Una caverna submarina conduce a la NASA hacia Júpiter
Aunque el lanzamiento de esta misión no se realice en los próximos 30 años, el viaje ya ha comenzado en las afueras de la ciudad de Tampico. Una grúa de 60 toneladas ha bajado al robot "Clementine", denominado así por su color anaranjado y forma redondeada, en la que se cree que es la caverna submarina inundada más profunda del mundo.
Durante dos semanas el robot autónomo, que recuerda vagamente a un Volkswagen escarabajo, estudiará los anteriormente inaccesibles misterios microbiológicos que se esconden en la caverna submarina (o "cenote") conocido como "El Zacatón". "Clementine" estará acompañado por submarinistas, ingenieros, biólogos y científicos en lo que la NASA tiene previsto que sea el primer paso de un largo viaje que finalizará en Júpiter.
 | | El robot "Clementine" |
"El Zacatón" se encuentra junto a la costa del golfo, en el noreste de México, esta cueva subacuatica tiene unos 100 metros de ancho y más de 300 de profundidad. "Vamos a aprender a explorar Europa explorando primero un cenote mexicano.", ha dicho John Rummel, investigador avanzado de astrobiología de la NASA. Hay evidencias de que la luna joviana dispone de agua líquida y fuentes hidrotermales bajo su enorme corteza de hielo. "Es potencialmente uno de los mejores lugares para buscar vida." ha dicho Javier Bono, geólogo de la Universidad de Canterbury y que forma parte del equipo que acompaña a "Clementine".
"Estamos tan seguros de que hay agua en Europa que en realidad la pregunta que nos hacemos es si además hay vida." Ha dicho Chris McKay del centro de investigación AMES de la NASA. Para responder a esta pregunta se ha creado el programa DEPTHX (DEep Phreatic THermal eXplorer), cuyo objetivo es diseñar, planificar y desarrollar un robot submarino completamente autónomo capaz de realizar mapas en tres dimensiones de su entorno, analizar parámetros medioambientales y recabar información geológica y biológica.
"Si vas en busca de vida en el océano líquido de Europa, hay que tener un vehículo que pueda nadar solo, saber dónde se encuentra, recolectar muestras y regresar para enviar la información obtenida." afirma Marcus Gary, geólogo de la Universidad de Texas. Gary es en realidad el ideólogo de "Clementine" ya que propuso en 2001 utilizar un robot submarino para explorar Europa a la NASA, ésta aceptó la idea y se contrato a StoneAerospace para construirlo. El resultado es este robot, de 1.3 toneladas de peso, 6 sistemas de propulsión y 56 sensores para el movimiento.
Al final de cada día de exploración "Clementine" debe volver a la superficie leyendo el mapa tridimensional que actualiza constantemente mientras navega, cada dato leído por sus sensores de movimiento, una pequeña roca, la inclinación de una parte del fondo o la entrada de un túnel, son introducidos en unos potentes ordenadores desarrollados por científicos de la universidad Carnegie-Mellon, este proceso se llama localización y mapeo simultáneo o SLAM.
Para la NASA el proyecto DEPTHX es una prueba que demuestre la capacidad de un vehiculo submarino automatizado para tomar sus propias decisiones y funcionar sin problemas en un ambiente hostil al que nunca han llegado seres humanos. El programa tiene una duración de tres años y se espera que lleve a "Clementine" al lago "Bonney" en la Antártida el año que viene. Este escenario es muy interesante debido a que las condiciones allí son lo más parecido que tenemos en la Tierra a Europa, con fuentes hidrotermales bajo una capa de hielo de 4 metros que el sofisticado robot deberá perforar.
Más adelante, una vez "Clementine" haya superado estos desafíos preliminares se espera llevarlo al límite y que atraviese los 4 kilómetros de hielo que cubren el lago subglacial antártico Vostok. Sin embargo aún se encontrará lejos del auténtico reto: atravesar los 30 kilómetros de espesor que se estima tiene la corteza de hielo en Europa.
Aunque el verdadero objetivo de este proyecto es construir un robot más pequeño que sea totalmente autosuficiente en Europa, se están realizando descubrimientos en la Tierra, ya que los científicos pueden examinar el medioambiente nunca observado anteriormente de los cenotes.
"Todo lo que estamos encontrando es único y extraño." dice Marcus Gary. En las muestras preliminares extraídas por "Clementine" se han encontrado nuevos tipos de bacterias que pueden servir para encauzar investigaciones sobre fármacos, nuevos plásticos, materiales más resistentes o mejorar procesos de manufacturación. También se puede utilizar la tecnología desarrollada para construir el robot en examinar embalses o plataformas petrolíferas.
"Queda un largo camino hasta Europa, pero en "El Zacatón" se están dando los primeros pasos para que dentro de 30 años las luces de una versión mejorada de "Clementine" iluminen las misteriosas profundidades del helado océano submarino que allí espera.
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