Pincha aquí.
El Portal de la Ciencia y la Tecnologia en Español









Descubren ecos luminosos de supernovas arcaicas

"Este es un hallazgo análogo al de la Piedra de Rosetta", valora Doug Welch, profesor de física y astronomía en la Universidad de McMaster. "Normalmente, estamos limitados a estudiar una imagen instantánea de los cielos. Por primera vez, tenemos la oportunidad de estudiar la luz original de la explosión, siglos más tarde, de la misma manera en que los arqueólogos establecen vínculos con civilizaciones antiguas".

Las supernovas son de una importancia enorme para nuestra comprensión del universo. Ellas son la fuente primordial de todos los elementos químicos salvo el hidrógeno y el helio. Los restos en expansión de una supernova son la manera en que estos elementos pesados vuelven a entrar en circulación y se acaban incorporando a estrellas nuevas, planetas y hasta personas.

Todas las imágenes grabadas por una cámara son "ecos luminosos". Cuando observamos a nuestro alrededor a la luz del día, vemos todo, excepto el Sol mismo, por la luz reflejada. La luz, que se ha reflejado de cualquier objeto alrededor nuestro, consume un poco más de tiempo para alcanzarnos que la venida directamente de los rayos solares, pero dado que el Sol es una fuente estable de luz, no nos damos cuenta del retraso temporal.

Durante uno o dos meses, una supernova produce más luz que todos los otros millones de estrellas combinadas en una galaxia. Las supernovas localizadas cerca de nosotros son muy escasas. La última visible a ojo desnudo desde la Tierra y miembro de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, ocurrió en 1604. Sólo una supernova visible a ojo desnudo en nuestra galaxia compañera, la Gran Nube de Magallanes, ha sido observada en tiempos históricos. Fue llamada Supernova 1987A.

Ecos luminosos supernovas arcaicas
Doug Welch. (Foto: McMaster University )
En este descubrimiento más reciente, Welch y su equipo internacional de colaboradores comparaban imágenes tomadas del mismo sector del cielo en tiempos diferentes para localizar estrellas que palidecen o aumentan de brillo. Pero vieron algo que no esperaban: rayas poco brillantes de luz que se movían de año en año.

Cuando los miembros del equipo concluyeron que estaban viendo luz reflejada en forma de eco proveniente de nubes de polvo interestelar, todo el mundo supuso que debía ser de la supernova 1987A. Una mirada más atenta reveló otra cosa. Miembros del equipo empezaron a trazar los movimientos de las rayas en el cielo para determinar los puntos desde los cuáles parecían emanar. Se dieron cuenta de que un grupo de rasgos estaba asociado con un remanente de supernova más viejo.

Los astrónomos pueden tener ahora una segunda oportunidad para estudiar la luz de supernovas antiguas usando instrumentos espectroscópicos modernos. Podrían estar analizando la luz de la supernova que Kepler o Tycho vieron con sus propios ojos en el siglo XVI.


Más artículos
Estación Espacial Internacional
Imágenes Vía Láctea KECK
Tamaño Caronte luna Plutón
Estación Espacial Internacional RadioSkaf
Radiactividad región interna galaxia
Galaxias enanas universo temprano
Estación Espacial Internacional
Vía Láctea deformación vibración
Deshechos discos planetarios anillos
Estación espacial reparaciones
Formación planetaria colisiones planetas
Glaciares tropicales nieve Marte
Ecos luminosos supernovas arcaicas
Estación espacial módulo Quest
Nacimiento origen Vía Láctea
Novedades estación espacial
Planeta extrasolar
Cometa Tempel hielo cometario
UB 313 planeta nuevo
Estación Espacial Internacional



© 2003 - 2007 Lexur