Descubren, por sus huellas, anfibios desconocidos de un pasado remoto
(NC&T) Las huellas fósiles, aunque no contienen los huesos de los animales, a cambio poseen información rara que los huesos no pueden aportar. Sin las huellas de estas patas palmeadas de cuatro dedos, por ejemplo, sería casi imposible decir que eran anfibios realmente. Las huellas también reflejan las proporciones del cuerpo y detalles importantes sobre el tipo de piel exterior que tenían estas pequeñas bestias. La piel era suave, y no reforzada con placas como muchos podrían haber esperado.
Las huellas fueron encontradas en rocas de arenisca marrón rojiza, de grano fino, en el este de Pensilvania.
También presentes en rocas del mismo lugar, y poseyendo la misma edad, están las huellas de otros animales relativamente grandes, y fósiles de insectos y plantas. Hay incluso una huella, del tamaño de un plato, perteneciente a un vertebrado desconocido, lo que sugiere que bestias más grandes, de cuatro patas, vivieron mucho antes de lo que nunca se había supuesto.
 | | Las huellas encontradas. (Foto: Spencer G. Lucas, New Mexico Museum of Natural History and Science) |
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