Primera evidencia de hielo cometario
"Conocíamos desde hace tiempo la existencia de hielo de agua en los cometas, pero ésta es la primera evidencia inequívoca", destaca Jessica Sunshine, coinvestigadora del equipo de la misión Deep Impact.
El descubrimiento ofrece una importante visión de la composición de los cometas, los pequeños viajeros que orbitan alrededor del Sol, considerados los restos sobrantes de la formación del sistema solar.
Entender el ciclo del agua de un cometa y su provisión es crítico para entender esos cuerpos como un sistema y como una posible fuente de agua enviada a la Tierra. Agreguemos la gran cantidad de componentes orgánicos de los cometas y ya tenemos dos de los ingredientes clave para la vida.
Los descubrimientos ayudan a satisfacer uno de los mayores objetivos de la misión Deep Impact: encontrar qué hay en el interior (y el exterior) de un cometa.
Para esa meta, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA se unió a la Universidad de Maryland para golpear con una sonda al Tempel 1, y analizar luego los materiales del interior y de la superficie del cometa. El 4 de julio de 2005, los miembros de la misión acertaron al blanco cuando una sonda de punta de cobre colisionó con el Tempel 1 y creó una espectacular explosión extraterrestre a unos 133 millones de kilómetros de nuestro mundo.
Desde entonces, el equipo de la Deep Impact ha comunicado algunos hallazgos clave. Estos incluyen la abundancia de materia orgánica en el interior del Tempel 1, así como su posible punto de origen, la región del sistema solar ocupada ahora por Urano y Neptuno.
 | | Las tres pequeñas áreas en azul marcan la presencia de hielo de agua sobre el cometa Tempel 1. (Foto: NASA ) |
El hielo presente en la superficie del cometa es delgado y ocupa un área pequeña. Además, sólo un 6 por ciento de esa extensión consiste en hielo de agua pura. El resto es polvo.
El equipo llegó a sus conclusiones analizando los datos capturados por un espectrómetro infrarrojo: un instrumento óptico que usa la luz infrarroja para determinar la composición de la materia.
Basándose en estos datos espectrales, se aprecia que el hielo de la superficie se hallaba inicialmente dentro del Tempel 1, pero con el paso del tiempo quedó expuesto. El equipo ha revelado también que las ocasionales eyecciones de polvo y vapor pueden enviar hielo tanto de la superficie como del interior, hacia la cola del Tempel 1.
En conclusión, se trata de un cuerpo geológicamente activo cuya superficie cambia con el transcurso del tiempo.
|