Una fósil prehistórica embarazada ofrece pistas del pasado
(NC&T) La historia de este hallazgo, realizado por científicos de la Universidad de Alberta, es un tanto atípica.
Hace varias décadas, algunos estudiantes graduados y un técnico de la Facultad de Ciencias recolectaron varios especimenes de ictiosaurios, animales marinos parecidos tanto a los delfines como a los peces, en la Formación Loon River, en Hay River, en los Territorios del Noroeste. De algún modo, los huesos terminaron en varias cajas debajo de una mesa de ping-pong en el laboratorio de los estudiantes de ciencia. Después de la llegada del paleontólogo Michael Caldwell en el 2000, éste comenzó varias renovaciones en el local, encontró las cajas e inmediatamente empezó a preguntar sobre los fósiles. Allan Lindoe, el técnico que tomó parte en la zona de la excavación original, todavía estaba en la facultad y explicó la historia.
Trabajando con Erin Maxwell, Caldwell supo pronto que los huesos eran del período Cretáceo bajo, o sea, de aproximadamente 100 millones de años de antigüedad. Este hallazgo fue significativo ya que llenaba un gran vacío, pues el conjunto anterior de especimenes de una ictiosaurio embarazada fue fechado con una antigüedad 80 millones de años mayor que la del nuevo.
Lo que resulta realmente interesante es que en ese punto de la historia el ictiosaurio se extinguió. Así que cualquier espécimen de este periodo crítico es muy importante. Cuando Caldwell y sus colaboradores lo abrieron, encontraron el material en tres dimensiones y muy bien conservado. Entonces resultó que una estaba embarazada con dos embriones.
El hallazgo muestra que la versión canadiense de la extinción de los ictiosaurios presenta mayor diversidad que lo que cualquiera hubiera pensado. Incluso en sus años de declive existían allí muchas más especies de lo que se pensaba.
En el curso de la evolución de los ictiosaurios, los miembros anteriores se modificaron como remos mientras la pelvis y los miembros posteriores se reducían de tamaño. Tales cambios hacen improbable que estos animales acuáticos pudieran arrastrarse hacia la tierra para poner huevos. El hallazgo de esta ictiosaurio fósil embarazada y el estudio que se ha hecho sobre ella han aclarado que daban a luz en vez de poner huevos.
El material de la formación Loon River es lo bastante característico como para garantizar la creación de un nuevo género y especie de ictiosaurios. Caldwell y Maxwell lo han denominado Maiaspondylus lindoei, en honor del técnico Allan Lindoe, quien ayudó a descubrirlo.
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