Sangre de araña en un fósil de 20 millones de años
Las dos gotas de sangre han sido preservadas en el ámbar, que además contiene la araña, del tipo Filistatidae, una familia comúnmente encontrada en el sur de América y el Caribe.
Las gotas son los primeros ejemplos identificados de sangre de araña que se hayan encontrado alguna vez en un fósil de ámbar. Es posible que la sangre pueda ser usada para extraer ADN.
El fósil, de 4 centímetros de largo y 2 de ancho, fue descubierto en la República Dominicana y data del período Mioceno.
El paleontólogo David Penney, de la Escuela de Ciencias Terrestres, Atmosféricas y Medioambientales de la Universidad de Manchester, ha utilizado las gotas de sangre para rastrear cómo, cuándo y dónde murió la araña hace ya tantos años.
Analizando la posición del cuerpo del animal en relación con las gotas de sangre en el ámbar, los científicos pueden determinar cómo falleció, en que dirección viajaba e, incluso, a qué velocidad se desplazaba.
David Penney cree que la araña estaba subiendo a un árbol cuando recibió el impacto frontal de un fuerte y repentino flujo de resina. La araña quedó entonces sepultada en la resina y murió.
Penney argumenta que la forma y posición de las gotas de sangre revelan no sólo en que dirección exacta se movía la araña, sino también cuál de sus patas se rompió primero. Este científico descubrió el fósil en 2003, durante una visita al Museo del Ámbar Dominicano, en Puerto Plata, República Dominicana. Su investigación se concentró inicialmente en la forma y características externas de la araña, al identificarla como una especie totalmente nueva. A su regreso al Reino Unido, investigaciones posteriores revelaron la presencia de las gotas de sangre y la información que contenía el fósil.
|