS, utilizada para revisar el escudo térmico de los transbordadores, pueda ser almacenada en la propia estación. Los astronautas descargarían asimismo los contenidos del módulo SpaceHab, instalado en la bodega del Endeavour, básicamente suministros para el complejo. Otra carga, la plataforma ESP-3, sería unida a la estación mediante su brazo robótico. Como sus antecesoras, contiene recambios y herramientas.

Veamos en este punto una breve reseña biográfica de los astronautas, preparada por Federico García del Real Viudes:

-Scott Joseph Kelly sería el comandante de la misión. Es astronauta desde mayo de 1996 y comandante de la Aviación Naval Norteamericana. Tiene 43 años, ya que nació el 21 de Febrero de 1964 en New Jersey. Está casado con Leslie S. Yandell y tiene dos hijos. Es piloto instructor de cazabombarderos y posee 3.700 horas de vuelo en 30 diferentes tipos de aviones, habiendo realizado más de 250 aterrizajes en portaaviones. Ya voló en otra ocasión al espacio, en este caso como piloto, a bordo del Discovery (STS-103, el 19 de Diciembre de 1999), en la que fuera la tercera misión de mantenimiento del telescopio Hubble. Su hermano gemelo Mark E. Kelly también es astronauta. Scott es el número 390 que ha volado al espacio.

-Charles Owen Hobaugh sería el piloto del Endeavour. Es Teniente Coronel del Cuerpo de Marines (USMC) y piloto de pruebas con una experiencia de 3.000 horas de vuelo en 40 aviones distintos y más de 200 aterrizajes en porta-aviones. Es astronauta desde 1996. Nació el 5 de Noviembre de 1961 (45 años), en Maine. Está casado con Corinna Lynn Leaman y tiene 4 hijos. Voló en el Atlantis STS-104 el 12 de Julio de 2001, hacia la ISS, transportando el módulo QUEST. Fue el astronauta número 404.

-Richard Alan (Rick) Mastracchio es un especialista de 47 años nacido el 11 de Febrero de 1960 en Connecticut. Casado con Candace L. Stolfi, tienen 3 hijos. Astronauta desde 1996, éste sería su segundo vuelo, pues ya lo hizo el 8 de Septiembre de 2000 a bordo del Atlantis STS-106. Es ingeniero en electrónica e informática. Es el astronauta número 395.

-Dafydd (Dave) Rhys Williams es canadiense. Nacido el 16 de Mayo de 1954 (53 años) está casado y tiene dos hijos. Es astronauta de la Agencia Espacial Canadiense desde 1992. También es Doctor en Medicina. Ya voló al espacio anteriormente, el 17 de Abril de 1998, en el Columbia STS-90, misión NEUROLAB, durante casi 16 días.

-Tracy Ellen Caldwell nació el 14 de Agosto de 1969 en California, por lo que cumpliría 38 años durante el vuelo. Sería la persona número 458 que orbite la Tierra y la mujer número 47 en hacerlo. Astronauta desde 1998, es Doctora en Física y piloto privado. Está soltera y habla español y ruso.

-Benjamin Alvin Drew es Coronel de la USAF, de 44 años (nació el 5 de Noviembre de 1962 en Washington D.C.). Está soltero. Tiene una experiencia de vuelo de unas 3.000 horas en 30 tipos de aeronaves diferentes. Seleccionado como astronauta en Julio de 2000, debutaría en este vuelo convirtiéndose en la persona número 459 en volar al espacio.

-Barbara Radding Morgan nació el 28 de Noviembre de 1951 en California (tiene 55 años). Casada con Clayton M. Morgan, tiene dos hijos. Fue la suplente de la también maestra Christa McAuliffe, que falleció en Enero de 1986 en la explosión del Challenger. Tras el accidente, Barbara abandonó la NASA, pero regresó en 1998. Sería el astronauta 460 y la mujer número 48 que llega al espacio.

El transbordador Endeavour volvió a la actividad espacial después de varios años en el dique seco. Su despegue desde la rampa 39A del centro espacial Kennedy se llevó a cabo con total normalidad a las 22:36 UTC del 8 de agosto. La misión STS-118 se encontraba pues en camino hacia la estación espacial internacional. El viaje de ida y vuelta duraría 11 días, pero podría prolongarse tres más si el nuevo sistema que permitiría aprovechar la energía eléctrica de los paneles solares del complejo orbital realizaba su trabajo.

Para Barbara Morgan, la astronauta profesora, el despegue supuso un sueño hecho realidad. Tras servir como suplente de Christa McAuliffe, que murió durante el accidente del Challenger, la NASA prohibió la presencia de civiles a bordo de sus transbordadores, pero esta política cambió con el paso del tiempo y ahora, por fin, Morgan puede volar al espacio y llevar a cabo la tarea que su compañera no pudo llevar a cabo. Sin embargo, Morgan lo haría en calidad de astronauta profesional, pues se unió al cuerpo hace años. Scott Kelly, Charles Hobaugh, Tracy Caldwell, Rick Mastracchio, Dave Williams y Alvin Drew completaban la tripulación del Endeavour, cuya misión tendrá un alto componente educativo.

En órbita, Fyodor Yurchikhin, Oleg Kotov y Clayton Anderson fueron oportunamente informados del éxito del lanzamiento de sus compañeros. Con un acoplamiento previsto para el viernes día 10, todo estaba a punto en la estación internacional para las actividades conjuntas que se efectuarían.

En el Endeavour, las tareas tras el despegue fueron las habituales. Una vez separado el tanque externo, los pilotos maniobraron el vehículo para fotografiarlo y comprobar su estado, y luego maniobraron para alcanzar su primera órbita estable. También abrieron las compuertas de la bodega y la tripulación se quitó los trajes espaciales.

La cuenta atrás final y el despegue estuvieron protagonizados por pocos problemas. Se encontró una grieta en la espuma aislante del tanque externo del vehículo, pero se determinó que cualquier desprendimiento en dicha zona no tendría efectos adversos sobre el Endeavour. Hubo asimismo algunas dificultades con una bomba de refrigerante y con el cierre de la escotilla, que se resolvieron con prontitud. Durante el ascenso (T+30 segundos, aproximadamente), se observó, gracias a una emisión de video excepcionalmente clara, un pequeño desprendimiento de espuma, pero parece que no impactó contra el transbordador.

El primer día completo en órbita fue dedicado por los astronautas del transbordador Endeavour a preparar su llegada a la estación espacial internacional y a revisar el estado del escudo térmico del vehículo. Hobaugh, Caldwell y Mastracchio conectaron el brazo robótico Canadarm a la pértiga OBSS (Orbiter Boom Sensor System) y utilizaron las cámaras y sensores instalados en ella para recorrer con lentitud los bordes de las alas y algunas otras zonas inaccesibles a la visión directa de la tripulación. La tarea llevaría unas 6 horas de trabajo, en la que también participaron Williams y Morgan. La información obtenida fue transmitida a la Tierra para que los expertos pudiesen examinarla y determinar si el escudo térmico del Endeavour había sufrido algún daño durante el ascenso a través de la atmósfera.

Otra actividad, esta vez relativa a la fase de aproximación y acoplamiento con la estación internacional, fue la instalación de una cámara en el centro del puerto de atraque, para que pudiera proporcionar datos visuales de la maniobra. La unión estaba prevista para las 05:53 UTC del 10 de agosto. Antes, sin embargo, el vehículo tendría que efectuar una vuelta completa sobre sí mismo, para dar oportunidad a los astronautas del complejo orbital a utilizar sus cámaras y fotografiar la zona más inaccesible del escudo térmico.

Kelly, Williams y Drew dedicaron algunas horas a revisar los trajes espaciales que se utilizarían durante las salidas extravehiculares previstas. La primera, a realizar el sábado 11 de agosto, estaría protagonizada por Williams y Mastracchio, quienes colaborarían en la instalación del segmento S5.

Las maniobras finales de aproximación a la estación espacial internacional se iniciaron hacia las 11:30 UTC del 10 de agosto. Poco antes del acoplamiento, el comandante del transbordador Endeavour detuvo su acercamiento y rotó 360 grados su nave para que sus compañeros del complejo orbital pudieran fotografiar su escudo térmico con cámaras de alta resolución. Completada la espectacular rotación, continuó la aproximación, hasta que, a las 18:02 UTC, unos minutos después del tiempo previsto, su puerto de atraque entraba en contacto con el adaptador PMA-2 del módulo Destiny.

Los siguientes minutos se dedicaron a asegurar la unión y a comprobar la inexistencia de fugas de aire. Por fin, se abrieron las respectivas escotillas y la tripulación al completo del Endeavour penetró en la estación, a las 20:04 UTC. Tras una breve ceremonia de bienvenida, los astronautas se dirigieron al módulo ruso Zvezda, donde los recién llegados recibieron las acostumbradas indicaciones de seguridad por parte del comandante de la estación.

Con anterioridad a la reunión entre las dos tripulaciones, se utilizó el brazo robótico del Endeavour para sujetar el segmento S5, en la bodega del vehículo, en preparación para su entrega al brazo de la estación, que lo instalaría al día siguiente.

Mientras, en la Tierra, los expertos examinaban las imágenes del escudo térmico enviadas por los astronautas del complejo orbital. En ellas descubrieron señales de un aparente impacto, quizá de un pedazo de hielo, que dañó una o varias losetas térmicas durante el despegue. Debido a ello, se ordenó la realización de una revisión más cercana con la pértiga Orbiter Boom Sensor System, capaz de obtener imágenes tridimensionales y de alta resolución. La zona afectada se hallaba en la panza del Endeavour, en el lado de estribor.

En el espacio, se inició la transferencia de equipos y suministros del transbordador a la estación, mientras que Tracy Caldwell y Rick Mastracchio en el Endeavour, y Charles Hobaugh y Clay Anderson en el módulo Destiny, manipularon los dos brazos mecánicos para la transferencia del segmento S5. Este último, de unas dos toneladas de peso, pasaría la noche en el extremo del Canadarm-2, listo para ser instalado en su lugar. Precisamente, Mastracchio y Williams empezarían a revisar los procedimientos que deberían llevar a cabo en las próximas horas para poder efectuar la salida extravehicular que ayudaría a su instalación.

A las 21:17 UTC, se activó con éxito el sistema SSPTS (Station-to-Shuttle Power Transfer System), que haría que el Endeavour se alimentase de la electricidad producida en la estación espacial. Si todo iba bien, el ahorro energético permitiría a la NASA prolongar tres días el vuelo del transbordador y añadir un paseo espacial más a los tres programados.

Mastracchio y Williams pasaron la noche dentro del módulo Quest, reduciendo la cantidad de nitrógeno de su torrente sanguíneo. Al día siguiente, se prepararon para salir al exterior del complejo. Su principal tarea sería supervisar la instalación del segmento S5, llamado cariñosamente "Stubby".

El paseo espacial se inició a las 16:28 UTC del 11 de agosto. De inmediato, se dirigieron a la zona donde el S5 sería conectado al resto de la gran estructura. Charlie Hobaugh y Clay Anderson controlaron el Canadarm-2 con su carga hacia el lugar indicado, y movieron al nuevo segmento en posición (18:26 UTC). Mastracchio y Williams vigilaron visualmente la maniobra, hasta que el S5 quedó encajado en su sitio. Después, apretaron los tornillos principales que lo mantendrán allí.

Durante el transcurso de la excursión extravehicular, se informó del apagado anómalo del ordenador primario estadounidense, hacia las 19:52 UTC, al parecer por un problema en su software. De inmediato se activó el ordenador secundario y un tercero inactivo pasó a actuar como reserva. Nada de ello afectó a los astronautas, mientras los ingenieros revisaban lo ocurrido.

Mastracchio y Williams completaron sus objetivos principales plegando un radiador en el segmento P6. Este sistema de paneles solares, ahora inactivo, será trasladado más adelante (octubre) a su lugar definitivo. Habiendo terminado antes de tiempo con sus tareas, los astronautas efectuaron algunos otros pequeños trabajos extra. Por fin, retornaron al interior del módulo Quest, completando una salida que duró en total 6 horas y 17 minutos.

El domingo, continuaron las tareas de traslado de equipos y suministros, y se efectuó la demandada revisión de la zona dañada en el escudo térmico. Tracy Caldwell, Barbara Morgan y Scott Kelly dirigieron el brazo robótico del Endeavour, unido al OBSS, y lo emplearon durante tres horas para revisar un total de cinco áreas de interés. Cuatro de ellas no tenían importancia. En cuanto a la quinta, de la revisión de las imágenes y datos obtenidos, se llegó a la conclusión de que el impacto que dañó a varias losetas térmicas fue debido a un pedazo de espuma térmica procedente del tanque externo. El golpe fue considerable y las imágenes mostraban una grieta que afectaba de hecho a dos losetas, con apertura hasta la superficie de aluminio de la nave.

Mientras se decidía si era necesaria una reparación (la opinión general era que se podía efectuar un aterrizaje sin peligro), la NASA prolongó oficialmente la misión en tres días más, gracias al buen funcionamiento del sistema SSPTS. Según esto, el Endeavour dejaría la estación el 20 de agosto, aterrizando el día 22. Una cuarta salida espacial se efectuaría el 17 de agosto.

El lunes 13 de agosto estuvo protagonizado por la segunda salida extravehicular de la misión. El principal objetivo: sustituir un giroscopio estadounidense. Existen cuatro de ellos en el segmento Z1, y sirven para colaborar en el control de la orientación de la estación espacial en el espacio. Girando rápidamente sobre su eje (6.600 rpm), mantienen la estructura convenientemente orientada, sin necesidad de utilizar sistemas de propulsión. De los cuatro CMG (Control Moment Gyroscopes), el número 3 falló en octubre pasado. El complejo puede funcionar con tres e incluso con dos, pero la NASA desea tener a los cuatro operativos en caso de problemas inesperados.

La tarea de la sustitución del CMG averiado recayó sobre Dave Williams y Rick Mastracchio, quienes volvieron a pasar la noche antes en el interior del módulo Quest, a presión inferior, para purgar el nitrógeno de sus cuerpos. A la mañana siguiente, salieron del módulo y se colocaron los trajes espaciales con la ayuda de sus compañeros. De regreso al Quest, salieron al exterior a las 15:32 UTC del 13 de agosto. Su excursión extravehicular duraría 6 horas y 28 minutos.

Desde el interior, sus colegas Scott Kelly, Charles Hobaugh, Tracy Caldwell, Barbara Morgan y Clay Anderson, manipularon los brazos robóticos tanto del transbordador como de la estación, y coordinaron sus movimientos con la ayuda del control de tierra. En primer lugar, se utilizó la ayuda del Canadarm-2 para extraer el CMG estropeado y almacenarlo de forma temporal. Mastracchio y Williams manipularon el equipo con mucho cuidado. A continuación, se levantó el nuevo giroscopio desde la bodega del Endeavour y los astronautas lo instalaron en su lugar, en el segmento Z1. Por último, volvieron a coger el CMG averiado y lo dejaron conectado a la plataforma externa de almacenamiento número 2 (ESP 2). Permanecerá allí hasta que, en una futura misión de la lanzadera, sea llevado a casa. En cuanto la nueva unidad quedó instalada, el control de tierra inició los procedimientos de comprobación sobre su funcionamiento. Paralelamente, Mastracchio y Williams regresaron al interior de la estación.

Completada la tarea principal del día, los astronautas colaboraron con Alvin Drew, que había dedicado las últimas horas a transferir más suministros y equipos del Endeavour a la ISS.

En la Tierra, los expertos continuaban revisando los datos y las imágenes de las losetas térmicas golpeadas durante el lanzamiento. Se hicieron pruebas con losetas dañadas de forma intencionada, para comprobar si podrían resistir el regreso. En función de los resultados, los astronautas tendrían que efectuar una reparación durante la cuarta salida extravehicular, o dejar las losetas en su estado actual. La NASA, sin embargo, estaba tranquila, porque los especialistas confirmaban que en el caso de una emergencia que obligara a abandonar la estación en ese preciso instante, el Endeavour podría efectuar un aterrizaje perfectamente seguro.

Mientras, Yurchikhin y Kotov, los cosmonautas rusos de la estación, continuaban con su complicado trabajo de reparación y sustitución de diversas piezas en el complejo informático del módulo Zvezda.

Los trabajos que debían llevar a cabo los astronautas el martes 14 de agosto incluirían la instalación de la plataforma de almacenamiento externa ESP-3. Para ello se utilizarían los brazos robóticos disponibles, sin necesidad de que ningún astronauta tuviera que salir de la estación. La ESP-3 había servido como soporte durante el despegue para el nuevo giroscopio instalado horas antes. Ahora, la propia plataforma sería colocada en el exterior del complejo orbital. Las ESP-1 y ESP-2, situadas en el módulo Destiny y en el Quest, precisaron de la participación de una excursión espacial, lo cual no sería necesario en esta ocasión.

Tracy Caldwell y Barbara Morgan controlaron el brazo robótico del Endeavour para elevar la nueva plataforma y transferirla al Canadarm-2, el brazo de la estación. Este último estuvo controlado por Charles Hobaugh y Clay Anderson, quienes lo movieron hasta encajar el ESP-3 sobre el segmento P3 del complejo, a las 16:18 UTC. En esta plataforma se encuentran varios recambios que puedan ser necesarios para el futuro, como un giroscopio CMG, una unidad de carga/descarga de baterías, un tanque de nitrógeno, etc.

Completada esta tarea, los astronautas dedicaron algún tiempo a contactar con la Tierra. Se efectuaron varias ruedas de prensa, y Morgan, junto a Anderson, Williams y Drew, efectuó la primera de tres "clases" en el espacio. Una veintena de escolares del Discovery Center, en Idaho, pudieron interactuar con la maestra en órbita.

En el centro de control, se discutía aún sobre si encargar a la tripulación la reparación de las losetas térmicas dañadas. Su situación no pondría en peligro el aterrizaje, pero sí podría prolongar las reparaciones posteriores en tierra, debido al daño adicional que sufriría la estructura interna del Endeavour durante el descenso. A la espera de resultados más concretos, cualquier reparación se efectuaría durante el cuarto paseo espacial.

El tercero se realizaría el 15 de agosto. Por eso, la noche antes, Anderson y Mastracchio la pasaron dentro del módulo Quest a presión reducida, eliminando nitrógeno de su torrente sanguíneo. Su tarea sería preparar el segmento P6 para su traslado de su actual posición, en el segmento Z1, al extremo del P5, durante la próxima misión. Así, Anderson y Mastracchio deberían supervisar el traslado de dos vagonetas CETA, del lado izquierdo del Mobile Transporter (que desplaza el brazo Canadarm-2), hasta su lado derecho, dejando el paso libre. También deberían recolocar una base de antena e instalar un nuevo repetidor para mejorar las comunicaciones en banda S de la estación. Por último, se recogerían dos experimentos para llevarlos a la Tierra (MISSE-3 y 4).

En la práctica, un problema en el traje de uno de los astronautas impediría finalizar alguno de estos objetivos. Richard Mastracchio y Clay Anderson abrieron la escotilla exterior del módulo Quest a las 14:38 UTC del 15 de agosto. Su salida extravehicular debía durar 6 horas y media, pero a las 18:54 UTC, Mastracchio detectó un agujero en la segunda capa del guante de su mano izquierda. La pieza posee cinco capas y el agujero no causó ninguna fuga. La revisión se efectuó de forma rutinaria ya que en una misión anterior se descubrió un daño considerable en otro guante, pero ya en la Tierra. En esta ocasión, y a pesar de su escasa gravedad, la NASA decidió terminar con la salida extravehicular. Mastracchio regresó inmediatamente al módulo Quest (18:55 UTC) y Anderson terminó lo que estaba haciendo para seguirle poco después (19:51 UTC). La escotilla se cerró a las 20:00 UTC, dando un tiempo total para la excursión de 5 horas y 28 minutos.

Hasta ese momento, los dos astronautas habían tenido tiempo de recolocar la base de la antena de banda S, del segmento P6 al P1, de situar el nuevo repetidor en el P1, y de sacar el viejo del P6. También supervisaron los movimientos que Charlie Hobaugh y Oleg Kotov realizaron con el Canadarm-2, que trasladaron las vagonetas CETA. La única tarea que no puedo efectuarse fue la recogida de los dos experimentos, cosa que podría hacerse en un paseo espacial posterior, quizá durante el cuarto de esta misión. Este estaba previsto para el sábado, pero la NASA decidió posponerlo hasta el domingo, dando más tiempo a los ingenieros a decidir si era conveniente o no reparar las losetas térmicas.

A la espera de nuevas noticias sobre si deberían efectuar o no la reparación de las losetas térmicas dañadas, la tripulación de Endeavour y la de la estación internacional continuaron con sus tareas conjuntas durante todo el 16 de agosto. Preservando cualquier posibilidad, Scott Kell, Rick Mastracchio, Dave Williams y Tracy Caldwell dedicaron buena parte del día a revisar procedimientos y a preparar herramientas para una hipotética reparación. Tanto ellos como sus compañeros continuaron asimismo con las tareas de transferencia de suministros de un vehículo al otro, de las cuales se habían completado más de la mitad. Al final del día, los astronautas disfrutaron de algo de tiempo libre. Se atendió a más medios de comunicación y Morgan y Drew participaron en un programa educativo.

Ya finalizando el jueves, la NASA decidió que no sería necesaria la reparación de las losetas y así lo comunicó a los astronautas. El cuarto paseo espacial, pues, estaría dedicado a la instalación de dos antenas y la retirada de otra, así como a colocar un soporte para almacenar la pértiga OBSS.

Con las buenas noticias de que no sería necesario reparar las losetas térmicas del Endeavour, los astronautas regresaron al plan original y prepararon la cuarta salida extravehicular tal y como la habían entrenado en la Tierra durante meses.

Además de esta labor, la tripulación dedicó buena parte del viernes 17 de agosto a continuar con la transferencia de suministros y finalmente a una rueda de prensa con periodistas estadounidenses y canadienses. La conferencia, realizada en el módulo Destiny con todos los astronautas presentes, ya es una tradición en todos los vuelos de la lanzadera espacial. Durante sus respuestas, pudieron afirmar públicamente estar de acuerdo con la decisión de no reparar el daño en el sistema de protección térmica.

Paralelamente, en la Tierra, los especialistas en la NASA empezaron a prestar atención al comportamiento del huracán Dean. Su zona de influencia abarcaría también a Houston, sede del centro de control, por lo que la agencia comenzó a valorar la posibilidad de recortar un día la misión del Endeavour (previamente prolongada tres jornadas). Si el huracán afectaba a Houston, las instalaciones del Johnson Space Center tendrían que ser cerradas, y ello impediría controlar a la lanzadera, por lo que ésta debería estar de vuelta con antelación.

Otro grupo de especialistas había trabajado contrarreloj para determinar si Williams y Anderson podrían efectuar el cuarto paseo espacial con seguridad, después de que uno de los guantes de Mastracchio se dañara durante el tercero y obligara a reducir su duración. La conclusión fue que lo sucedido fue debido a un desgaste en el material, y que Williams y Anderson sólo tendrían que revisar más frecuentemente el estado de sus guantes, en busca de cualquier corte que pudiera producirse en los ángulos agudos del exterior de la estación.

Tras preparar sus herramientas, los dos astronautas se dirigieron a pasar la noche en el interior a presión inferior del módulo Quest. Todo estaba a punto para la última salida el sábado. Durante esa noche, sin embargo, los expertos de la NASA decidieron recortar su duración inicial, de 6,5 horas a 4,5 horas, para permitir un cierre de las escotillas antes del final del día. De este modo el Endeavour podría separarse de la estación el domingo, en caso de que la agencia decidiera su regreso un día antes. La reducción implicaría la eliminación de un par de trabajos menores (limpiar el escudo de los módulos Unity y Destiny, y desplazar una caja de herramientas a un lugar más céntrico), los cuales quedarían para una futura EVA.

Dave Williams y Clay Anderson salieron al exterior del complejo a las 13:17 UTC del 18 de agosto. Regresaron al interior del módulo Quest a las 18:19 UTC, es decir, poco más de 5 horas después. Durante ese tiempo, los dos astronautas instalaron una antena para el External Wireless Instrumentation System, empleado para medir tensiones en la estructura de la estación. También instalaron un soporte en el segmento S1 para una pértiga OBSS, utilizada para revisar la superficie de los transbordadores en busca de daños. Dicha pértiga será dejada en la estación durante la misión STS-123, ya que la STS-124 despegará sin ella por falta de espacio en la bodega. Finalmente, Williams y Anderson desmontaron dos experimentos MISSE de ciencia de los materiales, los últimos de cinco que se colocaron en el exterior del complejo con 1.500 muestras para averiguar cómo resisten los efectos del entorno espacial.

En la Tierra, la NASA decidió finalmente que el Endeavour regresara un día antes, como precaución ante la evolución del huracán Dean, tormenta perfectamente visible desde la órbita y que Williams observó con evidente interés. Los planes en ese momento eran aterrizar el martes, en cualquiera de los centros de aterrizaje, en Florida, California o New Mexico. Si ello no fuera posible y Houston tuviera que ser cerrado, la agencia enviaría una especie de "centro de control de emergencia" a Florida, desde donde se ocuparía de dirigir la maniobra de descenso el miércoles.

Las dos tripulaciones, completadas todas las actividades conjuntas, se despidieron el sábado por la noche. Las escotillas entre las dos naves se cerraron a las 21:10 UTC del 18 de agosto. La separación definitiva ocurriría a las 11:56 UTC del 19, casi nueve días después de la llegada del Endeavour al complejo. El transbordador retrocedió a unos 120 metros de distancia y luego activó sus motores de maniobra en dos ocasiones (12:23 UTC y 12:53 UTC), alejándose definitivamente.

Ya en vuelo libre, la tripulación del Endeavour utilizó el brazo mecánico de su vehículo, unido a la pértiga OBSS, para inspeccionar las losetas térmicas del borde de las alas y el morro, asegurándose de que todo estaba en buen estado para la reentrada. Los datos fueron transmitidos y serían examinados por los especialistas en tierra durante las siguientes horas. El resto del día estaría dedicado al descanso y al tiempo libre. Si todo iba bien, su último día en el espacio sería el martes 21 de agosto, con un aterrizaje en la pista del centro espacial Kennedy previsto para las 16:29 UTC.

El lunes 20 de agosto, la tripulación del Endeavour dirigió toda su atención a preparar el aterrizaje que se debería producir al día siguiente. Los astronautas empezaron a almacenar en su lugar, dentro de la cabina, objetos y artículos, asegurándolos para la reentrada, mientras que los pilotos probaban los movimientos de las superficies de control en vuelo. Se ensayó también el uso de los propulsores auxiliares, y se recibieron los últimos datos procedentes del centro de control.

La evolución del huracán Dean resultó positiva para la zona de Houston, de modo que la NASA dejó de preocuparse por tener que cerrar el Johnson Space Center y centró todos sus esfuerzos en devolver al transbordador de forma segura a la Tierra en el momento más adecuado. Los ingenieros, en su último informe, otorgaron luz verde al aterrizaje, tras la revisión de la información proporcionada por la revisión de las alas y el morro, realizada unas horas antes por la pértiga OBSS.

El canadiense Williams y sus compañeros Kelly y Morgan charlaron un rato con estudiantes de Canadá, antes de finalizar el penúltimo día en órbita.

En la Tierra, se confirmaban los horarios de las dos oportunidades para un aterrizaje en Florida, el martes. La primera podría ocurrir a las 16:32 UTC, y la segunda una órbita después, a las 18:06 UTC.

El último día de misión, el 21 de agosto, mostraba pronósticos meteorológicos favorables para el aterrizaje en Florida. Por eso no se activó White Sands, en New Mexico, sólo la base Edwards, en California, como reserva.

La tripulación verificó el cierre de las compuertas de la bodega de carga del Endeavour en la órbita 201, la última de su viaje. A las 15:25 UTC, se efectuaba la maniobra de frenado y se iniciaba el descenso hacia la atmósfera.

El aterrizaje propiamente dicho se produjo a las 16:33:20 UTC, sobre la pista 15 del centro espacial Kennedy. La misión totalizaba así 13 días, 17 horas y 56 minutos. Como se esperaba, los daños sufridos por las losetas térmicas de la zona inferior del Endeavour no supusieron ningún peligro, aunque puede apreciarse un desgaste adicional en ellas tras la reentrada. Los ingenieros, sin embargo, están de acuerdo en que, externamente, apenas se nota.

Los astronautas del transbordador descendieron minutos después de su vehículo y efectuaron el acostumbrado paseo alrededor de él. Regresarían a Houston el 22 de agosto, donde celebrarían una ceremonia de bienvenida.

La próxima misión está prevista para finales de octubre. Su objetivo será instalar el Nodo 2 (Harmony) junto al Destiny, para posibilitar la unión de los módulos internacionales, empezando por el europeo Columbus a finales de año. Sin embargo, la NASA debe revisar una vez más por qué se desprenden fragmentos de espuma aislante de una parte muy concreta del tanque externo, precisamente los que produjeron el daño en el Endeavour. De hecho, la solución y el correspondiente rediseño ya están en marcha, pero no estarán disponibles hasta dentro de tres o cuatro vuelos. Eso quiere decir que durante las próximas tres misiones la agencia aún deberá estar muy pendiente de lo que suceda durante los lanzamientos. La alternativa, suspender los vuelos durante un año, teniendo en cuenta que la lanzadera tiene que ser retirada del servicio dentro de poco tiempo, no parece viable.

De momento, el sistema térmico del Endeavour será reparado en tierra y se espera que esté a tiempo para volver a volar en febrero de 2008.

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