Nuevos detalles sobre la supernova 1987A
La supernova se desencadenó en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia a sólo unos 160.000 años-luz de la Tierra. La explosión inicial fue visible a ojo desnudo, y es la supernova conocida más luminosa en casi 400 años. El lugar de la explosión fue localizado como correspondiente a una estrella supergigante azul llamada Sanduleak- 69º 202 (SK -69 para abreviar) que tenía una masa estimada en unas 20 veces la solar.
Observaciones posteriores en el espectro óptico, ultravioleta y de rayos X han permitido a los astrónomos crear el escenario siguiente para la evolución de SK -69: Hace aproximadamente diez millones de años, la estrella se formó a partir de una densa y oscura nube de gas y polvo. De repente, hace un millón de años, la estrella perdió la mayor parte de sus capas exteriores en un viento estelar lento que formó una inmensa nube de gas alrededor de ella. Antes de la explosión de la estrella, otro viento estelar de gran velocidad generado desde su superficie caliente creó una cavidad en la nube de gas ya enfriada.
La intensa llamarada de luz ultravioleta de la supernova iluminó el borde de esta cavidad para producir el anillo luminoso visto por el Telescopio Espacial Hubble. Entretanto, la explosión de la supernova produjo una onda de choque que se propagó a través de la cavidad.
En 1999, el Chandra observó esta onda de choque. Desde entonces, los astrónomos han esperado con expectación que la onda golpeara contra el borde de la cavidad, donde encontraría el gas mucho más denso depositado por el viento estelar de la supergigante, y produciría un acrecentamiento espectacular en el nivel de radiación de rayos X. Los datos posteriores del Chandra y del Telescopio Espacial Hubble indican que este evento tan esperado ya ha comenzado.
Manchas calientes en el espectro óptico abrazan ahora el anillo como un collar de diamantes incandescentes. Las imágenes del Chandra revelan gas sobrecalentado a muchos millones de grados en las zonas de estas manchas.
 | | El anillo de gas incandescente producido por la Supernova 1987A. (Foto: Rayos-X: NASA/CXC/PSU/S.Park & D.Burrows.; Óptico: NASA/STScI/CfA/P.Challis ) |
Los espectros de rayos X obtenidos con el Chandra proporcionan evidencia de que las manchas ópticas calientes y el gas productor de rayos X se deben a una colisión de la onda de choque de la supernova que se expande con densas prolongaciones de gas más frío que se extienden hacia dentro, desde el anillo circunestelar. Estas prolongaciones fueron producidas por la interacción del viento estelar de alta velocidad con la densa nube.
Las prolongaciones y el anillo circunestelar visible representan sólo el borde interno de una mucho mayor y desconocida cantidad de materia arrojada largo tiempo atrás desde la superficie de SK -69. A medida que la onda de choque se desplace en la densa nube, la radiación ultravioleta y X calentará una mayor cantidad del gas circunestelar.
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