Estallidos de rayos gamma y colisiones cósmicas
El avance en la comprensión de los GRBs largos (los que duran más de unos 2 segundos), que finalmente los relacionó con la enérgica explosión de una estrella masiva cuando colapsa para formar un agujero negro, vino del descubrimiento de su resplandor remanente de larga duración en rayos X y en luz visible. Los GRBs de corta duración han evadido la detección óptica durante más de 30 años.
Las cosas cambiaron recientemente. El satélite HETE-2 de la NASA descubrió un estallido de sólo 70 milisegundos de duración y, basándose en la detección de rayos X, fue capaz de determinar su posición en el cielo. Treinta y tres horas después, el astrónomo danés Jens Hjorth y el equipo internacional de científicos por él dirigido, obtuvieron imágenes de esta región del cielo usando el telescopio de 1,5 metros en La Silla. Las imágenes mostraron la presencia de una fuente óptica que palidecía rápidamente, ubicada en el borde de una galaxia. Han descubierto así el primer resplandor óptico remanente de un estallido corto de rayos gamma.
 | | Detección en el visible del primer GRB corto. ((Foto: ESO)) |
El estallido, nombrado GRB 050709, se produjo a 11.000 años luz del centro de una galaxia enana que está a unos 2.400 millones de años luz de la Tierra y que es bastante joven, unos 400 millones de años de edad. De observaciones llevadas a cabo hasta 20 días después del estallido, los astrónomos pudieron descartar como causa del mismo la explosión de una hipernova, causa que sí se ha relacionado con GRBs más largos. Esto apoya la hipótesis de que los GRBs cortos son la consecuencia de la fusión de dos estrellas muy compactas.
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