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Nuevos hallazgos sobre las ruinas donde se descubrieron los manuscritos del mar muerto

(NC&T) "El asentamiento de Qumrán fue establecido originalmente como una fortaleza, como revelan las evidencias arqueológicas, y luego fue abandonado", explica Robert R. Cargill. "Después fue reocupada por los esenios, una antigua comunidad religiosa que vino desde Jerusalén trayendo consigo los manuscritos, y allí continuaron copiando y componiendo nuevos rollos".

Cargill y William M. Schniedewind llegaron a esta conclusión mientras construían el primer modelo informático tridimensional de este emplazamiento que tan vivas polémicas ha despertado desde el descubrimiento de los primeros rollos realizado por un beduino en una cueva encima de Qumrán en 1947.

"Una vez que se colocan en tres dimensiones todas las evidencias arqueológicas, la solución aparece con toda claridad", subraya Schniedewind.

Varias generaciones de académicos han debatido sobre si Qumrán se usó exclusivamente como un pacífico monasterio, una fortaleza militar, o una villa vacacional para una rica familia de Jerusalén que fue luego ocupada por una comunidad de esenios.

Manuscritos del Mar Muerto
Robert R. Cargill y William M. Schniedewind, frente a su modelo virtual. (Foto: Reed Hutchinson/UCLA)
"Considerábamos que era de la mayor importancia permitir que estos restos arqueológicos hablasen por sí mismos", explica Schniedewind. "Así que decidimos seguir las evidencias a través de la modelación tridimensional del lugar, sin importar a dónde nos condujese esto. Al intentar reconstruir el lugar siguiendo las diversas sugerencias hechas por los académicos a lo largo de los años, encontramos que muchas de ellas eran simplemente imposibles, desde el punto de vista arquitectónico. Pero cuando tomamos una parte de los elementos de cada una de las teorías en debate y los añadimos unos sobre otros, la explicación más plausible (y arquitectónicamente viable) emergió".

Cargill y Schniedewind sostienen que la estructura original de 1.872 metros cuadrados, de dos pisos, que tenía una torre de cuatro plantas y estaba rodeada por un patio de 300 metros cuadrados, no pudo haber sido construida inicialmente como el hogar de una comunidad religiosa sectaria, como sostuvo Roland De Vaux, quien dirigió la excavación original del yacimiento arqueológico. De Vaux sostuvo que los ocupantes iniciales fueron los esenios.

La teoría de De Vaux se apoya mucho en la existencia de un comedor comunitario, que está vívidamente descrito en los manuscritos. Aunque las primeras excavaciones ciertamente descubrieron suficientes objetos de cerámica para constituir la vajilla que necesitaría una comunidad religiosa, ese comedor no era parte de la estructura original, según sostienen los investigadores de la UCLA. "Una vez que pusimos el comedor dentro del modelo, nos percatamos de que a la fuerza debía ser una adición posterior", explica Cargill.

Cuando el lugar sirvió como fortaleza, albergando a menos personas que el asentamiento religioso judío, los residentes debieron comer en cualquier parte, posiblemente en el patio central donde se han desenterrado hornos.

Cargill y Schniedewind creen por tanto que los habitantes originales de Qumrán no fueron los esenios, sino que estos se limitaron a reocupar la construcción a fines del siglo I aC. Sostienen también la hipótesis de que los esenios pudieron haber previsto un ataque de los soldados romanos cuando encerraron los manuscritos en jarrones de loza, y los escondieron en las cuevas de las colinas adyacentes.


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